ESPÍRITU DE EMPRESA

El mismo día que una tormenta anegaba las calles de la ciudad más seca del planeta, entraba la primavera de puntillas por el cono sur, el cometa Halley se despedía por otros siete decenios y una mamá gata paría cuatro lindos gatitos, Basilia Palomeque fue agraciada con la suerte más deseada durante toda una vida de estudios en materia de arte y filosofía, meditaciones y dudas escritas todas ellas en libretas que numeradas correlativamente sobrepasaban las tres mil. Y no fue su dicha un orden en las ideas ni el descubrimiento de la piedra alquímica sino una exagerada cifra monetaria a través del sorteo más excesivo de todas las loterías que en el mundo han sido.

Basilia pensó que al fin había llegado el gran momento de pasar a la acción directa poniendo en práctica todo lo cocinado a fuego lento desde los ya lejanos días de su juventud. Y con toda la pasta encima de la mesa de cocina, en billetes de cincuenta sobrepasando con creces su propia altura y un hervor que le reconcomía las entendederas, no tardó en poner en práctica una de sus más recónditas y azaradas pasiones: repartir copiosas limosnas entre la gente más poderosa y ejemplar.

Hízose anunciar en los más significados periódicos emplazando fecha y hora donde repartir sus cuantiosos óbolos, y allí estaban como clavos fieles a la cita las más importantes personalidades del mundo de los negocios, miembros todos ellos de consejos de dirección multinacional, banqueros ávidos de nuevos capitales, traficantes de armas, presidentes de imperios, excelsas glorias militares y hasta viudas de cardenales. Largas filas en torno a parlamentos y cabildos, puertos deportivos, productoras cinematográficas, estadios de fútbol en horas de entrenamiento y empresas de construcción. Magnates del petróleo se abrían paso a codazos ante la irrisión generalizada de los indigentes habituales mientras los guardias de la seguridad ajena no daban abasto ante las avalanchas producidas por enlutadas madres de la patria y sus huérfanos hijos de padre y educación.

Basilia estaba que no cabía en su desprendido gozo comprobando cómo delante de sus ojos se desarrollaba un inusual espectáculo digno de admiración que emulaba, por exceso, la más grande representación teatral que hubiera sido.

El epílogo de tan magna obra no se hizo esperar dando los huesos de Basilia en la claridad soleada de un centro neurovegetativo de blancas paredes y espaciados jardines donde le enseñaron, mediante innovadoras terapias, que la caridad está sujeta siempre a las leyes de mercado, a saber: oferta y demanda, y que cualquier osada alteración de dicho orden social es una traba grosera al sistema que conformamos usted, despreocupado lector, o yo, infeliz escriba.

Aceptado este axioma nuestra gentil dama pudo salir de la perrera no sin antes abjurar de semejantes y caóticas veleidades dando forma a una sensata renuncia editada y publicada en la ciudad de Bucaramanga, y en el que se demostraban visibles muestras de arrepentimiento.

Apaleada su venganza y con los humos ya más calmos tuvo Basilia arrestos para acometer una nueva empresa con el aún floreciente pecunio que otrora atesoró, y que no fue otra que la de crear una laboriosa industria donde cabida tuvieren los hombres más virtuosos del planeta. Para ello hubo de recorrer innumerables talleres de chapa y pintura, escuelas artesanas, caldererías, negocios inmundos sobrevividores de las más atroces crisis, polígonos industriales donde se debatían enconadas luchas por la supervivencia de un salario, yermos campos arrasados por la transgenidad y compañías teatrales de gira por provincias, por no nombrar el sinfín de tabernas, bodegas y lupanares.

Seleccionados en buen número y copando todas las disciplinas con que manifestar el trabajo bien hecho, en velero ligero embarcaron bajo su propia gestión en busca de un mundo más suave en el que poder transitar rumbo al respeto por la dignidad propia y extraña, dar color a la vida con sus pinceladas maestras y haciendo acopio de una sensatez por demasiadas gentes olvidada.

Sin embargo los acontecimientos raramente son tan sencillos y las buenas voluntades insuficientes en su desarrollo. Con el paso del tiempo entre la marinería fue creciendo la hidra de la competitividad que daba paso a los celos; el enamoramiento que tanto oxida los buenos sentimientos y la privatización de la sabiduría a través del lenguaje, prolegómeno de la estratificación en castas y fuente insaciable de desigualdad social.

No tardó en encallar la nave en el arenal de la desidia, desarbolado el mástil del respeto por la fuerza de la codicia y haciendo aguas cualquier atisbo de integridad. Nueva empresa fallida la de Basilia que se lamentaba atormentada por no haber tenido el suficiente valor de conformar desde el principio un harén a su medida, tarea significativamente más sencilla y grata en cuanto a entreveros filántropos y de indudable rendimiento patrimonial.

