Archivo de la etiqueta: ©Viriato

¡…Y A TI TE ENCONTRÉ EN LA CALLE!

Efectivamente, me estoy refiriendo a nuestras queridas madres, sí, esos seres que, para bien o para mal no nos dejan solos ni un minuto de nuestra vida.

Sí, esas personas que han conseguido que de ellas se dijeran cosas como: ¡madre no hay más que una…! Otras no tan buenas como me “estoy acordando de tu madre”, “la madre del cordero”, que tú te preguntas ¿será la borrega?, porque haberlas también hay alguna. Algunas frases incluso han pasado a la posteridad, las hay hasta en la lectura más precoz. Si, algunos nos acordamos de aquellas maravillosas frases: “mi mamá me mima”, “amo a mi mamá”, incluso aquella de “mi mamá amasa la masa encima de la mesa”, que hay que ser cabrito para darle a leer eso a unos niñ@s… (De ahí la imagen de las madres con el rodillo de amasar). En fin, frases inmortales de nuestros libros infantiles.

Las madres son esas personas que a la fuerza tienes que querer, te hayan dado pecho o  biberón. Ellas suelen ser las personas menos egoístas de una casa… nunca comen hasta que no has llegado, siempre comen las últimas y, por supuesto, lo que no quiere nadie. En fin, eso va en el cargo… su ropa siempre está bien, sin embargo la tuya tienes que cambiarla. Una madre siempre estará orgullosa de ti… ¡que vendes droga!…pues, para tu madre, siempre serás el/la mejor camell@ del mundo.

Por supuesto, de economía ni hablamos, no hay nadie que estire el sueldo como una madre. Reciclan, tanto ropa como comida (que buenas estaban las albóndigas de bacalao…que tú piensas y el filete de bacalao de la comida de ayer también…son las “reinas del Tupperware” (es decir la fiambrera de toda la vida): ¡llévate unas croquetitas…!

Pero si hay algún gremio orgulloso de sus madres ese es, sin duda, el de los pizzeros, os habéis fijado en los nombres de algunas pizzerías: “La Mamma”, “Mamma Mía”, “La Mía Mamma”, cualquier día nombran a las madres patronas de ese colectivo.

Por supuesto, las madres también tienen su faceta vigilante, que tú cuando sales por la noche dices aquello de: “volveré pronto”, ¡grave error!, porque piensas que ya tienes una edad, y que aunque, para ti, las 7 a.m. es una hora temprana, las madres incluso son capaces de esperar despiertas junto a la puerta a que vuelvas de madrugada.

Para ello, toda madre que se precie tiene su uniforme,  quien no ha oído alguna vez la expresión: “the power of rulos” (batín acolchadito, su redecilla con rulos y sus zapatillas “voladoras” Wamba, solo les falta para pegarte el susto un chaleco reflectante, como el del coche… de cualquier forma, tranquil@s, tan solo es un rumor, eso de que las madres te esperan con un alcoholímetro en una mano y el rodillo de amasar en la otra.

Nuestras mamás son también nutricionistas o avitualladoras, cuando eres pequeño siempre estás pidiendo: ¡mamá, la merienda!, la comida… Hacedoras de esos pucheritos, xd ¡qué sabor!, a fuego lento, como debe ser.  Quién no conoce esa expresión de “otra cucharada más, que no me comes”…es inútil resistirse, antes de que termines de decir “no” (unos 2 segundos), ya te ha puesto tres cacitos más. En fin, ya me entendéis, es aquello que empieza con “come que no te vas a hacer mayor” y continúa cuando, ya tienes cierta edad, con la famosa frase de “come, que te estás quedando en los huesos”.

Son previsoras, debe ser porque todas las madres tienen un termómetro incorporado…llévate una “chaquelita” que parece que va a refrescar, tomate este zumito de naranja que es bueno para prevenir el resfriado. Sin embargo, en caso de que no les hagamos caso…aparece la madre enfermera, si esa que te toca la frente y cuando te das cuenta estás en la cama, bien arropadito, con un caldito o en su lugar un vaso de leche bien caliente con miel y, en ocasiones, un chorrito de algo milagroso…y qué decir de su sabiduría en cuanto a las medicinas que debes tomar según los síntomas… ¡cómo controlan el “vademécum”!

