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ACTOS DE DESAGRAVIO

Ante las metidas en jardines ajenos del cardenal Manzanares o Manzanero o como se llame, que de nombres no ando muy bien, más allá de los equipos de futbol y tampoco mucho, recuerdo Marcelino por su gol ante la selección de la URSS, que fue festejado como epopeya tanto de rojos como azules, podíamos ser comunistas pero la selección era la selección, incluso cuando mandaba Franco. También recuerdo como mi padre animaba a “Rusia”.

Un grupo que tampoco sé cómo se llama, ha provocado con un cartel de la Mare de Deu dels Desamparats y la Moreneta dándose un pico. El cartel que como diría un crítico es de buena factura formal, ha provocado al cardenal Cañizares, que así creo que le llaman, a un acto de desagravio, este Príncipe de la Iglesia, a encontrado su oportunidad para seguir con sus días de gloria terrena, convocando un acto de desagravio.

Quizás ahora no nos parezca tan lejano, el cabreo de los musulmanes contra Charly Hebdo y las consecuencias de un grupo de seguidores montaraces con el resultado de todos conocido. Es fácil apelar a los sentimientos de pertenencia religioso, sobre todo en momentos electorales, para el aquelarre. Qué fácil es enardecer a las masas aun cuando después se produzcan actos atroces, si no que se lo pregunten a San Vicente Ferrer y a los habitantes de las aljamas.

Pero desdramaticemos, yo que aun ateo, creo en la Virgen del Pilar, patrona de la Hispanidad, de la que tengo pruebas irrefutables en mi persona de su origen divino. Antes de cada examen le llevaba un cirio, lo más grande posible de acuerdo a mi mermada economía de estudiante, y me premiaba con aprobar, incluso a veces con buena nota, a pesar de pasarme la semana preparando la Asamblea de Distrito, aunque ahí no me ayudaba, ya que los mensajes eran peregrinos, algo así como los que argumenta Podemos en estos comicios.

Pues bien, al asunto, un grupo de dibujantes, estos no eran homosexuales ni independentistas, aunque seguro que habría algunos del primer grupo, decidió en la primera revista gráfica en Aragón de la democracia, dibujar a la Virgen del Pilar, la misma que vino en carme mortal a Zaragoza, que en eso también hay clases, con un sacaleches que salía de donde solo puede salir el artilugio.

Me pareció un acto de unos jóvenes cachondos, entre los que más tarde, se encontrarán afamados dibujantes que han ilustrado el serio Heraldo de Aragón, el menos serio El Jueves, y uno que no diré el nombre, que participa en esta publicación, y no soy yo.

Aquella aventura acabo con el secuestro de la revista uno de los primeros secuestros de la democracia, y recogido como hito en la Enciclopedia Aragonesa. Del que firmó el secuestro ni mención, corría el año 1978 o por ahí.

¡Que poco han aprendido!

El Pichilín inquieto

Rajoy y los toros

Esta revistilla que hacemos unos cuantos diletantes, fue la primera que presentó a Rajoy como un Tancredo, esa figura a medias entre el toreo serio y el espectáculo bufo, que consiste en aguantar quieto generalmente sobre una silla para dar al toro sensación de un mueble confundiéndole como un elemento inerte de la plaza, sobre el que no tiene sentido hacer el mínimo derrote porque no cuenta y que magníficamente dibujó Gabi  habitual ilustrador de la publicación con el que no he tenido oportunidad de intercambiar muchas palabras pero que como artista supongo compartidor  de la estética taurina, y no es necesario nombrar a Picasso.

RAJOY y los torosRecuerdo la magnífica revista Quites que publicaba la Diputación de Valencia y que era la admiración de todos incluido el mundo de la cultura, cuando esta institución estaba gobernada por personas serias, antes de que vinieran los macarras tauleros, y en la que participaban firmas como Rosa Chacel, Francisco Brines, Fernando Quiñones, Juan Luis Panero y otros, con ilustraciones del muy admirado Ramón Gaya, Antonio Doménech entre otros.  Revista que recomiendo a los jóvenes donde verán algunas cosas que yo aprecie cuando era como ellos, abolicionista.

Creo que la figura del Tancredo, aun siendo gráfica, no se ajusta a la actitud de D. Mariano que en los últimos tiempos recuerda más a las espantadas a las que nos tenía acostumbrados Curro Romero, pero sin su maestría y arte. Y que Dios me perdone por la comparación.