Abandonadas pues las largas filas de próceres en busca de alivio y dejado a la deriva el barco de la habilidad, la madura millonaria de nuestro cuento vive una apacible existencia en un balneario donde añora en las cortas veladas del invierno austral, tras las vidrieras, el tiempo en que las utopías desaparecieron dando paso a la corrección política de la honestidad, los megalómanos planes de salvación en el terreno moral, la carrera de sacos por la conquista espacial y el amargo sabor de la arena engastada en la aorta de la razón. Basilia no obstante, entre martini y jim fizz, vive la vida dejando vivir, esculpe su cuerpo en la clínica del vigor y sonríe insinuante a muchachos que aún sueñan con regar su flor. Pese a tanta y desmesurada ignominia ha tenido el valor suficiente para reflotar una factoría de películas porno venida a menos merced al mal gusto de los fondos de decorado en que se filmaban determinados flujos, adquiriendo para su mejora ornamental una colección de lienzos expresionistas de corte abstracto con que aliviar el luto de unos ejercicios gimnásticos derivados en rutina. De esta guisa puede cualquier enervado espectador vislumbrar una copia serigrafiada del boceto con que Tàpies vino a celebrar el primer centenario de Can Barça amenizando una de las más tórridas escenas de un reciente remake de “Garganta profunda” o, sin ir más lejos, el final de “Tras la cortina verde” con fondos constructivistas de Torres-García. Un lujo.

Ramón Díez

ESOS PISITOS ¡OH MY HOUSE/FLAT o “COM ES DIGA”!

En valencià no lo hemos puesto porque eso del «meu pis» puede dar lugar a confusiones. De cualquier forma, hoy me ha levantado preguntón y, por si eso fuera poco, “cansineando” (¡toma palabro!), es decir, haciendo el cansino. Ahora en serio, nadie se ha preguntado nunca (mi neurona loca sí), ¿por qué los españoles pasamos de vivir incluso realquilados a tener la necesidad imperiosa de poseer un piso en propiedad?

¿Por qué casi siempre las fincas con la plaquita del yugo y las flechas eran sinónimo de construcciones de poca calidad en sus materiales?…y digo casi porque, de vez en cuando, se reservaban una finca para los amiguetes donde, por supuesto, las calidades eran muy superiores y casi al mismo precio.

La persona que ha vivido en una vivienda de estas sabe, por experiencia, que el dormitorio era más grande que el comedor, lo de comedor-salón es un invento muy posterior. Y hay que volverse a preguntar  ¿en el dormitorio se necesitaba más espacio para hacer equilibrismo?, ¿era cierto eso que se conoce vulgarmente como “el salto del tigre”?

¿Por qué solía haber únicamente un cuarto de baño?, ¿sería para ver una cola más larga e inquieta que la de cualquier estreno en los días  de la “fiesta del cine”? Es más, al ser algunas habitaciones tan estrechas… ¿Por qué la cochina manía de las literas? y, en ese caso,  ¿es preciso dormir con “chichonera”?. Todavía me recuerdan aquella noche en que caí de la de arriba (claro, ya me explico muchas cosas)…y, siguiendo con los interrogantes: ¿por qué algunas personas convierten en habitable su balcón?, “Menudo comedor-salón me ha quedado”, pero y lo de las macetas y el gustazo de regar al vecino cuando se asoma a comprobar desde donde caen las “cataratas del Niágara”… ¿Dónde quedan esos pequeños lujos?, también hay quien, al menos,  lo convierte en ¿trastero?, sí, con esos zapateros, su bicicleta estática, ¡eso que te vean los vecinos como haces deporte y alucinen!, incluso esos maravillosos armarios con dos tonos de gris…

Es que nadie se ha preguntado alguna vez: ¿es preciso que la mitad de la superficie de tu vivienda sea un desaprovechado pasillo?, hay quien afirma que los hacían para fomentar el atletismo, e incluso el ciclismo… ¿Quién no ha disfrutado alguna vez del sonido de esos infernales correpasillos o esos bonitos triciclos, arriba y abajo, arriba y abajo, arriba y abajo,…? Perdón, se me ha vuelto a ir” la pinza”.

Y, siguiendo con el interrogatorio, ¿Por qué inventaron tan tarde los armarios empotrados?, ¿alguien puede responder a la pregunta de si es necesario deshacerse de una habitación para tener una cocina en condiciones?, la respuesta suele ser sí…había y, ojo, todavía las hay, cocinas que eran como el camarote de los hermanos Marx, en la escena de  aquella bonita película: “Una noche en la ópera”. ¿A quién no le han sugerido alguna vez que esta gordit@, tras desplazar el mango de la sartén con salva sea la parte? ¿De qué servía tener cuatro habitaciones si al final tenías que desprenderte de una?… ¡pobre “salita”!. ¿Qué fue de aquellos bonitos suelos de ladrillos negros y blancos, no de terrazo no, aquellos que ni con cera lograbas que brillaran?…No me contestéis, por favor, me los imagino sepultados (R.I.P.), bajo cualquier tipo de suelo o incluso parqué…después de todo lo que hemos peleado para mejorarlos.

