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EDITORIAL: Aquel lejano 2011

Han pasado seis años desde aquel veintiuno de noviembre en el que El Inconformista vio la luz por primera vez. Se había acordado que se publicaría todos los días 15 de cada mes, pero las elecciones generales del 20N nos obligó a posponerlo hasta el 21N.

Sexto Aniversario Portada

Aquel año se produjeron las revueltas del mundo árabe y magrebí. Desde el 17 de diciembre de 2010, y durante todo el 2011, el saldo habla por sí solo. La caída de las dictaduras de Zine el Abidine Ben Alí (Túnez), Hosni Mubarak (Egipto) y Muammar Al Gaddafi (Libia); las desesperadas y brutales maniobras de Bashar Al Assad (Siria) y Ali Abdullah Saleh (Yemen) por mantenerse en el poder; la nueva constitución de Marruecos; el alza de la población en Arabia Saudita y Bahrein; y, en fin, muchos otros ejemplos. Todo esto derivó en inéditos procesos democráticos, pero también en gran inestabilidad en el mundo árabe y el Magreb. La población se ha levantado y sigue luchando por sus derechos, algo que, posteriormente, fue seguido por manifestaciones en países como España, Israel, Chile, Estados Unidos, Camerún, Rusia y muchos otros.

La muerte de Osama Bin Laden tras casi diez años de intensa búsqueda. Las fuerzas estadounidenses mataron a Osama Bin Laden, el misterioso líder del grupo terrorista Al Qaeda. Muchas preguntas quedaron en el aire, pero oficialmente, el 1 de mayo de 2011 murió Osama Bin Laden.

El 11 de marzo el mundo recibió con gran impacto, las primeras imágenes del devastador terremoto y posterior maremoto que destruyó la zona costera de Japón. Algunas centrales nucleares no aguantaron la potencia del terremoto y se produjeron fugas de material radioactivo.

La dramática situación de países como Somalia, Etiopía, Kenia y Djibouti, más de 12 millones de personas afectadas por la hambruna que obligó a intervenir a la ONU. La muerte el 20 de octubre de Gaddafi asesinado, el cese definitivo de su actividad armada de ETA tras 52 años de terrorismo el 20 de octubre, la retirada de las tropas estadounidenses de Irak, el 21 de octubre, o la debacle del Socialismo en España en las elecciones generales del 20 de noviembre.

En este sexto aniversario seguimos celebrando la continuidad y el esfuerzo por sostener lo continuado, porque el esfuerzo no es ya el de escribir, dibujar o maquetar, sino ante todo el de hacer frente a los acontecimientos que nos invaden y nos problematizan.

El Inconformista posee hoy una condición incuestionable de sensibilidad que debe ser cuidada, al igual que deben continuar siendo expuestas a la solarización de los acontecimientos políticos, económicos, artísticos, culturales, etc. Es, de hecho, lo que hemos intentado mantener desde el principio: No mantener única y exclusivamente un modo de hacer y sí un modo de moverse de entender todo aquello que nos rodea y afecta, pues si El Inconformista es dinámico no es gracias únicamente a aquellos que escriben y dibujan. Lo es porque es leído y buscado para leer. De ahí que celebremos también el creciente interés y participación de los lectores.

Viñeta de AmonRa

EDITORIAL: RESONANCIAS

Editorial publicada en Noviembre del 2012

 

Decir que desde el número anterior la situación ha estado llena de noticias impactantes es finalmente no decir nada. Pero resulta que no siempre tenemos la ocasión para hablar y no sólo opinar sobre lo que (nos dicen) sucede. No siempre tenemos el tiempo ni la paciencia para para plasmar y proyectar aquello que no podemos dejar de decir. Llegamos a pensar “Bueno, lo que yo pienso o pudiera pensar, sobre lo que pudiera hablar, ya lo ha pensado y dicho mucha gente así que pasaré a otra cosa” o bien “Ya expondrá otro lo que pienso por mí”. Bien, en realidad sucede que muchos hablan por otros, escriben por otros más que para otros. La diferencia estriba en que mientras unos intentan significar en moldes lo que no decimos y lo que pensamos, aquellos que hablan y piensan para otros, intentan la mayoría de las veces hacernos partícipes de su habla y pensamiento. Unos quieren significar y significarnos, otros quieren sugerir y sugerirnos. Creemos que El Inconformista se sitúa en éste lado; es más una puerta hacia otras estancias con otras puertas, que hacia un callejón sin salida o una autovía de único sentido y dirección. Por eso invitamos a la responsabilidad de tomarse en serio – y hasta en broma – a uno mismo, porque haciéndolo nos responsabilizamos de nuestra voz y ponemos en marcha un plan de resonancia de la misma. No se trata pues de resonar al unísono; más bien de polifónicamente resonar con fuerza.