Las madres son insistentes, inasequibles al desaliento, ¿qué madre no ha intentado intervenir en nuestras elecciones? esos amigotes tuyos son muy festeros ¿eh? Esa amiga tuya ¿dónde vive?, ¿qué estudia? En fin, ríete tu de la “CIA”, cuando te quieres dar cuenta te ha sometido al “tercer grado”. Aunque no lo sepáis, también tienen una vertiente de conciencia: “vaya cuarto que tienes, a ver si te lo ordenas… que yo no pienso limpiártelo” (¡mentira!…una madre no puede ver nada sucio). “Deja de perder el tiempo y estudia que luego llega la cosecha” (será por las calabazas claro). Sus famosas frases mirando al tendido, como si no fuera la cosa con ellas…”que, ¿ayer a qué hora viniste?”, ¿con que solo iba a ser una cerveza? O la “charla” antes de salir con coche…no corras, cuidadito en la carretera…si bebes que conduzca tu amig@. En fin, que sólo te falta llevar en el coche ese bonito imán con las fotos de la familia donde figuraba una bonita frase del estilo ¡no corras! Y una medalla de San Cristóbal…paciencia.

En lo referente a la musicalidad maternal, parece mentira la cantidad de cantantes que le han cantado a su madre, desde Pavarotti “mamma”, “mother” de  John Lennon. Pasando por el gran Freddie Mercury que habla con su mamma en la preciosa canción: “Bohemian Rhapsody”, My Chemical Romance: “mama”, hasta los “Pitufos” con su “mammy Blue”…

Sin embargo, no todo en las madres es perfecto…también tienen su “lado oscuro”, si,  como Darth Vader (ya me parece que las estoy oyendo, con su voz gutural, diciendo eso de: “yo soy tu madre”), aunque yo no vi nunca a mi madre con casco. En este caso me estoy refiriendo a su versión “política” claro, tampoco quiero decir con ello que las madres sean  corruptas cual diputado o concejal, no… me estoy refiriendo a las famosas relaciones “nuera-suegra”, “yerno-suegra” y no es que yo me pueda quejar, no,…pero, existir, existen una serie de rumores sumamente estremecedores…

Por supuesto, cuando escuchas a tu madre, los defectos son siempre de los padres, “eres tan desastre como tu padre”, que te huelen los pies, por supuesto…eso lo has heredado de tu padre (otro día ya hablaremos de los de la “semillita”).

Pero si hay algo en lo que todos estamos de acuerdo es que a las madres hay que quererlas. Por eso, ya sabéis, dentro de poco viene su día, con lo cual, el/la que tenga la suerte de tener a su madre, sea “política” o no,  no dejéis pasar esa estupenda ocasión para “achucharlas” y  demostrarles que las queréis.  Jo, ¡me ha quedado más tierno que el pan Bimbo!…

P.D.: nunca, bajo ningún concepto, las obsequiéis con algún tatuaje en vuestro cuerpo del estilo… ” Amor de Madre…” (Ellas nunca lo entenderían)

(Viriato © en cualquier w.c. de España)

“LA PRIMERA VEZ”

No, mal pensad@s, sé que estáis pensando en sexo, pero, en este caso, os voy a contar una historia, o era histeria, que todavía no sé si es real o es una alucinación de mi cerebro desquiciado, que nada tiene que ver con el sexo, ¿o quizás sí?

Quizás no lo creáis, pero así es como yo todavía recuerdo como me temblaban las piernas al aproximarme tímidamente a la consulta con el bonito número 66, no, no he dejado de anotar un número, aunque para mí sí se asemejaba bastante al infierno. Ahí estaba yo, deseando con todas mis fuerzas que fuera un hombre…ahora, por fin, entiendo las dudas de las mujeres cuando van a elegir ginecólog@, y eso que nosotros no tenemos que soportar que un frío ánade nos picotee el culo (vamos lo que es “el pato”).