Pero mi neurona incansable, quizás porque acusa la soledad de no tener una compañera a su lado, se sigue preguntando… ¿Dónde fueron a parar aquellos bonitos papeles pintados?, aquellos que siempre iban acompañados de esos bonitos colocones con la cola…sí, aquello de” venga brochazo para arriba, brochazo para abajo” …todo ello seguido de alguien coreando constantes órdenes: ¡despégalo, que esa junta no está perfecta!… Eso marca a las personas, por eso, sin el menor atisbo de duda… de la cola se pasó al pegamento “Imedio” y … ¡ay, cuánta gente se inició así en el consumo de droga…! De cualquier forma, si con el papel pintado no conseguían nada… ¡oh milagro! , ahí estaba el estucado, con esos bonitos pinchitos que ayudaban a que no se notara lo mal enlucidas que estaban las paredes… ¿quién no se ha dejado un codo o, simplemente, se ha incorporado un bonito “código de barras” en el brazo,  al rascarse con la pared?

Sin embargo, a mi mente todavía le asaltan ciertas dudas: ¿por qué en los áticos suela haber goteras?, XD, que cansino. Pero, podría alguien explicarme ¿por qué los ayuntamientos te obligaban a quitar las antenas individuales, por normativa claro y, sin embargo, cualquier terraza parece una exposición de paellas, por la cantidad de antenas parabólicas que emergen por cualquier rincón?

De cualquier forma, otro día hablaremos de las “viviendas del boom”, con esos tabiques de pladur,…¡ cariño el vecino ronca más que tú!  …incluso existen armarios tapiados para no tener que revestirlos y, que tras algún año descubres con alegría… (algún día encontraremos un obrero emparedado). Qué decir de esas bonitas fachadas que tienen que restaurar a los cinco años de construirlos y después de ir con casco por debajo de tu finca…y todos ellos al módico precio de”tropecientos mil leuros nena”…a pagar durante 30 o más años.

Ahí también hay mucho por lo que mi neurona pueda preguntar, por ejemplo: ¿por qué las plazas de garaje suelen ser del tamaño de un mini?. Vamos,  inversamente proporcionales al tamaño de los vehículos, que cada vez son más grandes…

Además, yo sigo preguntándome: ¿por qué después de pagar siete veces el precio de un piso no lo puedes dejar en herencia sin que Hacienda, que parece mentira que seamos todos, te cobre casi lo que te costó?

Y, desde luego, alguna otra pregunta, del estilo de: ¿Por qué los bancos después de sacarte hasta los ojos, no sólo lo dos de visionarios, no, deciden que , además el otro sirve para que disfruten con lo que más les gusta (es decir, darte…de todo menos abrazos). Incluso se atreven, cuando dejas de pagar, no sólo a quedarse con tu vivienda, sino, además, ¿a obligarte a que continúes pagando algo que ya no tienes?  Pero sobre todo preguntaros también ¿es con los desahucios con los que se forran “los botines”?, no, no estoy hablando de ningún material para forrarse las botas…igual necesitaría un buen “rato” para explicarlo…pero eso será otro día.

P.D.: la empresa no se hace responsable de cualquier “Daño Neuronal” causado a cualquiera que haya osado leer esta sucesión de letras, por cierto, ordenadas arbitrariamente

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Esta ya la he visto: Espías desde el cielo

Dirigida por Gavin Hodd e interpretada por Helen Mirren, Aaron Paul y Alan Rickman, Espías desde el cielo es una película que gira alrededor de como plantear un conflicto desde una pantalla de televisión o desde una sala de juntas. Militares que matan a distancia y la destrucción por control remoto. Y como todas las buenas películas de guerra plantea el dilema de si se puede o se debe justificar la guerra.esta ya la he visto (2)

Los conflictos de la edad moderna, donde los drones juegan un papel importante, donde nos debemos posicionar si para erradicar el mal puede justificarse la muerte de inocentes.

Con una interpretación magistral de Helen Mirren arropada por unos buenos secundarios, y una dirección impecable de Gavin Hodd, invita a dedicar 1,43 minutos de nuestro tiempo. Además, este mes la cartelera no ofrece muchas más opciones.

Recordad que ir al cine siempre es una buena opción y que ya están abriendo las terrazas de verano donde se puede ver la película degustando un estupendo bocata a la luna de Valencia. ¿Hay algún plan más seductor?…

El cine de los sábados

DINOS CRISTIANÓPULOS . EN CONTRA

Traducción de Vasilikí Vroutsi, Gustavo A. Rubio Campos

y Juan José Tejero.

  ¡Qué no hicisteis para enterrarme!