Es justo lo que intentamos hacer en El Inconformista. Que es un diario plurívoco. ¿Qué quiere decir esto? Pues que está conformado por varias voces. No debemos confundir la plurivocidad con las diferentes firmas existentes en el diario. Cuando leemos igualmente “La voz del Inconformista” queremos decir justamente que es el soporte de un inconformista que, a la vez, es muchos. De tal manera abordamos la actualidad y su/el pasado, de tal forma nos enfrentamos al futuro, sea éste próximo, lejano, perpendicular, oblicuo o acrobático. Y es que cuando la actualidad que aquí se narra es otra actualidad aparte de aquello que se nos dice lo es, cuando decimos que se trata ya de una actualidad sub-mediática, resulta que tenemos la necesidad – si no la obligación – de hablar. Un hablar a veces extraño, como si compartiésemos un código que desconocemos en gran medida pero que en última instancia es el que nos hace cómplices de otras voces. Así, todo periódico que se precie, que cuente intensivamente (y no sólo extensivamente) eso que llamamos realidad, insistirá en hacer hincapié no sólo en cuántos hablan, sino desde dónde lo hacen quienes tienen algo que decir intempestivamente.

Es por eso que seguimos invitando a participar en este diario, y que la actualidad no sólo sea rica en noticias masivas, sino que sea rica en voces. Tengamos tiempo o no, uno no puede evitar pensar en la actualidad (y como decíamos, en su futuro y su pasado). Tampoco podemos desentendernos de esa voz que nos susurra justo cuando algo realmente nos importa y de la que incluso precisamente por su peso e importancia, queremos desentendernos y no problematizarnos. Pero es que se trata de recuperar la voz, o de modularla hasta que nos sintamos cómodos con ella y al fin, derramar la tinta del habla hasta el papel. Por ende, más que ser un problema la participación y cooperación en este diario, es la solución.

 

EDITORIAL: Un mes después

Hace ya un mes que una furgoneta sembró Las Ramblas de Barcelona de muerte y destrucción. Se cobró la vida de 16 inocentes y dejó decenas de heridos.

Apenas sabemos nada sobre quién o quienes eligieron el momento de atentar en Barcelona, cómo se gestó la célula yihadista de Ripoll y por qué ni la radicalización de sus miembros ni los preparativos del atentado dispararon las alarmas de los servicios antiterroristas. Pero ni los partidos ni el grueso de los medios de comunicación se formulan ya esas preguntas. Superado el luto oficial, toda la atención se centra en 1-O.

Si se creó una comisión parlamentaria tras el 11-M, resulta chocante que no se haya hecho sobre los atentados del 17-A. Sabemos que la Policía Nacional, la Guardia Civil y los Mossos tenían por separado suficiente información sobre el imán de Ripoll y líder de la célula yihadista, como para haberlo sometido a una estrecha vigilancia que, tal vez, solo tal vez, hubiera abortado sus planes.

Al margen de las alertas desechadas, este dato bastaría por sí solo para exigir al Congreso que investigue el 17-A, identifique los fallos de coordinación y modifique la estrategia antiterrorista para evitar que los recelos entre policías o las tensiones políticas distraigan a los servidores públicos, a todos, de su función principal: proteger a los ciudadanos.

 

EDITORIAL: TERRORISMO

El pasado sábado, 3 de junio, el terror volvió a golpear el corazón de Londres. Las ocho víctimas mortales y el centenar de heridos en este nuevo atentado se añaden a las de Manchester de la semana anterior y a las del puente de Westminster y el Parlamento Británico en marzo.

De nuevo las preguntas se amontonan: ¿Es un atentado de ISIS?, ¿ISIS fue la inspiración como en el atentado en un centro nocturno gay en Orlando?, ¿Acaso ISIS entrenó a los terroristas, como en el caso de los atentados en París en 2015?, ¿Qué influencia puede tener el mes musulmán sagrado del Ramadán en los atentados de Londres?, ¿Las fuerzas de seguridad británica conocían a los sospechosos de los atentados?, y por último ¿habrá consecuencias políticas en las elecciones generales que se han celebrado el pasado jueves 8 de junio en Reino Unido?.