Su naturaleza torera es la de un chapuzas, escurridizo y miedoso, no solo cuando el toro es astifino y caballaco por alto de  agujas,  simplemente porque es toro. No le gusta el toreo prefiere verlo  desde el tendido,   a lo sumo desde la barrera. Cuando no tiene más remedio que salir, elige  únicamente las artes que domina fundamentalmente la capa, que es la que más viste y ofrece menos peligro. Quizás por eso ha encontrado una figura desaparecida, la de “medio espada” que consistía en bregar, poner los rehiletes y sustituir al espada cuando “no es necesario” y esto para el menda es habitual; hasta ahora los lideres debatían, Don Mariano manda a su “media espada” que no tuerce el ojo, habla mejor y no le pueden preguntar por su amigo Bárcenas, su peón de confianza durante muchos años y encargado de repartir el dinero a la cuadrilla.

Lo insólito es que ahora no  quiere  ir ni siquiera a la plaza, ya que sus compañeros de terna no son de su agrado, pero a la vez quiere salir  en el cartel sin torear. Si esta actitud poco gallarda y quedona persistiera la autoridad gubernativa debería afearle la conducta y mandarlo al menos a hacer el paseíllo, torero naturalmente.

Otro arcano indescifrable es lo que piensan sus seguidores y no me estoy refiriendo solo al que vota, me refiero el que confía sus intereses al partido. Aunque los del tendido de sombra son menos propensos a la bulla que los de sol; creo que le terminarán pitando y acabará como Antonio Ruiz “El Sombrerero” torero absolutista, de carácter altanero y poco acostumbrado a desaires que tras una estrepitosa bronca por una mala faena se persono ante Fernando VII para protestar ante el Rey por el comportamiento de los que antes le aplaudían y este le reconvino: “Antonio, el público es muy respetable, y sobre todo el público de Madrid”. Desde entonces perdió el favor Real.

El símil torero es de aplicación al segundo espada, Pedro Sánchez, que el nombre lo tiene de torero, se la juega en esta corrida, los toros no son fáciles, unos son bravucones para estos lo mejor es seguir el Manual de Tauromaquia de Pepe Hillo: “Estos toros se burlan con facilidad; pero para sortearlos será muy bueno prevenirles el terreno de afuera…, muchos se quedan en el centro sin hacer suerte, bien que en este último caso  será más oportuno que el diestro forme nueva suerte adelantando el terreno”. Para los toros revoltosos también hay solución.

Donde no casa el toreo es con el engaño, hay que ser muy claros y generar confianza  y por supuesto con el final no se debe matar ni que te maten. O sea que no es una corrida.

El pichilin inquieto

Los ángeles del imserso

Tras salir de los caminos asfaltados, sortear los coches de seteros que peinan las laderas del monte con cestos de caperucita, y conforme te vas acercando a la venta, restaurant, bar o lo que sea, digno de anuncio de fabada asturiana, un resplandor a lo lejos te indica que HAN LLEGADO LOS MOTEROS ANTES QUE TU.

Es un misterio  la hora que salen a la carretera,  como conocen los bares más recónditos, también en los que mejor se almuerza.  Los camioneros y aun los ciclistas no les llegan al tobillo como indicadores de buena selección. Selección contundente de  “blancos y negros”  y de colesteroles rampantes y jugosos.

De edades medio altas, aspecto rotundo, a veces con tripa cervecera prominente en el mono o en la chupa, alejados de la imagen de Marlon Brando en la película Salvajes y sin la inquietud pseudo-libelizadora y burguesa de Cerdos salvajes. Moteros de domingo, que no domingueros que participan en la comunión motera donde la cerveza es la reina y el carajillo a veces  quemao la sangre de Cristo. Dado que la edad no perdona, la recomendación médica también está presente con agua,  manzanilla –de infusión-, y poleo.

Cada vez  hay más mujeres en el grupo, generalmente de paquete y abrazo a la cintura, que también tienen derecho, se va viendo algunas conductoras, en Alemania se ven más, muy lejos de la paridad, las feministas deberían poner cupo al tema.  Las mujeres sentadas entre ellas, los monos les sientan bien, su posición en la mesa no impide la participación en la conversación general, sin sonrojo al chiste que para eso son moteras. La mayoría conocieron al chico con moto, eso sí con menos cubicaje y más potencia, algunas con la Bultaco Metralla que era lo más.

No todos son iguales, los Harleros  tienen la fama de que cuando las motos son más caras su bolsillo es más rácano; excepto en las concentraciones que se pide pureza de sangre los domingos conviven todas las marcas y tipos en perfecta convivencia; he visto también mesas hibridas de moteros y ciclistas.