Pero olvidasteis que era semilla

Dinos Cristianópulos

EN CONTRA

(Selección)

   Estoy en contra de cualquier distinción honorífica, venga de donde venga. No hay más vulgar ambición que la de querer destacar –este horrible “sobresalir por encima de los demás” que nos legaron los antiguos griegos-.

 

   Estoy en contra de los premios porque merman la dignidad del hombre. Premiar significa “reconozco el valor de alguien inferior a mí” y algún día deberemos deshacernos de la condescendencia de los grandes. Recibir un premio significa aceptar jefes espirituales, y algún día deberemos expulsar a los jefes de nuestras vidas.

 

   Estoy en contra de las subvenciones y me dan asco los pedigüeños que extienden la mano al dinerillo. Los patrocinios acrecientan nuestro deseo de distinciones y dinero; malbaratan nuestra independencia individual.

 

Estoy en contra de las pensiones literarias. Prefiero morir en la indigencia en vez de ordeñar al Ministerio, a pesar de que el Estado me ordeñó una vida entera. ¿Por qué ser una carga para el servicio público por haber escrito unos poemas? Y ¿por qué dejar al Estado que se introduzca aún más en mi vida?

 

   Estoy en contra de las relaciones con el Estado y estoy en un continuo pleito con él. Jamás he puesto el pie en un ministerio y alardeo de ello. Mi única dependencia del Estado es la hacienda que me esquilma.

 

Estoy en contra de los periódicos. Aniquilan valores, encumbran nulidades, promocionan a los suyos, amordazan a los que no se doblegan. Todo lo cocinan a su antojo. Derechas, izquierdas, centros: todos son la misma mierda. Incluso el más insignificante periodista ha dañado desde sus columnas nuestra literatura. Pensad qué sucede con los directores de los grupos editoriales.

 

   Estoy en contra de las camarillas. Promocionan a los suyos, a los demás los entierran. Los que no están de su parte, son decapitados. Dominan los pelotas y los payasos. No tengo ninguna duda de que el futuro pertenece a los mierdas.

 

Estoy en contra de los pedantes: todo lo cuestionan, excepto a sí mismos. Destrozan el mundo con sus críticas, tachan a todos de tarados y corruptos; y nada más obtienen su título, los veo enseguida contratados en los ministerios, y su idealismo se les desinfla en la comodidad del sistema establecido.

 

   Estoy en contra de cualquier ideología, sean cuales sean los matices con los que intenten vendérnosla. Cuanto más atractivas e innovadoras son las ideas, tantos más hombrecillos miserables pueden ocultarse tras ellas. Cuanto más bellas sus palabras, tanto más sospechosas sus obras. Cuanto más elevados sus objetivos, tanto más insípidos sus versos.

 

   Estoy sobretodo en contra de nuestras ambiciones ocultas, que nos conducen a diario a pequeños y grandes compromisos. Si hoy dominan los segundones y los canallas, no sólo es culpa de esta casa de putas. Tienen también la culpa nuestros consentimientos y debilidades. Si la cintura del barrendero se queda cogida, la culpa la tenemos también nosotros que tiramos nuestras colillas en la calle. Y si nuestra literatura acabó podrida, ¿no será por culpa de nuestra propia podredumbre?

 

LAS PLAQUETTES DE POINT DE LUNETTES

colección ROMIOSYNE

SEVILLA 2015

De igualdad o libertad

¿Es la libertad compatible con la igualdad? ¿O debemos pagar con un mundo menos justo el precio de nuestro libre albedrío? ¿Es realmente posible, la igualdad? ¿Existe, pese a todo, la libertad?

Estás son algunas de las preguntas que Peter Weiss plantea es su obra Marat/Sade (o La persecución y asesinato de Jean-Paul Marat representada por el grupo teatral de la casa de salud mental de Charenton bajo la dirección del Marqués de Sade), obra que tuve el placer de contemplar el pasado sábado gracias a la compañía Atalaya, ducha en erizar el bello del público a través de su inquietante ejecución.

Marat, líder de la Revolución, confía en la lucha como medio de los desposeídos para alcanzar la justicia en este mundo. Éstos, los oprimidos de la historia, ven en él una especie de Mesías y cargan sobre sus hombros todo el peso de su esperanza. El rabioso Jacques Roux asegura que nada se consigue sin violencia y sangre derramada, pues nadie entrega sus privilegios si no es forzado a ello. Carlota Corday, quien esgrime el cuchillo asesino, confía en poner fin a la locura que atenta contra el único modo de vida que jamás conoció. Sade, por último, batuta directora del caos, se ríe de todos ellos y sólo confía en el poder del individuo (y en el de él mismo) para cambiar de algún modo la realidad, siquiera sea la propia.

Una obra imprescindible que, magistralmente situada en un hospital mental -pues todos enfermamos al aceptar el status quo del mundo tal como nos es entregado-, plantea la irresoluble disyuntiva a la que se enfrenta el ser humano.

