Archivo de la categoría: Otros artículos

México en la encrucijada

Una reciente visita al país me ha permitido sumergirme en la turbulenta realidad del México de hoy, un país tan fascinante como terrible. En un pequeño serial, de dos o tres capítulos, trataré de sintetizar las ricas experiencias extraídas de una convivencia estrecha con la realidad mexicana. Y empezamos por el flanco más sensible: la encrucijada económica y política de un país que, nunca debemos olvidarlo, constituye la frontera sur del Imperio.

Dos o tres veces, en el plazo de apenas tres semanas, y en ámbitos muy distintos me han contado el mismo chiste: «México sieMexico Inconfompre tiene lo más grande. Tiene al hombre más rico del mundo: Carlos Slim. Al hombre más malo del mundo: el Chapo Guzmán. Y al hombre más pendejo del mundo: el presidente Peña Nieto». El chascarrillo corrobora la pésima opinión que casi unánimemente tiene todo el país sobre el actual presidente, el hombre que recuperó el poder para el PRI (tras la penitencia de las dos presidencias «panistas», la de Vicente Fox y la de Felipe Calderón), pero que en muy poco tiempo ha dilapidado todo el crédito que le concedieron las urnas. En el país domina la unánime opinión de que Peña Nieto está corrompido por todos los frentes: ni enfrenta como debe la guerra contra el narcotráfico (vivió el ridículo de la fuga del Chapo), se ha bajado los pantalones ante «los gringos» (EEUU), es cómplice de la corrupción criminal de la policía (sobre todo tras el caso de los 43 estudiantes desaparecidos/asesinados (?) en Guerrero), y además está empujando a Pemex (la petrolera, la mayor empresa del país) a una crisis que obligue a privatizarla (recientemente, sin embargo, el Estado ha aprobado una ayuda de 1.500 millones de dólares, para que la empresa salve de momento los muebles, tras la caída en picado de los precios del petróleo). En todo caso, Peña Nieto parece ya sentenciado bajo la misma constelación de sombras que persiguió a los últimos presidentes del PRI antes de la debacle del partido: corrupción, nepotismo, negligencia ante el crimen, mano blanda con EEUU y neoliberalismo de fondo, encubierto por una pátina de supuesto progresismo social.

En todo caso, el país parece vivir en la misma encrucijada en que se quedó tras el desmoronamiento del régimen seudototalitario del PRI (que gobernó el país durante 72 años). Sólo que en ciertos aspectos, contradicciones larvadas de aquella época han hecho eclosión. ¡Y eclosión violenta! Empezando por la violencia criminal del narcotráfico, a cuya sombra se han desarrollado también, en los últimos diez años, muchas otras formas de extorsión y violencia sobre la población (desde los secuestros exprés a los chantajes económicos con amenazas de muerte). Hoy, diez años después de que se levantara la tapa a aquella cueva de serpientes, no hay ni una sola familia mexicana que se haya librado, de una u otra forma, de vivir, directa o indirectamente, una de esas formas de violencia criminal. La inseguridad, unirá a la corrupción (pues la policía y otros cuerpos de seguridad son los primeros artífices y protectores de buena parte de esa violencia), son ya un cáncer que corroe todo el cuerpo del país. Y que como todo cáncer produce sus zonas más afectadas (como los estados del norte o Guerrero al sur), y otras más protegidas. Aunque, hoy por hoy, el ejército ya patrulla todo el país.

La guerra contra el narcotráfico (que es la que más titulares consume y la que más muertos diarios pone encima de la mesa) es cada vez un asunto más estratégico, pues evidentemente tiene mucho que ver con la relación con EEUU, el país que consume la droga, lava el dinero del narcotráfico y, además, pone las armas de esta guerra. Nada, ni siquiera la petición de Carlos Slim (accionista del New York Times) a Obama para que EEUU cierre las dos mil armerías que tiene en la frontera con México ha merecido la menor atención. Para EEUU, la entrada de droga en USA desde México es algo ilegal y criminal, y en cambio la entrada de armas americanas para ensangrentar México es un negocio legal y regulado. Así, cada vez resulta más obvio que las guerras de los narcotraficantes son un instrumento indirecto de la política norteamericana para mantener a México siempre débil, corroído por sus contradicciones internas y sin poder dar el salto definitivo a la modernidad que el país objetivamente está ya en condiciones de dar.

