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Hasta siempre, Duque

El pasado día 11 del presente nos dejó David Bowie a la edad de 69 años, víctima de un cáncer que le fue diagnosticado 18 meses antes y que, salvo a sus allegados, ocultó a todo el mundo; de ahí que la publicación de su álbum Blackstar haya sido tan calculada como poco casual.

Icono del Punk en los 70, estrella del Pop en los 80 y los 90, nunca dejó indiferente a nadie, ya fuera por su música como por su personalidad. En su extensa carrera –casi cincuenta años- fue clave para la difusión del Krautrock y evolucionó del Glam al New Romanticism y, más adelante, al Synth Pop, lo que le convirtió en uno de los artistas más ecléctico que ha dado la música.

Gran referente de la ambigüedad sexual, su alter ego, Ziggy Stardust, fue el que le dio la fama y al que encarnó en no pocas ocasiones sobre el escenario; pero no sólo era conocido gracias a este extraterrestre bisexual. Debido a sus múltiples indumentarias y maquillajes también se le conoció como El Camaleón; si, además, tenemos en cuenta que era un tipo bastante elegante, no es de extrañar que se le llamara, así mismo, el Duque Blanco.

En fin, un personaje polifacético y vanguardista que deja un legado musical tan inclasificable dentro de ninguna corriente artística, como interesante en cualquiera de ellas. DEP.

Oscar

Me gusta

–  Le he dado me gusta a más de 20.000 páginas. Empecé con que me gusta Kafka, claro, ¿a quién no le gusta Kafka?, luego que si Satie, que si Flaubert, que si Pessoa, más tarde que si el autobús “Unidad uno” de Johnny Cash, que si los encuadres bizarros de Carl Theodor Dreyer, que si el aire visible que respiran los personajes de Raymond Carver. Ya no puedo parar. Todos los días busco nuevas páginas a las que declarar mi gusto, consciente de que, en lugar de definirme, me desdibujo, en lugar de mover los brazos desde esa isla desierta que es nuestra soledad, me ahogo en el mar de la multitud. ¿Quién va a rescatarme así? Es un problema… Temo que algún día no quede nada que me guste sin clicar. En realidad, no es del todo cierto, lo que temo es que no haya fin, que me sigan gustando páginas y más páginas hasta que… hasta que… ¿entiende lo que le digo?

– Ajá…

–  Y entonces me pregunto: ¿qué es la cultura?, ¿un escaparate, una plancha de estampación para camisetas? La cultura ¿se consume, se esnifa, se gusta? El otro día fui a ver una peli sólo para poder darle al me gusta, porque ya sabía que me iba a gustar. ¿no es de locos?

-visto así…

–  No hay carretera humana para tanto coche. Y claro, el nivel va bajando. El otro día cliqué en Me gusta el cine, así sin más.  ¿Qué será lo próximo, que me gusta respirar? Francamente, estoy preocupada, esto se me está yendo de las manos. Temo que desemboque en un trastorno obsesivo compulsivo, eso que llaman con acierto TOC, como un golpe dado a la puerta del cerebro. ¿Qué opina usted?

-Mmm…

–  No puedo parar. Todo empieza con un deseo frágil que eclosiona con un clic. Pero cada clic, en vez de calmar mi sed, la aviva y esa sensación inicial placentera crece y crece en intensidad hasta volverse monstruosa. Y entonces… entonces…

–  Lo siento, se ha acabado su tiempo. Denos un megusta si le ha gustado nuestra sesión de terapia.

Bárbara Blasco

Lucia y Pedro

Eran las seis de la mañana y Pedro se levanto con la pereza habitual del madrugón, pero estaba contento, miró hacia el lecho y ahí estaba Lucía que aún dormía, luego miró el calendario pinchado en la puerta de la habitación y vio que era el día señalado, 25 de diciembre de 1941, ese día inauguraban una churrería en la confluencia de las calles Ramón y Cajal con Colon, entonces dijo: » Venga Lucía mi amor, levántate que hay mucho hacer»…

 Eran las seis de la mañana y Pedro se levanto como venía haciendo desde 50 años atrás, miró la cama pero Lucía no estaba, llevaba meses en el hospital aquejada de una grave enfermedad, miró el calendario y era el 24 de diciembre de 1991. De pronto sonó el teléfono:

 –     ¿el Sr. Pedro Martínez, por favor?