Santiago Herrero

CUADERNOS CHARNEGOS. A cherokee lost in Barcelona

El día en que dimitió Artur Mas “El Astut”, a principios de enero, tuve la fortuna de contemplar en directo como era aclamado mientras hacía un paseíllo a pié rodeando la plaza de Sant Jaume, saludando con ambas manos levantadas, a una multitud, femenina en gran parte, que gritaba histérica a su paso, como si de mi admirado Jesulín se tratara. No vi que le lanzaran bragas ni sujetadores al paso como solían agasajar al de Ubrique, pero debió de haberlas a juzgar por la sonrisa de estrella odontológica que irradiaba. Pero eso no fue lo mejor de esa tarde afortunada, sino que ocurriera que de pura chiripa, confiriéndole a la tarde una hermosa dimensión surrealista, a su vez otra multitud distinta, ajena del todo e ignorante de los loores independentistas, ocupando cosa de un tercio de la plaza,  celebraban un mitin en el que los chiitas protestaban por la ejecución de un clérigo chií ocurrida pocos días antes  en Arabia Saudita (http://www.lavanguardia.com/internacional/20160102/301153910322/nimr-al-nimr-clerico-defendia-chiitas-arabia-saudi.html).

Tan tranquilos estaban allí estos manifestantes con sus mujeres embutidas de negro, mientras oradores vociferantes echaban sapos y culebras por la boca, y conjuraban venganzas morunas contra la familia Saud, según deduje de sus voces exaltadas y gestos hiperbólicos, pues la verdad es que lo proclamaban en árabe, según creo. Como comprenderéis yo había optado por adherirme a esta manifestación, de causa más justa y saludable que la otra. Así estaban las cosas, los unos ajenos e ignorantes de los otros, componiendo una estampa de Cataluña más fiel de la que suele mostrar la prensa (por cierto, de los pobres manifestantes chiitas se olvidó del todo la prensa que los contabilizaron haciendo bulto entre los pijos independentistas), cuando sin previo aviso se nos vino encima una cohorte de mossos en tromba que se abrían paso sin ningún miramiento, a empujones y a codazo limpio para que nuestro astuto toreador de la patria completara la vuelta al ruedo. Imaginaos el follón y el desconcierto, pero los sumisos chiitas sin chistar siquiera abrieron un corredor para que pasara el Astut y su guardia mora. Solo cuatro mentecatos autóctonos nos permitimos la gozada de insultarlos hasta quedar afónicos, por sus malos modos, y por el exceso de autocomplacencia de la  estrella mediática.

Pues bien, el Astut se fue, o hizo como que se iba, dejando puesto a dedo en su asiento un noi de Amer (Gerona), personaje desconocido, como recién salido de un relicario nacionalista, un auténtico cheroqui de las reservas nacionalistas (antes carlistas), de los que apenas quedan. Mientas, su astuto predecesor anda refundando su partido y haciendo honor a su perspicacia, pues acaba de comparar al “poble català” con el pueblo judío en su lucha por su libertad. ¡Paf y paf!, y se quedó tan “descansado” el hombre. Conozco a alguno que por estas declaraciones lo calificarían sencillamente de “tontolaba”, cosa que yo por supuesto no haré, soy gente educada.

No conozco a nadie que haya estado en el Amer, el pueblo de Puigdemont, ni había oído nombrarlo antes de la designación del nuevo President, pero he hecho algunas indagaciones.

Se lo explicaré pues a ustedes:

Amer, con 2250 habitantes está en una bonita comarca entre Gerona y Olot, es decir donde Cristo perdió el trabuco por ahí por las guerras carlistas, allí donde los agravios de la pérfida Castilla nacen a puñados bajo las coles. Una depurada reserva de las esencias indígenas, auténticos cheroquis de campo como conservados en formol. En Amer en las últimas elecciones autonómicas, aquellas que dijeron que serían plebiscitarias, de 1447 votos emitidos 1.130 fueron para Junts pel si (el frente independentista) y 103 a la CUP, más independentistas que los otros si cabe, mientras que solo 55 lugareños se atrevieron a votar PP, 36 a Ciutadans, hostiles ambos al independentismo, y 62 votaron al PSC que no se sabe muy bien donde están, pero muy probablemente la mayoría de ellos eran forasteros o descendientes de estos.

¡Casi nada! Bingo. No creo que ningún otro pueblo de Cataluña supere a Amer (Gerona) en patriotismo, seguro que muchos lo igualan, pero ninguno lo supera.