Por supuesto, intenté venirme arriba, dando la sensación de tener más valor que Indiana Jones en una pirámide con cien mil serpientes. Había llegado a mi cita, todo puesto, con mis gayumbos impecables, a pesar de que en mi cabeza no cesaban de sonar unas palabras que os sonarán: ¡Ave Caesar morituri te salutant!, o lo que es lo mismo: ¡Menudo pájaro es César (casualmente el nombre de mi médico), los que van a morir te saludan!, si ya sé que la traducción es algo libre…

Llamé, yo creo que casi de manera inaudible, a la puerta, la abrí despacio y, allí estaba…no sé si  era mejor que no fuera una mujer (por la vergüencita), lo peor es que aquel hombre tenía las manos “extra grandes”, sí lo que serían unos guantes “XXXL”, vamos, que podía haberse dedicado tranquilamente a la tala de secuoyas…

En ese instante y por un impulso reflejo, a la par que defensivo, de mi propio cuerpo, me transformé en un tigre…no, por las rayas no, por las uñas tampoco, que me las había cortado limpiamente…sino, porque mis testículos se encogieron y pasaron a depositarse mucho más atrás, demostrando que no es real la expresión de “se le subieron los c…a la garganta”.

El urólogo, que debía ser primo de Obelix, o tal vez pariente de nuestra querida “Criatura”, tomó unos guantes y tras un “plas”, ruidito característico que se produjo al soltar el látex de su guante, dijo: ¡pase detrás de la cortina y desvístase de cintura para abajo!…allí estaba yo, con el culo “en pompa” y los codos apoyados en la camilla, sí, estaba esperando la mano asesina que, al igual que una estocada, procediera al ataque de mi próstata, y que, por mucho que la esperes, lo único que deseas es que el urólogo tenga las uñas cortas…de repente oí decir, con una voz atronadora, o que al menos a mí me pareció más potente de lo que hubiese deseado en esos momentos: ¡vamos a proceder al tacto rectal, relájese!. En ese preciso momento empecé a preguntarme ¿habrá lubricado el dedo bastante? ¿No hubiese sido mejor no avisar? ¿aparecerá el “efecto legumbre” de la fabada de ayer? …sólo recuerdo mis ojos hacia fuera como en los de los dibujos animados o como Jim Carrey en “La Máscara” y la sensación de que esa mano me llegaba hasta el cerebro… de cualquier forma y, aunque parezca una técnica un tanto cavernaria, debe de tratarse de una técnica muy moderna, puesto que estamos ante una exploración “digital” …

En definitiva, no me preguntéis por qué, será psicológico, pero…yo estuve unos cuantos días con la sensación de que andaba algo más abierto de piernas y en mi mente todavía resuena una melodía que dice así…”Ay libérate…”, del más grande, no del Fari, no, de nuestro “Titi” (sí podéis tararearla)…

P.D: hacedme un favor, si alguien conoce a algún urólogo que se llame César, no le contéis mi caso…no vaya a ser que no tenga otro al que acudir en próximas revisiones…

(Viriato© En cualquier w.c. de España)

El podel del impelio del lollito

Efectivamente, me estoy refiriendo a ese gran pueblo que es el pueblo chino…todavía recuerdo cuando decían aquello de: “te han engañado como a un chino”…que equivocados estábamos, se hacían los engañados…si no, a las pruebas me remito…

Hasta los trapos sucios se los lavan en casa (que aseados…), es lo mejor que pueden hacer, puesto que, como a nuestros ojos son todos casi iguales por su fisonomía, seríamos capaces de condenar al que no toca… En realidad, lo que me fascina es que deben de tener algún mecanismo oculto en cada ojo para que no se cierre del todo esa mínima abertura ocular. Será por eso que siempre nos surgen una serie de preguntas: ¿quién ha sido?, ¿Dónde están los gatos de los alrededores? ¿Qué banco le ha prestado el dinero para comprar el negocio? …

Yo cada día los admiro más, empezaron con los “todo a cien”, más conocidos por todos como “el chino de la esquina”…donde uno iba a comprar pegamento y salía con media docena de vasos y tres cazuelas de barro…era esa época en que uno no podía pasar con niños por delante de ningún establecimiento de los citados sin chantaje, o lo que es lo mismo, la pataleta si no cedíamos a sus infantiles deseos…¿quién no ha tenido que estirar de un niño enganchado a una farola llorando? Vamos como cualquier “manitas” que tratas de sacar de Leroy, Ikea,…

Siguieron con los “lestaulantes chinos”, donde siempre te recibían los Felnando, Enlique, etc., todo por no confesar su verdadero nombre (ves Montoro como son listos). Que buenos los primeros “lollitos plimavela”, las papas de gamba (¿dónde demonios estarán las gambas?), el  “celdo aglidulce” y toda una serie de deliciosos manjares que a los españolitos nos gustaban sobre todo por…claro, por el precio.