Usualmente los atentados terroristas tienen un efecto unificador, como ocurrió después del 11-S, la gente cerró filas con el entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush, pero los atentados terroristas en una etapa tan avanzada del ciclo elector pueden tener consecuencias inesperadas, tan solo hay que recordar los atentados terroristas en Madrid en 2004; el entonces presidente José María Aznar, perdió las elecciones, aunque llevaba ventaja en las encuestas.

El terrorismo yihadista amenaza nuestra convivencia y la normalidad del día a día. Como ya ocurriera en su momento con la navegación aérea, muchas de nuestras rutinas diarias están ya transformándose, especialmente en los grandes centros urbanos, poblados ahora de barreas físicas y con visibles despliegues policiales para protegernos ante una amenaza de tal calibre.

Los niveles de nihilismo y desprecio por la vida civilizada que practica el terrorismo yihadista, revelan el absoluto fracaso de su proyecto cuyo único objetivo es hacernos pagar un elevado precio por haberlo revelado como lo que es: una ideología que celebra la muerte de inocentes de toda raza, religión y condición en cualquier parte del planeta, sea Kabul o Londres y que, por tanto, carece de capacidad alguna de imponerse.

Después del miedo y la rabia, sentimientos legítimos, tenemos que confiar en nuestras mejores armas: la superioridad moral, la unidad, la eficacia policial y la cooperación internacional.

EDITORIAL: VIVIR A OSCURAS Y CON FRÍO

España es el país de la Comunidad Europea que paga más en los recibos de luz. El precio medio subió un 18% en Europa desde 2007 mientras que en España se ha disparado un 52%.

En el último mes ha alcanzado máximos históricos en el momento que el país atravesaba una ola de frío.

Los motivos según el ministro de turno son: la falta de lluvia y viento, que impide la producción eólica e hidroeléctrica, la subida del petróleo, que afecta directamente al gas que utilizan las centrales de ciclo combinado y la paralización de algunas centrales nucleares en Francia desde las que antes importábamos electricidad cuando nuestro sistema lo necesitaba.

Puede que estos factores expliquen la subida de los costes, pero no la del recibo. El recibo de la luz tiene varios elementos además del coste de la energía, los impuestos: 21% de IVA y 7% del impuesto de electricidad. A eso hay que añadir los peajes regulados (¿?), las primas a las energías renovables, la amortización del déficit de tarifa (¿?) y el coste de las redes.

En resumen, sólo el 30% editorial 2del recibo se debe al consumo, mientras que el 70% restante son esos costes fijos que se pagan independientemente del mercado.

En este último porcentaje se incluyen:

–          El coste de transportar la electricidad desde donde se produce hasta la bombilla del salón

–          El pago a las compañías eléctricas por producir electricidad

–          Se paga por sus instalaciones, produzcan a no

–          Por el coste de ininterrumpibilidad, más de 500 millones al año, por si en un momento de picos de consumo hubiese que cortarles el cable, algo que no se ha producido en la última década.

¿No sería más lógico abaratar ese 70% que esperar a que llueva?

¿Es adecuado un 21% de IVA en un servicio básico?

¿Tengo que levantarme a las cuatro de la mañana a poner la lavadora y pasar la aspiradora?

EDITORIAL: NO HAY MARCHA ATRÁS

El próximo 20 de enero Barack Obama, el primer presidente de Estados Unidos negro, él que en los últimos ocho años ha creado más empleo que en tres décadas, ampliado la cobertura médica a 20 millones de personas, gestionado los acuerdos con Cuba e Irán, premio Nobel de la Paz, capturado a Osama Bin Laden… saldrá de la Casa Blanca que cambiará de inquilino: Donald Trump, el hombre que ha alcanzado lo más alto del poder mundial como portador de teorías racistas que negaban la nacionalidad de Obama por ser negro. Que en la campaña electoral agitó la bandera del racismo y la xenofobia y que le llevó a la victoria, será el próximo presidente de la nación más poderosa del mundo.

editorial 1Obama de despidió un día y al siguiente Trump se presentó. No hay más que obsérvarlos para darse cuenta que Trump es más de nuestro tiempo, que casa más con este mundo donde la voracidad financiera y el abuso de la ley de la jungla se han convertido en el único modo de vida, donde lo mediocre y lo chapucero triunfa. No se trata de cambiar uno bueno por uno malo, es darle al conjunto del mundo la misma tonalidad. Obama no es de este tiempo, su nobleza intelectual y sus buenas maneras desentonaban. Trump está hecho a la medida de la deriva de este mundo, donde la mediocridad, lo cutre y lo barato le viene al pelo.