–     sí, dígame….

 Era del hospital, requerían su presencia, Lucía había fallecido….. Cuando Pedro salió del hospital llevaba los ojos cansados y enrojecidos de tanto llorar y un vacío inexplicable dentro de si, no supo como canalizar ese dolor y dirigió sus pasos hacia la churrería, pensó que el trabajo distraería su mente.

 Pasada la media noche un borracho entró, cuando Pedro estaba dispuesto a marcharse:

 – pero hombre, por Dios, que voy a cerrar y además aquí no vendemos alcohol ¿que quieres?, Anda toma estos churros que aún están calientitos, te los regalo, porque hoy celebro que mi mejor amiga está con Dios felizmente.

 – gracias, buen hombre y no sufras, ya veras como mañana ves las cosas de otra manera…

 Eran las seis de la mañana y Pedro se levanto de su lecho, miró a su lado y allí estaba Lucía con su cabellera rubia, durmiendo apaciblemente, se estremeció de tal manera que se levanto de un salto, miró el calendario y era el 25 de diciembre de 1941. Se fue derecho al espejo y vio que sus canas habían desaparecido y sus arrugas y ojeras brillaban por su ausencia. Volvió al calendario y observó que en el dibujo que figuraba el nacimiento de Jesús, estaba aquel borrachín de la noche anterior que al mismo tiempo que sonreía, ofrecía un presente a los padres del niño… unos churros calentitos que en sus manos todavía conservaba…

Michel

Reformas

La mañana inmediatamente posterior al triunfo electoral del partido más votado de la centuria Tamara Galindo, alias “La Chata”, cogió el primer tren con destino a la capital con el fin de reclamar la promesa dada en alcoba adamascada de burdel al diputado electo, consistente en una Asesoría Adjunta en Temas Mundanos, disponiendo otrosí de nómina, dietas, alquiler de vivienda y coche oficial.

            Sabedora “La Chata” de la maraña social fue muy cauta en sus observaciones, debutando en rol asesor de trastienda parlamentaria con la prohibición taxativa del turismo, los paseos masculinos en pantalón corto y el uso de la diéresis sin la debida justificación. Propuso asimismo convertir en delito las exposiciones didácticas apoyadas en Power Point, las manifestaciones de jolgorio tirando confeti y los redobles de batucada por vías urbanas de menor enjundia, logrando que las villas destinatarias de semejantes tesis ganaran, como la vieja Atenas, así en belleza como en virtud.

            En ámbito nacional colaboró en la redacción de un Decreto que contemplara la amnistía total o parcial a todo aquel convicto susceptible de realizar el Camino de Santiago y personóse como letrada en la causa  pro  restablecimiento de los honores debidos a Doña Casta Álvarez, Agustina de Aragón,  y las viudas de El Palleter y El Timbaler del Bruc.

            En materia cultural convenció a académicos lingüistas de que tórtolas de plazas y jardines pronunciaban indudablemente “Nicanor… Nicanor”  en sus gorjeos encelados, y no como la antigua prosodia divulgaba: “¿Qué pasó, qué pasó?”

            Envidiosos ante semejantes barruntes, sus compañeros de pesebre conjuráronse desde las cloacas más inmundas de la historia para con deleznable tino pagar a escote el sicario encargado de eliminar a la camarada Galindo, no dudando aquel en atiborrarla a base de migas a la pastora, callos, trasiegos jumillanos, y abandonarla en una playa de Gandía receptora del Campus Party celebrado por  siete mil jóvenes semifinalistas de Gran Hermano, ávidos de síntesis químicas, bromas pesadas y música after del desayuno, comida y cena.