Cuando decayeron, aparecieron esos nuevos “lestaulantes” con la cara lavada… los Wok, que tú dices, será lo mismo…no, el abanico de posibilidades es mucho más amplio. Hay quien hacía surco, de tanto ir y venir a la plancha, en alguno cuelga hasta mi foto desde aquel día que acabe con todas las existencia de gambas, todavía recuerdo la cara del señor de la plancha cuando me acerque por quinta o sexta vez, hasta se le pusieron los ojos redondos, sé que es difícil de creer pero…

Después se hicieron con los “bales tradicionales”, que había que aprender a cocinar, calamares o caracoles, pues se aprende y se adquiere (hay quien afirma que siempre al contado) y, como siempre…mantienen al cocinero en su puesto… hasta que consiguen hacerlo igual. No sé por qué, pero me recuerdan a los japoneses cuando se dedicaban a copiarlo todo…

En cuanto a los “barrios chinos”, no penséis mal, sólo me estoy refiriendo a Chinatown en San Francisco (el más famoso), los de Londres, New york…en el barrio de Usera en Madrid, aquí en Valencia, lo intentaron en Ruzafa, pero al final acabó siendo un barrio multicultural, junto a sus tiendas de mayoristas chinos, las esquinas de la calle Cuba, con sus grupitos esquineros  sólo de hombres, que te recuerdan a Casablanca…en fin, en una gran mezcolanza. En cuanto a si hay algo parecido a un barrio chino aquí en Valencia, podemos centrarlo en la calle Pelayo y aledaños, donde cada año, y previa celebración del día equivalente a nuestra Nochevieja, que en chino se conoce como ”Chuxi”, celebran su “Año nuevo chino”, al que también se le conoce como Festival de la Primavera.

Este año, se ha celebrado el día 8 de Febrero, puesto que no es un día fijo todos los años, sino que depende de la fecha de la luna nueva más próxima a la fecha del inicio de la primavera. Lo dicho, este año dejamos atrás el año de “la Cabra de Madera” (¿al ordeñarla daría serrín?) Y comenzamos el año 4.714 de la cronología china…”el año del Mono de Fuego”, se que lo habéis pensado, pero no, el hecho de que yo sea muy mono (más gorila que otra cosa) y que este un poco quemado…no quiere decir que éste sea mi año…

Una de las costumbres más importantes que existen en esa cultura dentro de la celebración del año nuevo chino es una cabalgata, como ya hemos dicho aquí en Valencia,  en la zona de Pelayo, es donde encontramos, además de sus farolitos, los leones danzarines y el Dios de la Fortuna, con una barba, que a mí me recuerda a Fumanchú (los más mayores ya sabéis de quien os hablo), y también encontramos, la “Danza del dragón”, que busca ahuyentar los malos espíritus. El dragón chino tiene el poder de volar, nadar y caminar, además de poseer escamas de pez, patas de tigre y cuernos de ciervo, como algún conocido mío (Tigre, córtate esas uñas marrano). Se dice que mientras más largo sea el dragón, más fortuna y prosperidad traerá. Mas o menos como en el caso de los actores porno…

Su importancia como país es tal, que hasta la deuda externa de España…incluso una parte importante de la de EEUU está en poder de China. Todavía recuerdo cuando se decía aquello de “cuando EEUU estornuda el resto del mundo se resfría”, en cambio, ahora habría que decir eso de “cuando China se lesflía, el lesto del mundo agala una pulmonía…” No hay más que ver cómo les va a los mercados bursátiles del mundo últimamente…

Qué puedo decir, si hasta cuentan con empresarios tan importantes como el Sr. “Wanda”…sí, ese que si fuera pez, no sería tan gracioso como el de la película…sería más bien un tiburón. También son los del  “Yin y el Yang”, los del “Tai-Chi”, aunque yo no pueda practicarlo, puesto que, desgraciadamente en mi caso, cuando nací el sentido del equilibrio no venía de serie. Pero sin embargo, cuando hablamos de China, nunca nos podemos olvidar de…“el Gato de la Suerte”, sí ese gato con la mano levantada (el del anuncio…un, dos, tres piedra papel o tijera…), que si saluda con la pata derecha, se dice que trae prosperidad y dinero (invento de de la banca, claro…). Si lo hace con la izquierda, no quiere decir que vaya a interpretar “La Internacional”, ni tan siquiera que sea del partido del Sr. Iglesias, o cualquier otro, que no sea políticamente tan correcto…por último, si saluda con ambas patas dicen que protege el hogar, yo más bien lo imagino haciendo la ola mexicana…

A pesar de todo, y aunque no lo podáis creer, yo la próxima vez que nazca quiero ser chino, por lo listos que son, porque no hace falta que se alisen el pelo… aunque nunca, repito nunca, por lo currantes que son…

P.D: perdonad mis clases de ¿chino?, pero es que sólo controlo el Cantonés, sí, efectivamente el que se habla en la  “Canton-ada del meu carrer”.