EDITORIAL: ANIVERSARIO

EDITORIAL: ANIVERSARIO

Quinto aniversario de El Inconformista. Con él, celebramos más que un número, pues, ¿no festejamos un esfuerzo de colaboración, así como la expresión de una voz colectiva? Hemos tratado siempre –aunque no sin dificultad– de encontrar las palabras y las líneas adecuadas que mejor digan lo que (nos) sucede, llevándolas al papel, a internet, a la calle. Palabras y líneas que forman comunidad siempre que nos ponemos a escribir o dibujar aun estando solos. Siempre y por doquier una comunidad que nos puebla y a la cual nos dirigimos.

En El Inconformista estamos unidos por todo lo que nos distingue, y en este sentido hemos cumplido con la realización de un archipiélago, que no es otra cosa que un conjunto de islas unidas por aquello que las separa. Pero hay más, puesto que no sólo hay separación en el archipiélago. En él, se producen oleajes, poblamientos y huracanes. En él, encontramodibujo-contraportadas vibraciones e intensidades que se reflejan en la superficie de cada isla y, en consecuencia, en la superficie de todo el archipiélago.

En este quinto aniversario, seguimos celebrando la continuidad y el esfuerzo por sostener lo continuado. Más todavía: porque el esfuerzo no es ya el de escribir o maquetar, sino ante todo el de hacer frente a los acontecimientos que nos invaden y nos problematizan. Celebramos entonces el esfuerzo por la expresión de la diferencia. Y es que El inconformista ha sido capaz, creemos, de tejer una piel sobre la que se efectúan todo tipo de reacciones químicas o, dicho de otro modo, El inconformista posee hoy una condición incuestionable de sensibilidad (palabra denostada, históricamente, donde las haya).

Y esa piel sensible por un lado y la sensibilidad dérmica por otro deben ser cuidadas, al igual que deben continuar siendo expuestas a la solarización de los acontecimientos políticos, económicos, artísticos, culturales, etc. Es, de hecho, lo que hemos intentado mantener desde el principio: No mantener única y exclusivamente un “modo de hacer” y sí un modo de moverse y de entender todo aquello que nos rodea y afecta, pues si El Inconformista es dinámico no es gracias únicamente (y esto hay que decirlo) a aquellos que escriben y dibujan (que también). Lo es porque es leído y buscado para leer. De ahí que celebremos también el creciente interés y participación de los lectores.

Por último, y como no podría ser de otra manera, queremos aprovechar este quinto aniversario para invitar a participar a todos aquellos que deseen escribir y expresar sus puntos de vista sobre la actualidad (la de cada uno y la de todos). Queremos que se sumen nuevas participaciones, nuevas voces, que es lo mismo que decir nuevas comunicaciones. Queremos, en definitiva, seguir haciendo el movimiento y, en cada ondulación y peculiaridad del mismo, en cada fase, hacerlo cada vez mejor.

Feliz quinto aniversario, inconformistas.

EDITORIAL: Votando con miedo

En estas dos campañas consecutivas parecía que la consigna de todos los partidos era desbancar a Rajoy y a su partido tocado por los múltiples casos de corrupción.  Pues parece que irremediablemente el PP va a seguir gobernando España.

Los analistas dicen que el voto de la gente mayor ha sido determinante, que el miedo a cambios radicales han movilizado a una parte de la población que prefiere malo conocido que bueno por conocer y que no valoran la frustración y la falta de expectativas de la gente joven, que, por cierto, parece que más de uno se quedó en casa.

Sea como fuere la estrategia al Partido Popular le ha salido redonda.  Ponen al país al borde la ingobernabilidad y salen fortalecidos, el aumento de escaños ha funcionado como una goma de borrar que ha hecho desaparecer todas las imputaciones que tienen pendientes; Podemos y sus confluencias caen en la trampa de la polarización, abrazan cualquier discurso que aumenten sus números, y se convierten en Unidos Podemos,  un matrimonio de conveniencia que les ha salido rana; Ciudadanos es castigado con el voto útil y por los votantes naranjas que no entendieron su pacto con los socialistas, y al PSOE lo convencieron de que Podemos era su mayor enemigo y su electorado les ha pasado el recibo por sus continuos cameos con la derecha moderada de este país.