México produce en el visitante una impresión ambivalente. Uno puede pensar, calibrando las cosas, que el país está efectivamente en trance de dar un definitivo salto a la modernidad (y que bastarían diez años de buen gobierno para hacerlo), o, por el contrario, que en cualquier momento podría darse un brote insurreccional en la población (nada ajeno a un país en que no falta tradición para ello). La razón de esta ambivalencia está en que, mientras una parte de la economía del país es ya casi homologable a la de cualquier país desarrollado, y el país tiene un empresariado capaz y dinámico y una población universitaria muy potente y ambiciosa, a la vez México acumula aún unas bolsas de pobreza y de miseria gigantescas. Miseria y pobreza que el Estado tolera e ignora y que no hace prácticamente nada por remediar ni combatir. Ni el Estado, ni un sindicalismo corrupto que, en realidad, no es más que otro brazo del Estado: una burocracia infamante que sólo persigue sangrar al Estado en beneficio propio. Sin una política más activa, sin un ejercicio más comprometido del Estado y la sociedad (como se ha hecho estos últimos años en Brasil, por ejemplo), México se mantendrá siempre en esa encrucijada, donde todo es posible. Incluida una insurrección popular.  La capa de colorines con que el Gobierno enjalbegó las colinas de Ecatepec para ocultar al papa Francisco (en su reciente visita a México)  las villas miseria que rodean al DF (recién rebautizada como Ciudad de México), no van a impedir que un día allí la miseria desate la rebelión. La costumbre tan mexicana de ocultar al visitante los lados más negativos de las cosas, no va a conseguir que desaparezcan los problemas.

La belleza de México es inocultable. También sus problemas y contradicciones. El país vive en una encrucijada. Y vive con particular inquietud los sucesos en el vecino del Norte. Donald Trump ya es un chascarrillo mayor que el Chapo Guzmán. Sus insultos a los mexicanos han sido como gasolina encima de una nación orgullosa que es muy consciente de las afrentas de «los gringos» (y que no ha olvidado que EEUU le birló la mitad de su territorio). Algo está cambiando, no obstante, en esa relación. En 2015 el flujo migratorio con EEUU cambió de signo: por primera vez en décadas, volvieron más mexicanos a México que los que emigraron a USA. ¿Augurio de un cambio de época en la relación?  Habrá que dar tiempo al tiempo. Y esperar, con paciencia, a saber qué ocurrirá cuando «el hombre más pendejo del mundo» abandone la residencia de Los Pinos.

Bocadillos:

En el país domina la unánime opinión de que Peña Nieto está corrompido por todos los frentes

Para EEUU, la entrada de droga en USA desde México es algo ilegal y criminal, y en cambio la entrada de armas americanas para ensangrentar México es un negocio legal y regulado

Manuel Turégano

III FESTIVAL DE CORTOMETRAJES REQUENA Y … ¡ACCIÓN!

“Requena y… ¡Acción!” es un festival de cortometrajes de ámbito nacional que se celebra del 27 al 29 de mayo de 2016 de la localidad de Requena (Valencia).

Planteamos un proyecto de realización de un festival de cortometrajes en nuestra localidad. Con esto, permitimos dar a conocer este ámbito artístico del municipio a sus conciudadanos y posibles visitantes, y buscamos la concienciación sobre su importancia, ya que el cine se trata de un ámbito cultural poco fomentado y explotado en nuestra localidad.  Gracias al gran éxito de su primera edición en 2013, pretende continuar su andadura cada año, y poder así convertirse en un evento cultural de referencia para nuestra comarca.

Como cada nueva edición, se celebró el pFestival de Requena 1asado día 5, el Prefestival 2016 en Valencia, este año en un nuevo espacio, en Aragó Cinema. En el Prefestival presentamos los cortometrajes preseleccionados y es el público quien decide los dos cortometrajes que participarán, junto al resto, en el festival de Requena.
Y los ganadores de esta edición de Prefestival han sido Apolo81, de Óscar Bernàcer y Cretinos, de Eduardo Moyano.

Ya está disponible en nuestra web la programación completa de la tercera edición, con los horarios de las sesiones y el resto de actividades, con muchas novedades este año.

Como cada edición, un cortometraje valenciano será el encargado de inaugurar el festival, gracias a la colaboración de CulturArts y el Catálogo Curts. Este año, La Buena Fe, de Begoña Soler, se presentará el viernes 27 de mayo en la inauguración de la tercera edición. Este cortometraje no participa en concurso, pero contaremos con la presencia de su directora y de parte del equipo de la película. La Buena Fe cuenta con numerosas selecciones en festivales de cine de todo el país, así como varios premios.