Los que nos movemos a diario por el metro de Barcelona (apostaría que los de Amer nos tienen por sucios y malolientes), hijos y nietos de emigrantes la inmensa mayoría, y mayoritariamente castellanoparlantes, no hemos conocido nunca, o pocas veces, a alguien así, es decir a nacidos en las reservas, tan auténticos, tan naturales, y tan catalanes ellos, probablemente nos los hemos cruzado en la calle sin poder distinguirlos (quizás los que vean la TV3 tengan más noticias de ellos). Supongo que son los que llenan nuestras avenidas cuando el régimen organiza las romerías del 11 de septiembre. Probablemente nos parecemos a ellos en muchas cosas, pero también puede ser que nos parezcamos más a los que van en metro a diario en Madrid, París o Nueva York en el tipo de voto que emitimos, y en nuestra visión del mundo, que no a nuestros más próximos amerenses.

Pues bien, el President, el gran jefe “Mocho Sentado” es fill d’Amer, y nunca se ha ido muy lejos de la comarca. Además de iniciarse en la “Escola Catalana” como todo hijo de vecino, supongo que también lo hizo como otros niños de las reservas en el “esplai parroquial”, la catequesis, las colla de “diables”, de geganters, o sardanista, y luego en el excursionismo, etc es decir en todos los recursos de encuadramiento infanto-juvenil del régimen (pun, y pun, subvención sobre subvención que te casco). Con 17 años ya era de las juventudes convergentes (pun), y no mucho después se le fue encendiendo, a la par que el fervor por la patria, la que será su gran vocación, la de ser periodista del régimen, en decir subvencionado (pun).   Como con la fundación, entre otras cosas, del diario digital Catalonia Today, lo recomiendo, (http://www.cataloniatoday.cat/), dedicado a hacer propaganda independentista en inglés (modernos que somos), que actualmente edita su señora, y que según voxpopuli entre el 2004 y el 2014, recibió 12,5 millones de mis impuestos para su hucha (pun, pun y pun, uno sobre otro, por si parecían tontos).  No se le ha conocido ninguna otra dedicación hasta los últimos años en los que hizo de alcalde de Gerona, y presidente del AMI, (Asociación de Municipios por la Independencia, que agrupa al 82 % de los municipios de Cataluña, entre los que no hay ninguno de la comarca del Barcelonés, y que suman el 43% de la población) (pun, parrapun, toma subvención) un especie de consejo de jefes tribales, quienes serán, según la fantasía de algunos, los que proclamen la república catalana en nombre de la voluntad popular, dado que el Parlament, infestado de traidores y pusilánimes, nunca lo hará.

Y así, china chano, pun pun parrapun, patim patam, fen patria,  se haya “Sentado” en el trono de la corte de Barcelona (redoble de timbales). Ni siquiera estudió en Barcelona, que lo hizo en Gerona, al lado de casica, es decir que supongo conoce mi ciudad de venir a manifestaciones, o a pasar el cazo y recibir instrucciones. Me gustaría hacer la prueba de dejar solo al gran jefe “Mocho Sentado” en el barrio de la Sans de Barcelona, pongamos por caso, por no decir en la Trinidad, y ver como se nos pierde, admito apuestas.

¡Cataluña, estás fatal¡¡Qué lástima!

Valero de Luna (Barcelona)

COMER POR UN EURO: Espaguetis con huevos a la española

 

 

 

 

 

 

 

INGREDIENES:

130 gr. de espaguetis

60 gr. de mantequilla

2 cucharadas de leche

2 huevoscomer por un euro

1 pimiento verde

Una cebolla mediana

Sal

ELABORACIÓN:

Se corta el pimiento por la mitad y se eliminan las semillas y los filamentos. Después se cortan a trocitos. Se pela y pica la cebolla. Se derriten 30 gr. de mantequilla en una cazuela y se sofríen la cebolla y el pimiento hasta que queden blanditos, añadiendo entonces el resto de la mantequilla y los espaguetis, previamente cocidos en agua hirviendo con sal y escurridos. Se baten los huevos con la leche y una pizca de sal y una vez bien amalgamados se vierte la mezcla obtenida sobre los espaguetis, revolviendo unos momentos antes de retirar del fuego.

Ya estamos en verano y este tipo de plato aprovecha para los días calurosos y admite guardar en la nevera el resto para consumirlo al día siguiente.

Rebelde con Causa

PAJARITOS

Durante un reciente paseo por el campo pude observar cómo en un pequeño nido un polluelo era alimentado por uno de sus padres. Quedé impresionado por el tamaño de la cría que superaba con creces el de su progenitor. Al instante recordé que el cuco común (Cuculus canorus), ese ave cuyo canto nos indica en muchos relojes de pared el paso inexorable del tiempo, practica el parasitismo de puesta, pone sus huevos en nido ajeno para que otros se encarguen de criarlos. Vigila cómo otras especies construyen sus nidos y, cuando éstas ponen sus huevos, aprovecha una ausencia parPajaritosa comerse o tirar algunos huevos y poner uno suyo. Cuando el adulto regresa, no nota nada y sigue empollando.