            Ascenso, cénit y ocaso de semejante servidora de los designios patrios pueden hoy estudiarse debidamente en los fondos documentales de la Biblioteca Universitaria de Cilicia, así como admirar su respetuosa memoria ante la efigie erigida sobre la plaza convergente de las principales arterias asfaltadas de Seseña, justo al lado de las ruinas del piso piloto y enfrente de una toma eléctrica desvencijada tras el asalto en busca del cobre de sus contadores.

Ramón Díez

           

Rajoy y la colleja

Este personaje plásmido adquiere movimiento que forma ya tenía. Puede aparecer comentando deportes que es como salir en los medios sin tener que bailar y  reparte una colleja a su hijo por hablar cuando no toca. Por ninguna de las dos cosas me cae antipático ni el bailar me gusta y soltar alguna colleja no es maltrato, es dar una colleja. Impensable en un acto a la americana donde aparecen los hijos de los candidatos vestidos de punta en blanco y mostrando sonrisa de ortodoncia que eso ayuda a conseguir votos. También es cierto que los niños de los candidatos no hablan que para eso hasta tendrán asesores de imagen, sonríen que es lo suyo. Quizás a partir de ahora los asesores del partido Republicano de USA, puedan explotar una simpática colleja de un candidato a su hijo y una simpática sonrisa cómplice de los dos. Podría ser una imagen de energía contra el descontrol paterno sobre los hijos.

Para los españoles una colleja es una colleja, desprovista de cualquier connotación simbólica. Dicho esto, la imagen de Rajoy no me resulta  tranquilizadora, ni siquiera  su aire bobalicón me tranquiliza, lo más seguro que este criterio está sesgado por su acción de gobierno. En todo caso aprecio un aire traicionero, no fiable, mendaz y  acaso de dómine palmetero, de orgullo lúzbelico, que le impide ir a contar lo que piensa hacer, inasistiendo a los debates. Quizás, y es solo una conjetura, o porque no quiere examinarse de oral que para eso ya aprobó las aposiciones de registrador  de la propiedad, o porque no quiere decir lo que va hacer, que de mentiroso ya lleva una pesada mochila.

Más me preocupa todavía, el que no quiera entrevistarse con Holande, en un tiempo donde comunicar las malas noticias en temas como la salud de los pacientes es una regularidad y un derecho de la persona, entre otros motivos para que uno pueda ser partícipe de su terapia más o menos compasiva; parece comprensible que los acuerdos con la estrategia gala se sepan antes de las elecciones para que precisamente podamos participar con la terapia urnal y criterios preventivos.

En todo caso ya empiezan a darnos una colleja y esta vez antes de hablar, por si las moscas. No estar de acuerdo con una escalada belicista, contra un problema, que por cierto no olvidemos, ellos crearon, y  que poco a poco empieza a saberse, (apoyo de los americanos y de sus aliados a los radicales sirios, apoyo de los turcos a sus adláteres sirios, etc.) supone recibir la colleja de ser tildado de “buenismo”. Molesta que te llamen una cosa que no existe en el diccionario, pero que por el tono es algo así como – acción de progre tontorrón ajeno a los malos-

. Si cuando la invasión de Irak como reacción y calentamiento de las masas por el denigrable atentado de la Torres Gemelas me pareció un despropósito que escondía otros intereses y que nos ha llevado a estos lodazales. La acción contra los insurgentes sirios, pasa por eliminar el apoyo occidental y de sus aliados a los de ISIS, o como se llamen, reconocer la integridad del Estado Sirio y elecciones en un tiempo determinado tras un tiempo de gobierno de transición. Pero claro eso quizás no interese a ciertos intereses geopolíticos.

El xic del pis de dalt

Seguridad Social

Parece mentira que se pueda jugar con la salud como lo hace la burocracia sanitaria.

Hace algún tiempo que me esta viendo un médico especialista por una enfermedad crónica .Este médico, persona muy atenta y que te explica todo muy bien, me mandó hacer unas pruebas. Me enviaron por correo las fechas y una de ellas coincidía con mi horario de trabajo.

Tras sucesivas llamadas (unas 30,en un mes) y viendo que no lo podría arreglar por teléfono, me personé en la consulta y después de estar 55 minutos esperando a que viniera la persona que me podía cambiar la fecha me fui directamente a atención al paciente. Tras poner mi queja por escrito y darle curso me fui a mi casa.