El sábado 21 presentamos fuera de concurso Cocote, historia de un perro, un cortometraje protagonizado por Joaquín Climent, rodado en la comarca de Requena. Su director Pacheco Iborra y el mismo Climent vendrán a presentarlo. Además, el sábado 28 organizamos un taller infantil gratuito sobre cine para los más pequeños de la casa. Tras la inauguración del día 27, nos espera una Fiesta del cine en el pub Teatro Music Bar donde bailaremos con las mejores bandas sonoras de la historia del cine. Como no puede faltar, en la gala de clausura y entrega de premios del domingo 29, tendrá lugar nuestro homenaje especial a un requenense de cine, como es Julián Núñez, cineasta y ayudante de dirección en cine y televisión.

Para más información: http://www.requenayaccion.blogspot.com

¡Os esperamos a todos en Requena!

No taparse la nariz

Si por algo se caracteriza la situación actual es por el replanteamiento de las ortodoxias tanto de derechas como de izquierdas. Visto desde la propia ortodoxia, esta agitación de los dogmas se ha entendido  como un ejemplo de banalización, se han acuñado términos, que tienden a desprestigiar los nuevos planteamientos, “política pop”, etc. Es cierto que la imagen sustituye a veces al análisis político clásico, pero también lo es que la globalización del mensaje condiciona el propio análisis político.

También era cierto antes, los políticos  condicionan su mensaje a la línea editorial de tal o cual periódico, de tal forma que los editoriales eran los elaboradores de estrategias y aun de variantes ideológicas, son los “creadores de opinión”. A veces los editorialistas, las menos, se basan en lecturas más elaboradas, ensayos, etc., pero generalmente prima su interés como grupo de poder e intereses.

La efervescencia e inmediatez del mensaje ha mandado al desuso la estrategia de los “tanques de ideas”, que tan buenos resultados ha dado al PP en la década  anterior,  aunque su puesta  de largo en política lo auspicio el laborismo británico.

La rapidez del consumo de las ideas políticas hace que se tengan que consumir en fresco, esto a veces tiene serios inconvenientes; ideas “geniales” y “oportunas electoralmente” pueden contener elementos regresivos a medio plazo, incluso a corto.

Esta situación coexiste con el fenómeno contrario, ideas que siendo progresistas, la propia evolución de la sociedad y  sus demandas, las convierten en recesivas.  

Esto se puede comprobar en algunos campos determinados, si me permiten unos ejemplos. En los terrenos de “la amenaza terrorista”, el acuerdo de los partidos de derecha e izquierda en el control de los desplazamientos aéreos supone la pérdida de cuotas de libertad de igual ámbito que cuando los nazis y los franquistas impusieron los salvoconductos, tampoco me olvido de la extinta Unión Soviética.

Esta tendencia es mundial, en Argentina hay que comunicar con 72 horas previas al viaje, datos como número total de las personas transportadas, información sobre modalidades de pago, dirección de facturación, orden de facturación, y teléfonos de contacto y adicionalmente: información sobre programas de fidelización, número del billete, fecha de emisión del billete, itinerario completo del viaje, localizador del expediente del pasajero y números de etiqueta del equipaje… ¡Cómo para irte de viaje sin la pareja oficial!

La diferencia es que hoy es relativamente fácil procesar esa información al contrario de la época amanuense anteriormente descrita, ahora no te pueden hacer bajar del tren para fusilarte, pero si, esperar a que llegues a tu destino e interrogarte si te consideran sospechoso.

Siguiendo con el tema de los derechos civiles, el otro ejemplo viene de las últimas declaraciones del representante del PSOE en las Cortes el Sr. Mata, planteando su oposición a que la custodia compartida sea automática en el caso de no acuerdo entre los cónyuges,  planteando que en el caso de ser así muchas mujeres se quedarían sin pensión compensatoria. La endeblez del argumento es obvio y mezquino, eso quiere decir que lograr la custodia compartida supone “el premio” de la pensión compensatoria y el uso y disfrute de la vivienda habitual. Y por tanto supone declarar la “incompetencia” del 50% de la población a la hora de educar y de hacerse responsable de los hijos.

 Recuerda los argumentos  de Victoria de Kent para pedir que no se conceda el voto a las mujeres porque la mujer carecía de preparación social y política. Por suerte Clara Campoamor se dio cuenta que no se puede ir contra la historia.