El cuco parasita a especies cuya alimentación es similar y que ponen huevos parecidos a los suyos. El polluelo de cuco nace un par de días antes que los demás porque su tiempo de incubación es más corto. Horas después de salir del cascarón, el pequeño cuco de apenas tres gramos, empuja fuera del nido a los otros huevos o pollos. Si su madre biológica hubiese puesto más de un huevo, los jóvenes cucos lucharán entre si y solo quedará el más fuerte. Con esta “sutil” forma de proceder se convierte en el único habitante del nido. Su madre adoptiva, con gran esfuerzo, no para de cebar a ese pollo que en pocos días le dobla el tamaño. En la mayoría de ocasiones terminan por no caber en el nido y se trasladan a una rama cercana.

El polluelo abandonará a su extenuada madre adoptiva a los veinte días y pasado un tiempo volará hasta África donde sus padres biológicos marcharon poco después de la puesta.de huevos. Al siguiente año regresarán en busca de nuevas víctimas.

Continué el paseo degustando el paisaje y pensando en otra especie que desde pequeño llama particularmente mi atención: El alcaudón real (Lanius excubitor). Tiene una percepción visual prodigiosa. Además de insectos y escarabajos también se atreve con presas de mayor tamaño, como son lagartosratones y otros pequeños mamíferos e incluso otras aves. El alcaudón imita a la perfección el canto de éstas últimas y así son atraídas o simplemente se confían sin pensar que, muy cerca, hay un letal enemigo que espera el menor descuido.

Al ser capturadas todas estas presas de mayor tamaño, son empaladas por el alcaudón en grandes espinas naturales o alambres de púas, improvisando así despensas por si no termina de comérselas de una sola vez. De niño se me grabó la imagen de un jilguero que comía tranquilamente semillas de cardo junto a toda la bandada, y que en un despiste fue atrapado por un alcaudón. Me impresionaron de tal manera aquellas imágenes acompañadas por la voz de Félix Rodríguez de la Fuente que no las he podido olvidar.

Pensando que, al fin y al cabo, son especies que subsisten así, quizá contribuyendo al equilibrio natural, continué por una senda hasta una fuente donde me dispuse a almorzar. Con la mirada perdida en una pinada cercana y mi pituitaria rendida al embriagador aroma de una mata de romero, una serie de imágenes se mezclaron en mi cabeza.

¿Qué clase de monstruo puede hablar nuestro mismo “idioma” y gracias al discurso vacío de siempre endulzado por cantos de sirenas logra engañarnos una vez más? ¿Quién es, si para beneficio propio priva a tantos de lo que les pertenece? ¿Qué especie deja trabajar a los demás para apuntarse la paternidad de algo que no le corresponde y además se queda con sus frutos?

Muchas bandadas de aves quieren volar tan alto que, en ocasiones, a algunos de sus “pájaros” la falta de oxígeno les aturde haciéndoles desplomarse hasta el suelo, donde son apresados y acaban siendo enjaulados.

Llegan unas nuevas elecciones y no solo sobrevuelan el cielo palomas blancas con una rama de olivo en el pico. Es difícil distinguir en el horizonte político a algunos pájaros especializados en el engaño. No obstante, les diré que algunas aves, con el paso del tiempo, han aprendido a distinguir los huevos del cuco, y otras huyen raudas cuando barruntan la peligrosa presencia del Alcaudón.

Manuel Romeu

ACTOS DE DESAGRAVIO

Ante las metidas en jardines ajenos del cardenal Manzanares o Manzanero o como se llame, que de nombres no ando muy bien, más allá de los equipos de futbol y tampoco mucho, recuerdo Marcelino por su gol ante la selección de la URSS, que fue festejado como epopeya tanto de rojos como azules, podíamos ser comunistas pero la selección era la selección, incluso cuando mandaba Franco. También recuerdo como mi padre animaba a “Rusia”.

Un grupo que tampoco sé cómo se llama, ha provocado con un cartel de la Mare de Deu dels Desamparats y la Moreneta dándose un pico. El cartel que como diría un crítico es de buena factura formal, ha provocado al cardenal Cañizares, que así creo que le llaman, a un acto de desagravio, este Príncipe de la Iglesia, a encontrado su oportunidad para seguir con sus días de gloria terrena, convocando un acto de desagravio.

Quizás ahora no nos parezca tan lejano, el cabreo de los musulmanes contra Charly Hebdo y las consecuencias de un grupo de seguidores montaraces con el resultado de todos conocido. Es fácil apelar a los sentimientos de pertenencia religioso, sobre todo en momentos electorales, para el aquelarre. Qué fácil es enardecer a las masas aun cuando después se produzcan actos atroces, si no que se lo pregunten a San Vicente Ferrer y a los habitantes de las aljamas.