(©Viriato, en cualquier w.c. de España)

Terror en Valencia (IIIIII sextus)

Corría el año del señor de dos mil quince, ¡Uy perdón!, eso era otra historia. Ya hace algún tiempo, esta sí (¡eeeee…Hoo ha!), alguien me conto un misterioso relato, que no sé por qué, a mi me recordó una gran película “los pájaros” del inmenso, y no por su circunvalación estomacal, Alfred Hitchcock, donde chillaba mucho una actriz, Tippi Hedren, sí la mamá de nuestra Melanie, ex banderas (es que siempre aparece mi faceta de cronista rosa). En fin, voy a intentar relataros la historia tal como me la contaron…o no.

Era una tórrida tarde de verano. Todo estaba en calma, como para moverse, con casi cuarenta grados a la sombra. Sin embargo, en el aire flotaba un halo de desconfianza, mejor dicho, de terror. Vosotros pensareis que estaba provocado por ese bochornoso, a la vez que pegajoso ambiente. No obstante, no se trataba de la temperatura, tampoco de los mosquitos tigre (es por las rayas, aunque parece más adecuado denominarlos mosquitos diplodocus), Entonces, ¿cuál era su origen?, ¿eran palomas?, esas ratas del aire, no. Tampoco estaba motivado por esos simpáticos y…tan valencianos animalitos que merodean por nuestras casas las largas tardes de verano, sí, los murciélagos,  y que nos deleitan con sus vuelos circulares. Nos estamos refiriendo a los pájaros, ni tan siquiera a los pájaros de los partidos políticos (donde pululan más que nada esos buitres…). Nos estamos refiriendo a esos, cada día más abundantes, pájaros verdes, si, esas bandadas de loros de color verde, las conocidas como “cotorras argentinas”. No, de verdad, sin ánimo peyorativo, no se trata de calificar a las señoras de ese lindo país americano,  que además, como las de aquí, están caracterizadas por no dejar de hablar, “esteeeeee, que bueno que viniste, pero…me da bronca que vos estés psicoanalizándome todo el rato”.  En fin, como ya hemos dicho, se trata de esas aves, que serían preciosas si dejaran de gritar constantemente y, que se reproducen a un ritmo vertiginoso, cual conejos voladores, en apenas unos años ya contamos con unos 20.000 ejemplares y…subiendo, a estos pájaros no se les puede decir eso de… ¡no hay huevos!

Desde mi modesto punto de vista, este incremento también se podría deber a la constante actuación de la incentivadoras “abuelas dadivosas”, si esas que tiran comida delante de tu patio… ¡señora coja ese mijo y métaselo usted un poquito… en su casa!, porque estas cotorras (tampoco hablo de mis vecinas), son como buitres, sobre todo por sus deposiciones paquidérmicas, capaces de ocultarte medio coche…