En este último caso es preciso argumentar que no estar de acuerdo con esa posición, no invalida el reconocimiento a  la acción política del pensamiento feminista en el seno del PSOE que ha impulsado legislaciones como la Ley de la Interrupción de Embarazo, la legislación contra la violencia de género, o la integración de la mujer, tanto   en el tejido social como en el productivo. Sin embargo la oferta desde otras fuerzas de izquierda, en un contexto progresista y feminista, como es el caso de las nuevas fuerzas emergentes puede suponer el apoyo de sectores sociales, incluidos los feministas a alternativas igualitarias en el tema de la custodia compartida.

Al fin y al cabo, los partidos socialdemócratas son especialistas en no  necesitar a la derecha para espantar el voto socialista.

El xic del pis de dalt

W-51

Más que el aniversario de los indignados, uno debería celebrar el no-cumpleaños; Esto nos llevaría algo más lejos de las preguntas – hasta cierto punto editorialpertinentes – sobre si uno se ha alejado o acercado al movimiento o si los mismos indignados le son ‘simpáticos’, ‘antipáticos’ o ya resultan ‘indiferentes’.

Estas preguntas siempre tienen ese touch de posicionar a quien va a responder en un entramado donde se calibrará la relevancia del 15M en función de su espíritu. ¿Se han alejado o se han abandonado? ¿Han traicionado aquellos ideales por los que luchaban enzarzándose en debates sin fin y en miles de propuestas que se van archivando poco a poco? Quizá uno deba salirse de la propia pregunta y contestar desde otro lugar. Siempre nos insisten los mismos puritanismos que efectúan algo así como una ley de conservación del espíritu. Pero el espíritu es un soplo, y lo que aquí se está jugando es más bien un ciclón o un huracán sin ninguna linealidad bajo ciclones o huracanes de igual no-linealidad. No la propia linealidad la que asegura la consecución de fines, como tampoco el fin del 15M se agota en asambleas y consensos ideales (a pesar de la insistencia de muchos de sus integrantes). Son las bifurcaciones y los desvíos los que permiten aprender un camino que no está hecho y que no puede llegar al lugar mágico donde todo se resolverá con un chasquido de dedos. Por el contrario, las bifucarciones son necesarias si se quiere seguir destejiendo la maraña de detritus político-financiero con la que cada día nos topamos.

Y de nuevo la pregunta: ¿Nos hemos extraviado? ¿Se extravían? ¿Qué pasa? ¿Debemos realmente ser fieles al Acontecimiento del 15-M?  La fidelidad al acontecimiento siempre huele fidelidad por lo seguro y por lo pasado, como si la Verdad del acontecimiento del quince de mayo fuese y tuviera que corresponder exactamente a las verdades que hoy se entrecruzan y nos asaltan. El riesgo de esta moda de fidelidad es caer en una creación de moldes en serie a partir del 15-M, de ese punto en concreto, arrastrando medidas de control y prevención en el propio decurso del movimiento 15M (que ya no es 15-M sino W-S1) para que no se desvíe demasiado. Pero es que esa es su condición, no ser siempre igual y no poder serlo. Quizá estemos pidiendo algo allí donde ya no puede ser y cabreándonos porque seguimos siendo incapaces de reconocer una falta de fuerza y nos satisface la idea de forzar el movimiento. Hay que asumir ciertas consecuencias y hechos, saber de victorias y derrotas. En resumen: saber de bifurcaciones.

Dicho todo lo anterior, podremos acordar que  el espíritu del 15-M es el cuerpo del W-S1 y la comprensión de ello es sumamente importante para no caer en agujeros doxológicos que terminen por simular movimiento allí donde no lo hay y viceversa.

Feliz no-cumpleaños.

Futurpunk, (Valencia)

ANTIGUA

         Apareció sin estruendo y una puesta en escena tímida de apenas dos relámpagos vociferantes. Poco énfasis para considerarlo a la usanza de santo advenimiento, no obstante, su descubrimiento contó con graves dosis de misterio. Rosamunda Hoffman fue vista por primera vez vagabundeando sus pies entre las aguas de un regato, apoyada sobre el último terebinto de la vereda y acariciando los pétalos pentagonales de las flores primitivas. Un grupo de ociosos pastorcillos acudió presto a la escena y fueron ellos quienes arrojaron la noticia como una nube espesa entre el vecindario que, inquieto, personó a la guardia civil en el lugar de autos para verificar en escueto sumario que se hallaba ante una mujer de voz antigua, mirada inquietante y edad indefinida, aunque de galana apostura. Más tarde pudiéronse constatar fonemas semíticos, lágrimas en los ojos y casi media eternidad en la existencia.