Ahora hay que formar gobierno, y el PP no puede gobernar solo, un tercio de los escaños no es suficiente y para ello tiene que llegar a acuerdos cambiando su programa y a algunos de sus líderes.  Pero eso tampoco parece creíble. Las decisiones que Rajoy ha tomado hasta hoy, sin importarle el interés general, le han dado muy buen resultado y no parece que tenga intención de cambiar, seguirá en la línea de confiar en que los problemas se resuelvan solos y seguir las directrices que marcan desde Europa, que no está pasando por su mejor momento e incluso se cuestiona su futuro.

En cuanto a los pactos posibles de investidura son poco menos que infinitos…

EDITORIAL: ALEPO

Dice la Wikipedia que Alepo es la mayor ciudad de Siria y cuenta con una población de 2.132.100 habitantes según el censo de 2004, lo que la convierte en la ciudad más poblada del país, dejando en segundo lugar a Damasco, su capital.

Es una de las ciudades más antiguas de la región, conocida en la Antigüedad como Khalpe, Beroea para los antiguos griegos, y Halep para los turcos. Situada al noroeste del país, se encuentra en una posición estratégica a mitad de camino en la ruta comercial une une la costa mediterránea y el Éufrates.  El 25% de sus habitantes son cristianos.

Después de cinco años de guerra la ciudad, Patrimonio de la Humanidad, está en ruinas y dividida desde el 2012. Una parte, en manos del Gobierno y la otra, de grupos rebeldes. La provincia del mismo nombre, situada al norte del país y fronteriza con Turquía, está partida entre el Ejército sirio y sus milicias afines, grupos opositores armados como el Ejército Sirio Libre y milicias islamistas, y los yihadistas Frente al Nusra y Estado Islámico.

En Alepo se enfrentan todas las facciones de esta guerra civil. Como dicen algunos analistas es “la batalla de las batallas”. El régimen de Bachar El Asad, y sus aliados Rusia e Irán, saben que su conquista será clave para el futuro de la guerra, por lo que la tregua que se pactó el pasado 27 de febrero, ampliada al final de la semana pasada a 72 horas más, no se está cumpliendo en esta ciudad argumentando que, algunas fuerzas que componen al ejército llamado rebelde (Estado Islámico y el Frente al-Nusra, la rama siria de Al-Qaeda), operan en Alepo sin acatar el alto el fuego.

La intensidad de la violencia en la ciudad dividida de Alepo por parte de las tropas gubernamentales, el único actor de este trágico conflicto que cuenta con aviación militar, incluye hospitales, barrios populares, centros de defensa civil…  El número de muertos entre la población civil asciende a más de 300.000.   Entre tanto las grandes potencias, Rusia y Estados Unidos, emplean el tiempo en reuniones estériles que no conducen a ninguna solución, cada uno por intereses diferentes, y que no ayudan a la solución de esta terrible guerra.

En las últimas horas la diplomacia internacional parece haberse activado después de que las bombas de la aviación del régimen sirio reventaran el hospital apoyado por Médicos sin Fronteras en la parte rebelde de la ciudad, donde la pasada semana perdieron la vida medio centenar de civiles.

Los que intentan escapar de los ataques aéreos y de la escalada de los combates terrestres en la zona de Alepo, quedan atrapados entre la frontera turca y la línea de frente. Mientras la Unión Europea y Ankara ponen en marcha su injusto e ineficaz plan de repatriación de refugiados, 100.000 personas están atrapadas cerca de la ciudad de Azaz, intentando sobrevivir a una crisis humanitaria a la que el mundo ha dado la espalda.

CUATRO DE MARZO…

…, día de la segunda vuelta de la investidura de Pedro Sánchez, por tanto, tómense estas palabrillas con distancia oportuna. Cuando salga la revista a mediados de este mes, quizás, ¡ojalá!, no tengan sentido.

En la primera sesión, se recrearon las sensaciones de actividad en las Asambleas de Distrito en la Universidad, olores a razonamiento forzado… de” llevarse la asamblea”, de hacerse notar como líder, etc. Pero también el vacío a la salida una vez comentada, por supuesto entre los fieles, de estar en posesión de la verdad y el disgusto de que la vida seguía en otra onda ajena e indiferente a lo allí planteado.