Cual no sería mi sorpresa cuando, antes de llegar, me suena el teléfono y era de atención al paciente, donde acababa de poner la reclamación. Me ofrecían una nueva fecha que me conviniera, pero tenía que retirar mi denuncia para que pudieran dármela.

Muy a regañadientes acepté, pensando que en cuanto me dieran la fecha volvería a poner la queja.

A los dos días me llamaron, de nuevo, por teléfono para decirme que no me pueden dar fecha hasta dentro de cuatro meses. Tengo consulta con el médico la semana que viene, no la he cancelado porque el resto de las pruebas si que me las han hecho y no quiero que se pierdan los resultados.

Estoy esperando a ir a la consulta para volver a poner la reclamación, pero hacerlo, no me deja satisfecha.

Y pienso en los abuelos que van solos al médico, que si yo no entiendo nada, ellos menos, que si van a preguntar a información solo encuentran malas caras y desplantes por parte del personal.

Y yo me pregunto, ¿Es esta la sanidad que queremos?

Queremos sanidad universal, para todo el mundo, sí, pero buena, que tenga los mejores profesionales, que además sean eficaces y también que haya buenos gestores que la hagan eficiente. y no los amigos y familiares de políticos.

Al igual que dicen que los ángeles no tienen sexo, la sanidad no debe tener política, porque seas del bando que seas la utilizas en algún momento de tu vida y en ese momento lo único que quieres es que todo vaya bien.

Ayla

Apuestas y Sondeos

Cuando este artículo salga publicado faltarán cinco días para que se celebren las Elecciones Generales del 20 de diciembre. Hay encuestas y opiniones para todos los gustos y varían mucho según qué empresa las encargue o qué medio las publique. Todos sabemos que las encuestas se consideran una ciencia inexacta.

A pesar de esto yo procuro leer todas las que se publican e incluso entro en Internet para enterarme qué opinan los usuarios de la web. La otra tarde descubrí que se puede apostar dinero al ganador de las elecciones, además dicen que las apuestas raramente se equivocan.

Si apuestas a que gana el PP, te pagarán 1,15 euros por euro apostado, si es el PSOE 3,50€. Que Ciudadanos logre el mayor número de escaños se paga a 5 euros, si tu apuesta es por Podemos obtendrás un beneficio de 14 euros por euro apostado. Si hay algún osado que apueste por Izquierda Unida sus apuestas se multiplicarán por 101.

Por tanto, según las apuestas el vencedor será el PP, seguido de PSOE, Ciudadanos y Podemos. No parece que haya mucha diferencia con respecto a las encuestas, pero si las apuestas son a quién gobernará, la cosa cambia, teniendo en cuenta que ningún sondeo pronostica una victoria por mayoría absoluta.

La coalición formada por PP y Ciudadanos se paga a 1,75, un hipotético pacto entre PSOE y Podemos a 2,10. Un acuerdo de gobierno entre el partido de Pedro Sánchez y el de Albert Rivera se abonaría a 3,75 y entre Podemos e IU a 10 euros.

En cuanto a los gobiernos en solitario el PP se lleva la palma, 5 € y el PSOE 12. La victoria de Ciudadanos o Podemos en solitario se pagaran respectivamente 26 y 41 euros.

Enfrascada en estos datos he recordado que, en una trifulca que presencié en la calle por “el hueco para aparcar es mío”, se montó una porra en menos de un minuto en cuanto a quién se llevaría el gato al agua. En el trabajo solemos hacer una porra casera cuando en la jornada de fútbol hay algún partido que llama poderosamente la atención, pero apostar a quién gana las elecciones me ha pillado de sorpresa. Parece que en otros países es práctica habitual.

Si perteneces al numerapuestas y sondeos foto Poseteoso grupo de personas al que la política le aburre y tienes buen ojo para los pronósticos, puedes ganar un dinerito apostando por quién será el próximo presidente de este país y si no, puedes hacer como yo, ir a votar y recordar, a tus cercanos, por todo lo que hemos pasado en los últimos años con la esperanza de que voten y reflexionen antes de elegir a quien nos va gobernar en los próximos cuatro años y así intentar evitar reclamar elecciones anticipadas durante toda la legislatura.