Pero desdramaticemos, yo que aun ateo, creo en la Virgen del Pilar, patrona de la Hispanidad, de la que tengo pruebas irrefutables en mi persona de su origen divino. Antes de cada examen le llevaba un cirio, lo más grande posible de acuerdo a mi mermada economía de estudiante, y me premiaba con aprobar, incluso a veces con buena nota, a pesar de pasarme la semana preparando la Asamblea de Distrito, aunque ahí no me ayudaba, ya que los mensajes eran peregrinos, algo así como los que argumenta Podemos en estos comicios.

Pues bien, al asunto, un grupo de dibujantes, estos no eran homosexuales ni independentistas, aunque seguro que habría algunos del primer grupo, decidió en la primera revista gráfica en Aragón de la democracia, dibujar a la Virgen del Pilar, la misma que vino en carme mortal a Zaragoza, que en eso también hay clases, con un sacaleches que salía de donde solo puede salir el artilugio.

Me pareció un acto de unos jóvenes cachondos, entre los que más tarde, se encontrarán afamados dibujantes que han ilustrado el serio Heraldo de Aragón, el menos serio El Jueves, y uno que no diré el nombre, que participa en esta publicación, y no soy yo.

Aquella aventura acabo con el secuestro de la revista uno de los primeros secuestros de la democracia, y recogido como hito en la Enciclopedia Aragonesa. Del que firmó el secuestro ni mención, corría el año 1978 o por ahí.

¡Que poco han aprendido!

El Pichilín inquieto

¿Todo sigue igual? RADIOGRAFÍA

Artículo publicado el 15 de marzo de 2012 en el Inconformista nº6

Sumidos en una profunda depresión psicosocioeconómica, intentando encontrar un trabajo perdido, sobreviviendo al éxito que se impone desde las familias capitalizadas, en las escuelas, bajando la cabeza porque nadie se siente orgulloso de nadie; ni siquiera de uno mismo. Aterrorizados por las amenazas de un bombardeo nuclear americano, iraní, israelí. Gracias. En los hogares y en la calle todo se ha colado por el sumidero de la violencia llamada gratuita, por la envidia producida que produce más y más precariedad, más mierda en el cuerpo, por donde corr(o)e el alcohol y la insoportable representación del deber Ser. Desterrado el fracaso, no hay lugar para un sostenimiento de la paciencia, estamos llamados al “éxito” continuamente, todos por igual pasaremos a un segundo grado. Desterrados de un mundo en el que prácticamente es imposible concentrarse, nos disipamos de la peor manera: siendo disipados, no hay niebla, no hay bruma si quiera que sirva para esconderse y nos es difícil que a veces explicar que a veces deseamos quedarnos voluntariamente en la más profunda soledad.

El petróleo que mueve cielos e infiernos, las vísceras esparcidas por el desierto y el desierto que empequeñece (o que crece, pero que de todas formas no sabemos qué hacer con él). El dólar y el euro, misma moneda de cambio a cambio de sufrimiento a cambio de auto y alter-destrucción. O bien, la pérdida de todas las sonrisas, de todos los cajones de sastre, de un momento, por favor, de un respeto que se ha vuelto irrespetuoso, intolerante en su tolerancia. No nos sabemos seguros, desde nuestros pies hasta la Antártida, todo tiembla bajo el peso de los muertos que llevamos sobre nuestras espaldas, que choca con la infantilización de las sociedades, que martillea deslices, que vuelve a recolocar todo en su sitio, donde nos sentimos un poco menos inseguros y donde transcurrido un tiempo, surge otro miedo, otro pánico. Imposibilidad de escribir, demasiada información, colección de datos y signos tan abiertamente descifrables que pasan desapercibidos y se cuelan entre neurona y neurona y a la hora de su verdad, sabotean las sinopsis, o las manipulan a su antojo, incapaces de hacer frente a una locura que no puede durar, que queremos creer que no debe durar más, y que ya es aplastantemente normal. Encendemos el televisor y no nos dicen nada.

Todo se reduce a una especie de “simplemente callad de una maldita vez, callad y ved, porque este es el pan nuestro de cada día, el que nos ganamos con la sangre de todas y cada una de nuestras heridas, pan putrefacto, pan mohoso, pan rancio, duro”; En cada batalla contra-sistemática perdida individual se pierden mil vidas que no volverán, en cada desolación, una muerte planea sobre la escena, no estamos ante un teatro, somos el teatro; nos dicen actores, agentes económicos, capital humano, porcentaje de respuestas, índices, unos absurdos abdómenes, unas grotescas tetas, glúteos completamente lisos, sin una arruga que muestre vida, porque la vida pasa entre al menos una estría, entre una vena y la piel. Sonrisas perfectas y dientes blancos para qué, si sonreír no cotiza más que para una buena entrevista de trabajo, para un contrato con el banco, para pedir y esperar que de la lámpara salga algún genio que se acerque y nos ofrezca un cheque en blanco.

Futurpunk, (Valencia)

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