En la primera sesión aprecié dos lógicas:

Una el “pensamiento de grupo”, característico de los grupos cohesionados en torno a un líder, donde éste marca, a veces de forma paternalista y otras despótica, la línea a seguir. En ese contexto, se trata de ejemplarizar la diferencia del grupo con el resto, los signos externos, los comportamientos oportunamente teatralizados ayudan.

Pero sobre todo la ideología entendida y simplificada en términos de eslóganes, permite la ortodoxia del grupo. Son grupos donde lo externo es visto como una amenaza y por tanto son poco dados a las negociaciones y el cambio. Tiene otro riesgo el desprecio a los matices y la alta capacidad de producir errores en las decisiones (1).

En la otra lógica, el objetivo se pone al servicio que excede al propio grupo, el líder tiene sentido si es capaz de lograr el consenso en base a resultados que proyecte y amplifique “la fuerza” del grupo. Su liderazgo dentro de su organización no es carismático y está acostumbrado a lograr acuerdos entre puntos de vista e intereses diferentes e incluso contradictorios.

Sin renunciar a la independencia propia de la acción de gobierno, las grandes decisiones son sometidas a la evaluación de la militancia, aunque esto no es suficiente garantía para ello hay que templar el peso del aparato del partido. Las decisiones se matizan y el acuerdo de lograrse significa la síntesis de los intereses que participan.

El entendimiento entre estas lógicas es difícil. En el caso del PP, su auto marginación, incomprensible, más allá de no dañar la imagen de Mariano Rajoy, lo incapacita como líder en el caso de que lo hubiera sido; la crisis de descomposición del partido por los casos de corrupción, por el desgaste de la etapa de gobierno con amplios recortes sociales, hace imposible y patético el deseo de repetir gobierno.

En cuanto a la posibilidad de repetir resultados electorales, el desgaste de los “populares” puede ser considerable. En el proceso constituyente de un nuevo partido se sabe dónde se empieza, pero no donde se acaba, y los partidos cuasi militares en cuanto a disciplina, cuando se descomponen suelen hacerlo de forma explosiva. ¿Hay alguien con suficiente peso político para liderar ese proceso?, si piensan en Mariano Rajoy, ¡qué Santa Lucia les conserve la vista!

En el caso de Podemos las causas de su inmovilismo son más complejas, una puede ser la lógica en términos de “toma de poder” o todo o nada, o en todo caso un paso intermedio para denunciar a los “mencheviques”, así se puede entender la famosa rueda de prensa donde copaban el “aparato de Estado” en lógica leninista.

Se trataría de ser la vanguardia y la dirección del Movimiento del 15 M, y aquí pueden confundirse, el carácter de este movimiento no fue revolucionario, fue espontaneo y producido por la falta de salida de una generación estafada y por la degradación de las clases medias. Pero dista mucho de ser un movimiento ideológico revolucionario, y de facto su adherencia no va mucho más lejos de la denuncia de casta, del bipartidismo, y el deseo de desarrollo sostenible y políticas de bienestar.  Y no es poco con la que está cayendo en Europa.

Podemos no es homogéneo, la diferencia entre el núcleo duro y personas como las alcaldesas de Madrid y Barcelona, el juez Villarejo y de algunos socios, vaticina problemas en el seno del movimiento.

La falta de aparato de partido, les deja las manos libres para “interpretar los deseos de la base” y en ese sentido los “intermediarios” auténticos barones hacen difícil conocer las diversas pulsiones de la “no organización”. El anecdotario de los que intentaron sumarse a las asambleas así lo confirman.

Cuando Anguita dice que siguen sus consejos tampoco es tranquilizador, eso quiere decir que se puede influir en la política sin necesidad de dar la cara electoral, ¿estaremos en una segunda versión de la pinza, solamente que esta ahora ejercería la presión sobre una cierta derecha renovada y el PSOE? Tampoco el mango derecho de la tenaza está para muchos trotes.

La existencia de esas lógicas contrapuestas alienta el pesimismo, ¡ojalá sea solo eso!

Por cierto, la indignación es un sentimiento que se puede volver contra el bipartidismo obstruccionista PPP.

 

 

  1. Janis Irvin, de la Universidad de Yale, por la década de los ochenta lo describió y analizó cómo no tener en cuenta este factor llevó a Kennedy a cometer el fiasco de la invasión de Cuba en la bahía de Cochinos