Escrito por Aurora (La Carrasca)

La verdad en lo mísero

Con facilidad se teme a lo mísero, a lo más oscuro de nosotros mismos. Con incalculable esfuerzo vertimos capas sobre nuestra propia miseria, temerosos de mostrarla. Sin embargo, en su aceptación se encuentra lo más fantástico a lo que podemos aspirar: el crecimiento. Somos un entramado de mentiras hasta que miramos a nuestra miseria a la cara y afirmamos: éste soy yo. 

¿Acaso podemos esconder la tiranía en nuestras vidas? Siempre al borde de la inocencia, en ese tímido momento en que tu valía supone más valía que la de cualquier otro, alimentando al lobo malo sin saberlo. O quizá sí, mientras no miren. Las encrucijadas del ego, el personal y el colectivo. Son múltiples las situaciones cotidianas en que se hace, o hacemos, uso de la tiranía: siempre hay alguien más débil. La soberbia es la más fina representación de lo tirano, la más fina representación de la miseria.

Hay un punto muy interesante de nuestra miseria cultural, por tanto colectiva e individual, que todos conocemos o fácilmente intuimos, una postura tirana y soberbia sobre el dominio del mundo: el protagonismo. Conocemos a los protagonistas de la historia, del arte, de la literatura. ¿Son realmente los únicos protagonistas? Si te fijas, la grandísima mayoría comparten rasgos comunes. Ese es un aspecto bien tratado en la historia cultural, no es ningún descubrimiento; pero lo rodea un pesado velo.

Hace un par de días ojeaba títulos y autores en una pequeña librería; tras un buen rato dando vueltas, cogiendo libros y soltándolos, emocionándome con los hallazgos y teniendo que tomar serias decisiones acerca de cuáles llevarme, me paré unos segundos a observar mis elecciones: en su mayoría hombres, blancos, europeos o norteamericanos. ¿Acaso no son ellos los protagonistas de nuestra historia de la literatura? 

Sarah Martínez

Alién Nación

Al final va a resultar que ser español no es un premio de consolación, la muñeca chochona de la feria sino un oso gigante y esponjoso.

Al final va a resultar que nuestro complejo hispano, esa pusilanimidad patrocinada por Franco durante casi 40 años, lleva camino de convertirse hoy en una ventaja, sobre todo si alzamos la vista, no ya hacia el lejano Trump y sus delirantes gags, sino hacia la vecina Francia, por la que tantas veces hemos suspirado, y que ahora mismo bombardea Siria mientras se tiñe de lepenianismo.

Ante esto, la deriva política en España produce cierto orgullo aunque solo sea por contraste, sobre todo entre los que crecimos con una selección de fútbol que lo más que hacía era el ridículo internacional, y lo más patriótico que aspirábamos a sentir como españoles consistía en una mezcla de vergüenza, resignación y cariño.

Nuestra política emergente goza hoy de un nivel más elevado que el de muchos países europeos y por supuesto que el que venimos sufriendo en nuestras españolas carnes desde hace una década. Ha logrado sustituir los eufemismos por palabras precisas, no tomar al electorado por un menor o un demente, no estar alienada en definitiva.

Y no se trata sólo de las formas, nadie negará que es más fácil vender un Iphone que un quitarañazos mágico o un alargador de pene, para los que hace falta sin duda un mayor esfuerzo de marketing, una estrategia publicitaria mucho más agresiva, mucha más alienación en definitiva.

La semana pasada, Rajoy, con esa manía suya tan entrañable de resumir los defectos de su partido en un solo acto irónico, llevó al absurdo esa alienación con su no asistencia al debate.

El candidato de Podemos en Almería, con ese gracejo andaluz, lo contaba muy bien: por una parte el presidente decía estar demasiado ocupado para asistir al debate, por otra iba a ver el debate por la tele, en Doñana, con su familia. Y es que, se quejaba con ironía Bravo: ¿a quién se le ocurre programar las dos cosas a la vez, celebrar el debate el mismo día que se emite el debate?, ¿estamos locos o qué?

