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DINOS CRISTIANÓPULOS . EN CONTRA

Traducción de Vasilikí Vroutsi, Gustavo A. Rubio Campos

y Juan José Tejero.

  ¡Qué no hicisteis para enterrarme!

Pero olvidasteis que era semilla

Dinos Cristianópulos

EN CONTRA

(Selección)

   Estoy en contra de cualquier distinción honorífica, venga de donde venga. No hay más vulgar ambición que la de querer destacar –este horrible “sobresalir por encima de los demás” que nos legaron los antiguos griegos-.

 

   Estoy en contra de los premios porque merman la dignidad del hombre. Premiar significa “reconozco el valor de alguien inferior a mí” y algún día deberemos deshacernos de la condescendencia de los grandes. Recibir un premio significa aceptar jefes espirituales, y algún día deberemos expulsar a los jefes de nuestras vidas.

 

   Estoy en contra de las subvenciones y me dan asco los pedigüeños que extienden la mano al dinerillo. Los patrocinios acrecientan nuestro deseo de distinciones y dinero; malbaratan nuestra independencia individual.

 

Estoy en contra de las pensiones literarias. Prefiero morir en la indigencia en vez de ordeñar al Ministerio, a pesar de que el Estado me ordeñó una vida entera. ¿Por qué ser una carga para el servicio público por haber escrito unos poemas? Y ¿por qué dejar al Estado que se introduzca aún más en mi vida?

 

   Estoy en contra de las relaciones con el Estado y estoy en un continuo pleito con él. Jamás he puesto el pie en un ministerio y alardeo de ello. Mi única dependencia del Estado es la hacienda que me esquilma.

 

Estoy en contra de los periódicos. Aniquilan valores, encumbran nulidades, promocionan a los suyos, amordazan a los que no se doblegan. Todo lo cocinan a su antojo. Derechas, izquierdas, centros: todos son la misma mierda. Incluso el más insignificante periodista ha dañado desde sus columnas nuestra literatura. Pensad qué sucede con los directores de los grupos editoriales.

 

   Estoy en contra de las camarillas. Promocionan a los suyos, a los demás los entierran. Los que no están de su parte, son decapitados. Dominan los pelotas y los payasos. No tengo ninguna duda de que el futuro pertenece a los mierdas.

 

Estoy en contra de los pedantes: todo lo cuestionan, excepto a sí mismos. Destrozan el mundo con sus críticas, tachan a todos de tarados y corruptos; y nada más obtienen su título, los veo enseguida contratados en los ministerios, y su idealismo se les desinfla en la comodidad del sistema establecido.

 

   Estoy en contra de cualquier ideología, sean cuales sean los matices con los que intenten vendérnosla. Cuanto más atractivas e innovadoras son las ideas, tantos más hombrecillos miserables pueden ocultarse tras ellas. Cuanto más bellas sus palabras, tanto más sospechosas sus obras. Cuanto más elevados sus objetivos, tanto más insípidos sus versos.

 

   Estoy sobretodo en contra de nuestras ambiciones ocultas, que nos conducen a diario a pequeños y grandes compromisos. Si hoy dominan los segundones y los canallas, no sólo es culpa de esta casa de putas. Tienen también la culpa nuestros consentimientos y debilidades. Si la cintura del barrendero se queda cogida, la culpa la tenemos también nosotros que tiramos nuestras colillas en la calle. Y si nuestra literatura acabó podrida, ¿no será por culpa de nuestra propia podredumbre?

 

LAS PLAQUETTES DE POINT DE LUNETTES

colección ROMIOSYNE

SEVILLA 2015