Pues lo dicho, quien me lo contó, hizo especial hincapié en su reacción, pero vosotros ¿que creéis que sucedió?… ¿se quedo inmóvil?, como si le hubiese dado una “pájara ciclista”. O bien ¿sintió verdadero terror?,  al observar la bandada cotorrera volando como una inmensa masa verde en movimientos de aproximación de ataque hacia sus ventanas. Pues bien,  fruto del propio “pánico pajaril”, mi confidente con la rápida reacción que la situación requería, procedió a cumplir con el difícil objetivo de cerrar todas las ventanas…me estoy imaginando la escena con los ojos de las cotorras inyectados en sangre…en “modo depredador” aproximándose a sus ventanas y, la  posterior reacción del/la cronista, con un soplido relajante… ¡uf por los pelos, o más bien por las plumas!, antes de descubrir que todavía quedaba un “comando cotorrero” apostado en su balcón (creo que incluso no ha vuelto a abrir dicho mirador). También me confesó que no tenía tanto miedo al ataque pajarero, como a que se le colaran en casa…vaciando la despensa y  hasta la nevera…sí, podéis reíros lo que queráis, pero yo, al instante, recordé una escena de “Jurassic Park”, donde los velociraptors sabían abrir puertas, con lo cual las cotorras argentinas, con lo pájaras que son…de cualquier modo, tras el relato me pregunto ¿estamos seguros?, ¿nos tienen rodeados?,  ¿son capaces de comerse los CD’s colgados en nuestro balcón?. En definitiva, nada que ver con aquellos maravillosos animalitos que bailaban al son de un acordeón, aunque a más de un@ también le aterrorizaba esa bella melodía. Por supuesto, yo de vosotr@s revisaría los arboles cercanos a casa…y, por supuesto, tened mucho cuidado al cruzar la Gran vía, ya sabéis…estamos en época de estorninos, que también los tienen que espantar a petardazos…mientras tanto…¿disparan  una Mascletá Cotorrera?, o como el presupuesto mengua ¿abrirán la veda del estornino en tan importante vía de Valencia?.

(©Viriato, en cualquier w.c. de España)

Alucinaciones Navideñas

Como cada año, al llegar estas bonitas fiestas, a mi me da por alucinar, si ya sé que en mi eso es bastante normal, pero… empiezo alucinando con el subido de precios ( da igual que hablemos de comida…donde te llegas a preguntar : ¿qué comen estos centollos las últimas semanas del año…caviar?, además de otras preguntas clásicas ¿cómo se come un pavo su última comida para que al cortarlo quede tan bonita esa imagen con sus ciruelas , sus manzanas, su romerito… allí en el medio?, en cuanto a la bebida, ¿está mejor el vino en estas fechas?, ¿tiene mas years el whisky?, porque su precio así lo indica…da igual que compres el “tío de la bota” que el mejor vino de ribera del Duero o Rioja, todos han subido su precio exageradamente. En realidad, hasta el cotillón se dispara de precio, ¿por qué estos días vale más un pito, o unas simples serpentinas?… ¿tienen música interpretada por alguna orquesta sinfónica?

Pero mis alucinaciones siguen con la lotería, ¿por qué todo el mundo empieza a comprar toda la que le ofrecen? Siempre aparece el amigo/familiar vidente que ha tenido un sueño con el número que va a salir…venga a buscar donde lo venden, para luego descubrir que mejor hubiera sido que tuviese un sueño erótico. Siempre sale el colega que dice aquello de ¡dadme dinero que tengo que pasar por Sort, bonito pueblo leridano con su vecina más famosa: “la bruixa d’or”, si esa famosa administración de loterías y, entonces, volvemos a pensar aquello de “aquest any si”, claro, como allí tampoco venden casi números. Bueno siempre es bonito tener ilusión y esperanza, siempre que esta ultima señora no coma mucho.

Por su puesto, alucino con la cantidad de almuerzos, comidas y cenas navideñas, que al final ya no hay fechas libres para encajarlas…en fin, comidas pantagruélicas en las que siempre acabamos con dos pensamientos: “¿quién es el cabrito/a que se ha llevado el “almax”? Y “por favor que hoy no me haga soplar la pulisia”

Alucinaciones de los adornos navideños (árbol, luces, belén… que, no sé por qué yo empiezo a pensar que tal ambiente se respiraría en el portal, porque entre lo que dejara la mula y lo que dejara el buey…calorcito sí que habría si, pero…en fin como entonces no preocupaba la contaminación ni el cambio climático…

También alucino con el ruido que se puede montar con tres panderetas y una carraca (la zambomba es un instrumento que precisa de varios cursos musicales para sacarle el mas mínimo sonío, al menos yo justifico así mis fracasos con el mismo todos los años…todo ello a pesar de que los chicos sobre todo a la “edad del grano/pavo “solíamos entrenarnos bastante…luego claro, de ahí que la miopía se haya extendido tanto entre los chavales. En fin, ya nos lo auguraban los curas…ceguera y condenación eterna.