Esa necesidad de verse mientras se actúa es una característica de los alienados, desde las guapas y los guapos que viven en los ojos de los demás, hasta los que se forran privadamente en actos de servicio público, desde los que son pobres pero votan como ricos, hasta los que sí asisten a debates pero salen de su cuerpo para ver mejor el producto que venden.

Afortunadamente, parece que por fin se va imponiendo la idea de que no es posible vivir fuera de uno mismo, que los aliens NO lograrán invadir la tierra, que la ciencia ficción es algo pasado de moda, al menos en política.

Escrito por Barbara Blasco

Alucinaciones Navideñas

Como cada año, al llegar estas bonitas fiestas, a mi me da por alucinar, si ya sé que en mi eso es bastante normal, pero… empiezo alucinando con el subido de precios ( da igual que hablemos de comida…donde te llegas a preguntar : ¿qué comen estos centollos las últimas semanas del año…caviar?, además de otras preguntas clásicas ¿cómo se come un pavo su última comida para que al cortarlo quede tan bonita esa imagen con sus ciruelas , sus manzanas, su romerito… allí en el medio?, en cuanto a la bebida, ¿está mejor el vino en estas fechas?, ¿tiene mas years el whisky?, porque su precio así lo indica…da igual que compres el “tío de la bota” que el mejor vino de ribera del Duero o Rioja, todos han subido su precio exageradamente. En realidad, hasta el cotillón se dispara de precio, ¿por qué estos días vale más un pito, o unas simples serpentinas?… ¿tienen música interpretada por alguna orquesta sinfónica?

Pero mis alucinaciones siguen con la lotería, ¿por qué todo el mundo empieza a comprar toda la que le ofrecen? Siempre aparece el amigo/familiar vidente que ha tenido un sueño con el número que va a salir…venga a buscar donde lo venden, para luego descubrir que mejor hubiera sido que tuviese un sueño erótico. Siempre sale el colega que dice aquello de ¡dadme dinero que tengo que pasar por Sort, bonito pueblo leridano con su vecina más famosa: “la bruixa d’or”, si esa famosa administración de loterías y, entonces, volvemos a pensar aquello de “aquest any si”, claro, como allí tampoco venden casi números. Bueno siempre es bonito tener ilusión y esperanza, siempre que esta ultima señora no coma mucho.

Por su puesto, alucino con la cantidad de almuerzos, comidas y cenas navideñas, que al final ya no hay fechas libres para encajarlas…en fin, comidas pantagruélicas en las que siempre acabamos con dos pensamientos: “¿quién es el cabrito/a que se ha llevado el “almax”? Y “por favor que hoy no me haga soplar la pulisia”

Alucinaciones de los adornos navideños (árbol, luces, belén… que, no sé por qué yo empiezo a pensar que tal ambiente se respiraría en el portal, porque entre lo que dejara la mula y lo que dejara el buey…calorcito sí que habría si, pero…en fin como entonces no preocupaba la contaminación ni el cambio climático…

También alucino con el ruido que se puede montar con tres panderetas y una carraca (la zambomba es un instrumento que precisa de varios cursos musicales para sacarle el mas mínimo sonío, al menos yo justifico así mis fracasos con el mismo todos los años…todo ello a pesar de que los chicos sobre todo a la “edad del grano/pavo “solíamos entrenarnos bastante…luego claro, de ahí que la miopía se haya extendido tanto entre los chavales. En fin, ya nos lo auguraban los curas…ceguera y condenación eterna.

