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Mi amor… no soy poeta

Que deseas que te escriba…

Si poeta no he nacido

, los versos no se han hecho mis amigos

a veces solo a veces ellos vienen conmigo.

Perdona, si no soy preciso

si no logro en mis letras descifrarme

. Decirte, cuanto te amo en silencio

sin grito, cuando distante me hallo

. Tú sembraste el amor en mi vida

regando ilusión, necesidad humana,

mi paisaje gris en mil colores transformaste

mi vida dejo de ser un mero trance.

Dejar lo mejor de uno en otro

es lo que hace de esto importante…

Si se vive en destinos paralelos

si sólo hay entregas en instantes…

Ya existen mil poemas sobre todo ello

de poetas de calibre detonante…

Pero ninguno podrá hablarte

de este amor que por ti profeso

y que sólo tu sabes, al entregarme.

Si mañana no estamos,

si sólo somos un ayer bueno

será un valioso tesoro en el recuerdo…

¿Quién sabe? Si tú o yo seremos,

¿Quién sabe? Si sobreviviremos

. Cuando en mis labios te encuentras

, mis ojos y mi cuerpo te dicen que eres mi dueña,

no pierdo mi libertad ni mis sueños

porque en ellos constantemente te labro

sabiendo que acecha un final

a este cuerpo que pasión te da,

y es mi alma, esta alma que no ves

la que viva o muerta

por siempre te proteja,

por siempre te ame…

Michel

 

Viento

Eres como el viento…
que te acaricia pero se va,
como una viajera incansable,
como estrella sin cielo, 

que ilusionada le quitó
a su alma el velo,
y sin pudor, fue en busca del amor.

Eres como el viento…
a veces sereno, y a veces violento,
desatas tus furias… no aceptas injurias.

Pero así es la vida, necia y atrevida,
te da penas y alegrías,
y todo está decidido…

y es muy fácil caer
en la más profunda melancolía,
¿pero sabes una cosa?


en ese estado nacen
las más bellas poesías,
esas que te atrapan el alma
y no se olvidan…

A veces me pregunto
que rumbo debo tomar
para que con mis penas,
nunca mas vuelva a pasar…
Soy como una criatura,
que se ha quedado
sin inocencia…sin ternura,
pero conserva el alma pura. 


Busco incansable ese mundo,
donde el aire es de todos,
el silencio, la alegría, el sol, y el amor
es de todos,

y la vida y la muerte, es de todos,
y yo sin permiso, lo grito a mi modo…
no debemos olvidar que Dios hizo la tierra,
y el hombre las fronteras…

pero yo viviré soñando
con un mundo sin barreras,
y para todos, la misma bandera.

Eres como el viento…
que habita en mi sentimiento
y aunque los años pasen
y aunque estés lejos,
no debes de olvidar, que el amor jamás, se hace viejo…

Michel

Lucia y Pedro

Eran las seis de la mañana y Pedro se levanto con la pereza habitual del madrugón, pero estaba contento, miró hacia el lecho y ahí estaba Lucía que aún dormía, luego miró el calendario pinchado en la puerta de la habitación y vio que era el día señalado, 25 de diciembre de 1941, ese día inauguraban una churrería en la confluencia de las calles Ramón y Cajal con Colon, entonces dijo: ” Venga Lucía mi amor, levántate que hay mucho hacer”…

 Eran las seis de la mañana y Pedro se levanto como venía haciendo desde 50 años atrás, miró la cama pero Lucía no estaba, llevaba meses en el hospital aquejada de una grave enfermedad, miró el calendario y era el 24 de diciembre de 1991. De pronto sonó el teléfono:

 –     ¿el Sr. Pedro Martínez, por favor?

–     sí, dígame….

 Era del hospital, requerían su presencia, Lucía había fallecido….. Cuando Pedro salió del hospital llevaba los ojos cansados y enrojecidos de tanto llorar y un vacío inexplicable dentro de si, no supo como canalizar ese dolor y dirigió sus pasos hacia la churrería, pensó que el trabajo distraería su mente.

 Pasada la media noche un borracho entró, cuando Pedro estaba dispuesto a marcharse:

 – pero hombre, por Dios, que voy a cerrar y además aquí no vendemos alcohol ¿que quieres?, Anda toma estos churros que aún están calientitos, te los regalo, porque hoy celebro que mi mejor amiga está con Dios felizmente.

 – gracias, buen hombre y no sufras, ya veras como mañana ves las cosas de otra manera…

 Eran las seis de la mañana y Pedro se levanto de su lecho, miró a su lado y allí estaba Lucía con su cabellera rubia, durmiendo apaciblemente, se estremeció de tal manera que se levanto de un salto, miró el calendario y era el 25 de diciembre de 1941. Se fue derecho al espejo y vio que sus canas habían desaparecido y sus arrugas y ojeras brillaban por su ausencia. Volvió al calendario y observó que en el dibujo que figuraba el nacimiento de Jesús, estaba aquel borrachín de la noche anterior que al mismo tiempo que sonreía, ofrecía un presente a los padres del niño… unos churros calentitos que en sus manos todavía conservaba…

Michel

Solo

Aún solo,

en mi habitación a oscuras,

con la lluvia deslizándose por mi

ventana.

Cerrando los ojos,

dejando de oír para empezar a

percibir

el aroma de tu piel rodeando mis

sentidos,

la suavidad de tus dedos

recorriendo mi cuerpo.

Aún solo,

con el corazón a oscuras

y la lluvia resbalando por mis

mejillas,

abro los ojos y empiezo a escuchar

el miedo de los recuerdos tocando a

la puerta

trayendo la realidad cubierta de

frío invierno.

Aún con frío,

aún sin ganas

, me pierdo en el final de la noche

cuando más te anhelo,

cuando más te necesito.

Aún con todo,

aún sin nada,

mi mente vaga en el espacio vacío

buscando tu calor, tu consuelo…

Michel…