De lo del desafino a la hora de cantar los villancicos, mejor no hablamos, y de cómo la gente se inventa la letra, tampoco. En fin, ¿qué más da?, si llevas una alegría etílica en el cuerpo que no veas…

También alucino con el fiestón de Nochevieja, cuando después de una opípara cena y su correspondiente bebida empiezas a ver tres “igartiburus” y dos “ramonchus” , todo ello con tu “set nocheviejuno” tu gorrito cónico o tu peluca plateada…tu collarcito hawaiano y tu matasuegras correspondiente, …si esa estampa donde aparecemos, casi todos, con esas uvas, (bien grandes ¿eh?, que si no, no dan suerte…) de la que algún grano, con la ilusión del momento, está a punto de introducírsenos en la nariz y que al sonar la última campanada todo el mundo nos empeñamos en decir, “Feizz Anofff”, por supuesto, con toda la boca todavía llena de esas preciosas uvas y al mismo tiempo intentamos tomar un sorbo de cava/champagne (los mas potentados) para brindar, cuando en realidad ni nos cabe un traguito y, desde luego, con la esperanza, eso sí, de que ese nuevo año no sea una P. M. (no, no hablo de la policía militar) como el que acabamos de dejar atrás… por cierto, después de tan bonito ritual, ¿hay alguien que tenga completo el juego de copas de cava?… Esa noche es cuando nos damos cuenta de que “la tele engorda”, por eso en la Puerta del Sol parece que haya más gente que en una fiesta multitudinaria china, por ejemplo: el año nuevo chino en Pekín (Beijing)

Sufro alucinaciones con las cartas a los reyes magos/ papa Noel, sobre todo alucino con esas pantallas donde aparece un papá Noel digital y es como si fuera adivino…me imagino que llevara una cámara, porque es capaz de distinguir cuántos niños hay frente a él…, y yo no he visto salir ningún enanito de detrás del cristal. Como podréis comprobar nada que ver con aquellos niños temblorosos al acercarse al rey majo, o mago para entregarle su carta con todos sus deseos, que, en la mayoría de ocasiones, no se cumplían en su totalidad…casi como ahora, que ya puedes ser bueno, ya, que con esto de la crisis…

De cualquier manera, a mí lo que más me alucina son las velocidades de los reyes magos, o con tanta invasión americana papá Noel, santa Klaus o san Nicolás, da lo mismo, ahora en lugar de camellos…no hablo de drogas, casi vemos más renos, con sus cuernos retorcidos (claro que en España, cuernos y retorcidos…ya teníamos unos cuantos) .Yo alucino con los que piensan que Rudolph y sus compis poseen una propulsión nuclear, de ahí lo de los silos nucleares en Laponia, hay quien todavía va más lejos y habla de que les introducen unas “capsulas de velocidad infinita” vía rectal, vamos los supositorios de toda la vida, pero más potentes y modernos.

Sin embargo, a mí, quien me alucina es esa especie de ” súper héroe “ , de ”abuelo-man” que es papá Noel, solo así se entiende que reparta más que Seur y Ups en tan poco tiempo, gracias, según dicen a su famosa “Fabada power”, incluso afirman que santa ha sido pillado” in fraganti” por una revista de actualidad (“Lola” creo recordar) comprando un montón de latas de fabada “pitoral”, por lo que tuvo que salir al paso afirmando “son para mis renos”.

Sin embargo, lo del “trío los panchos”, con la monarquía hemos topado, no tiene tanto mérito, pues entre que son tres, tienen sus pajes y pajas, uy perdón, “las pajes”, sus carteros reales…y es que claro, con tanto contrato basura, por días e incluso por horas… la gente perversa asegura que a Baltasar lo hacen trabajar más…aunque sí que es verdad que suele ser el más solicitado por los niños

Pero, donde mas alucino es en la cabalgata, con esos “baltasares” pintados, ¿no hay bastantes subsaharianos? Y, sobre todo, con esas abuelas agresivas, si esas inofensivas señoras que se transforman en Hulk (si el hombre verde), del mismo modo que cuando dan zumos gratis o hay que coger el autobús y la emprenden a empujones con todo el mundo. Efectivamente, esas dulces ancianitas que, con un salto prodigioso, te lo enganchan y te quitan los bollycaos de las manos (¡ay nene, que nos lo quitan de las manoooo!), palabrita del niño Jesús…todavía llevo las marcas de sus uñas en mi mano… ¡a punto estuvieron de darme un minusvalía…! Y eso, eso no fue una alucinación…

(©Viriato, En cualquier w.c. de España)