Me dicen algunos amigos moteros  a los que recuperamos por la tarde ya paseados; que si se caracterizan son por la solidaridad entre ellos y la autoayuda. Ahora que dicen algunos que las clases sociales han desaparecido quizás formen una entidad social  con peculiaridad propia. En este mundo donde la moda sustituye al método ¿por qué,   no?

Les tengo mucho respeto, salvo por una cosa, siempre llegan al destino antes que yo.

El pichilín inquieto

Marie Claire

En las procelosas noches del franquismo de gris oscuro y negro aparentemente como siempre han sido. Escritas con olor a fritos y de paseos lentos como de andar pero  haciéndose notar lo justo de las señoras prostitutas, que para eso estábamos en una España de Congreso Eucarístico, devoción mariana y chulería  falangista de manga arremangada y tatuaje de amor de madre; donde se iniciaba a los sobrinos con visitas acompañados de los tios, a las putas de confianza con la recomendación – llévate al chico y espabílamelo-, Apareció  unos de los primeros signos de modernidad autóctono, que antes nos llegaban de contrabando , las medias de seda ajustadas.

La bendición para salir de la cutrez dominante venia de un pueblecito del Castellón carlista y de geografía arizonesca, tierra de romerías votivas, Vilafranca  que si quieren también del Cid.

En esa tierra de piedra seca floreció la fábrica de medias   Marie Claire, nombre francés que vende más y ofrece sofisticación. Quizás a las chicas de ahora les parezcan demodés, pero para sus madres y sobre todo para sus abuelas supuso la conciencia de su feminidad que intentaban borrar los sermones dominicales, donde alertaban de los peligros de las trasparencias y ahí entraban tanto  las medias  como los tules que difuminaban pechos generosos y que así cubiertos cumplían con lo del cuello cerrado pero que ponían en marcha el más poderoso de los órganos sexuales, la imaginación. Las organizaciones fascistas dedicadas a la mujer preferían las medias de lana de los trajes regionales de los coros y danzas.

Marie Claire alimentó la imaginación de una generación de asiduos a los confesionarios que para eso te hacían ir a comulgar. Cuando se llegaba al quinto, lo resolvías –Padre, he tenido pensamientos impuros-. Fórmula de compromiso que te permitía  salir del atolladero, si no te encontrabas con el cura sátiro, de aliento acre que te apoyaba su cara y que  pedía los detalles- En todo caso las imágenes de piernas con medias, eran un patrimonio personal y no lo compartías entre otros motivos  porque hacían aumentar los padresnuestros y las avesmarias de la penitencia.

De todas,  las de  costura trasera eran las mejores, siempre que esta se mantuviera recta y sin bolsas. Cuando esto ocurría perdían la magia y se convertían en un elemento de crítica feroz.

Recuerdo  una conversación mantenida dentro de ese deporte tan querido, la maledicencia. Donde se estaba  hablando  de una persona y una asistente apostillo, como lo peor de lo peor, -Aun recuerdo  cuando tomó posesión en el Ministerio y apareció con unas medias con bolsas y la costura torcida- – El grupo cambio de tema ya no se podía decir nada más.

Las medias eran una propiedad que había que cuidar, cuando llegaba la temida carrera, iban a la mercería más cercana para ser reparadas. Lo que se hacía en una mesa con  bastidor diminuto y una especie de soldador de precisión que hacia verdaderos milagros. Otro día entraré en la profunda fascinación que me producen las merceras con sus gafas de carey sobre todo cuando miran por encima y la mirada adquiere vida en contraposición con la vista al objeto del que se ocupan.

Las Mari Claire como traslación del cine norteameriano de los cincuenta, ayudó a crear  una generación de fetichistas  y a Berlanga el director de cine reconocemos como   Papa. Para esta tribu la subida de la falda por encima de la rodilla por allá el principio de los sesenta fue la mayor revolución, nada que ver con la minifalda de Mary Quant donde lo obvio atentaba al misterio de lo desconocido.

Supongo que todos tienen imágenes icónicas, mi preferida. Sofia Loren ya madura desnudándose ante Marcello Mastroianni que se queda dormido en Pret a Porter. Quizás una parábola del paso del tiempo.

Hablando de este y otros temas con mi buen amigo Salvador, luchador antifranquista varias veces condenado en su juventud, me comentaba que en la cárcel, cuando alguno estaba viendo la televisión  y ponían el anuncio de los pantis, salía raudo a la puerta y gritaba ¡Marie Claire!. Acudiendo los presos corriendo a mogollón.

Creo que por todos estos motivos expuestos a la firma Marie Claire, habría que proponer convertirla en Patrimonio Nacional.

El pichilin inquieto