De lo del desafino a la hora de cantar los villancicos, mejor no hablamos, y de cómo la gente se inventa la letra, tampoco. En fin, ¿qué más da?, si llevas una alegría etílica en el cuerpo que no veas…

También alucino con el fiestón de Nochevieja, cuando después de una opípara cena y su correspondiente bebida empiezas a ver tres “igartiburus” y dos “ramonchus” , todo ello con tu “set nocheviejuno” tu gorrito cónico o tu peluca plateada…tu collarcito hawaiano y tu matasuegras correspondiente, …si esa estampa donde aparecemos, casi todos, con esas uvas, (bien grandes ¿eh?, que si no, no dan suerte…) de la que algún grano, con la ilusión del momento, está a punto de introducírsenos en la nariz y que al sonar la última campanada todo el mundo nos empeñamos en decir, “Feizz Anofff”, por supuesto, con toda la boca todavía llena de esas preciosas uvas y al mismo tiempo intentamos tomar un sorbo de cava/champagne (los mas potentados) para brindar, cuando en realidad ni nos cabe un traguito y, desde luego, con la esperanza, eso sí, de que ese nuevo año no sea una P. M. (no, no hablo de la policía militar) como el que acabamos de dejar atrás… por cierto, después de tan bonito ritual, ¿hay alguien que tenga completo el juego de copas de cava?… Esa noche es cuando nos damos cuenta de que “la tele engorda”, por eso en la Puerta del Sol parece que haya más gente que en una fiesta multitudinaria china, por ejemplo: el año nuevo chino en Pekín (Beijing)

Sufro alucinaciones con las cartas a los reyes magos/ papa Noel, sobre todo alucino con esas pantallas donde aparece un papá Noel digital y es como si fuera adivino…me imagino que llevara una cámara, porque es capaz de distinguir cuántos niños hay frente a él…, y yo no he visto salir ningún enanito de detrás del cristal. Como podréis comprobar nada que ver con aquellos niños temblorosos al acercarse al rey majo, o mago para entregarle su carta con todos sus deseos, que, en la mayoría de ocasiones, no se cumplían en su totalidad…casi como ahora, que ya puedes ser bueno, ya, que con esto de la crisis…

De cualquier manera, a mí lo que más me alucina son las velocidades de los reyes magos, o con tanta invasión americana papá Noel, santa Klaus o san Nicolás, da lo mismo, ahora en lugar de camellos…no hablo de drogas, casi vemos más renos, con sus cuernos retorcidos (claro que en España, cuernos y retorcidos…ya teníamos unos cuantos) .Yo alucino con los que piensan que Rudolph y sus compis poseen una propulsión nuclear, de ahí lo de los silos nucleares en Laponia, hay quien todavía va más lejos y habla de que les introducen unas “capsulas de velocidad infinita” vía rectal, vamos los supositorios de toda la vida, pero más potentes y modernos.

Sin embargo, a mí, quien me alucina es esa especie de ” súper héroe “ , de ”abuelo-man” que es papá Noel, solo así se entiende que reparta más que Seur y Ups en tan poco tiempo, gracias, según dicen a su famosa “Fabada power”, incluso afirman que santa ha sido pillado” in fraganti” por una revista de actualidad (“Lola” creo recordar) comprando un montón de latas de fabada “pitoral”, por lo que tuvo que salir al paso afirmando “son para mis renos”.

Sin embargo, lo del “trío los panchos”, con la monarquía hemos topado, no tiene tanto mérito, pues entre que son tres, tienen sus pajes y pajas, uy perdón, “las pajes”, sus carteros reales…y es que claro, con tanto contrato basura, por días e incluso por horas… la gente perversa asegura que a Baltasar lo hacen trabajar más…aunque sí que es verdad que suele ser el más solicitado por los niños

Pero, donde mas alucino es en la cabalgata, con esos “baltasares” pintados, ¿no hay bastantes subsaharianos? Y, sobre todo, con esas abuelas agresivas, si esas inofensivas señoras que se transforman en Hulk (si el hombre verde), del mismo modo que cuando dan zumos gratis o hay que coger el autobús y la emprenden a empujones con todo el mundo. Efectivamente, esas dulces ancianitas que, con un salto prodigioso, te lo enganchan y te quitan los bollycaos de las manos (¡ay nene, que nos lo quitan de las manoooo!), palabrita del niño Jesús…todavía llevo las marcas de sus uñas en mi mano… ¡a punto estuvieron de darme un minusvalía…! Y eso, eso no fue una alucinación…

(©Viriato, En cualquier w.c. de España)