         Cuando su presencia se hizo cotidiana por las calles del pueblo hubo quien la sentó en su mesa, otros diéronle cobijo en la noche, algún samaritano le lavó la ropa y un zapatero cristiano aseó sus pies. Todos le reclamaban palabras, versos sueltos con que rematar sonetos, frases lapidarias, sentencias, un texto en el que poder creer. Los más ambiciosos, un milagro. Rosamunda les mostraba apenas una mínima sonrisa en su rostro, una mueca ya vista en un cuadro de antaño que está en París -comentó alguien- para acto seguido abandonar las hospitalarias moradas y sumir a sus exigentes moradores en la incertidumbre del descontento.

         Cuando hallaron armonía suficiente en un lenguaje con el que poder una y otros comunicarse, Rosamunda hizo comprender que lamentaba haber perdido la pista de sirenas y centauros; sicomoros, esfinges, dunas, arenas, sombras… con la previsible añoranza de lo perdido pese a dejar de ser deseado. Las gentes del lugar ante semejante paradoja simulaban rictus de comprensión alzando cejas, cerrando forzadamente la boca y girando levemente la cabeza con gesto de inmensa tolerancia hacia la que consideraban una auténtica orate.

         Tal fue la insistencia de una y la forzada comprensión de los demás que se instó a la autoridad a tomar partido mediante su alcalde, quien aduciendo falta de tiempo delegó en la gobernación provincial para nominar ésta a la asesora Tamara Galindo, que presentóse en el lugar apenas fue requerida (más de un mozo viejo la reconoció con el ignominioso alias de “La Chata” *). Como primera medida Galindo inició una recogida de firmas con el fin de elevar a Rosamunda a la categoría de clavariesa y para ello fue mostrada públicamente en el albero de la plaza formado a tal efecto con carros y remolques, para así iniciar la solicitud formal de avales entre la Teocracia local. Parecía que Tamara inclinaba la balanza a favor de su iniciativa frente a quienes entre el improvisado graderío deliberaban la conveniencia de acomodarla como samaritana en la cofradía de la Buena Muerte cuando Rosamunda, que apenas entendía semejante dislate, comenzó una levitación vertical de cuarenta y siete centímetros por encima de las arenas, algo que consideró una atracción estimulante capaz de distraer los bostezos del personal observados desde los medios. Fue peor el remedio que la enfermedad.

         El padre Teócrito Maluenda, arcipreste de esa villa, de otras cinco y feligresía cercana a dos mil almas (y a quien tampoco se le escapó el reconocimiento de “La Chata”), suspendió de inmediato la diatriba al grito de “¡Vade retro, Betsabé!” reclamando a la fuerza pública que con desmedida disuasión suspendiera el espectáculo a golpe de porra y gas arrojando balance de dos heridos por arma blanca y negra respectivamente, seis contusionados por coscorrones de carácter leve y más de veinte arrestados al azar, de los que catorce fueron puestos en libertad tras habérseles tomado la debida e impertinente declaración y presos hasta nueva orden en las dependencias policiales un mendigo, dos beodos y tres supuestas meretrices sin documentación aparente, idioma portugués y tez sospechosamente oscura. Rosamunda entristecía a escape mientras La Chata hacía un discreto mutis por el foro electoral.

         Agotada la vía romera el pleno del municipio accedió a las presiones de la prensa alcahueta personándose a tal efecto en el pueblo un arsenal de cámaras, focos y micrófonos inalámbricos en manos de jóvenes ataviados estrafalariamente, muy en discordancia con los sencillos atuendos de boina y tergal con que se daba color habitual a las embarradas calles de la localidad

         Pertrechada a la fuerza Rosamunda en sillón de mimbre remendado, una presentadora de voz abdominal, morrete encrespado y peinado de ondas inquebrantables comenzó la batería de preguntas nutridoras de audiencia. De entre todas las respuestas de la forastera sobresalió sin duda la ausencia absoluta de extrañeza sobre la carga experimental de su propia vida, una bagatela según ella al comprobar que las vísceras de difuntos alcanzaban a reparar vidas de crónicos enfermos, que la comunicación entre semejantes cubría distancias antípodas en  décimas de segundo o que sabinares y hayedos eran sustituidos por parques y jardines de urbanizaciones, lo de su levitación y perpetuidad espacio-temporal era simple juego de niños.

         Detalladamente manifestó entre susurros haber sido testigo de los verdaderos motivos por los que la muralla de Jerusalén fue devenida en escombrera, de sus conspicuos lances amorosos con Dionisio de Halicarnaso (más tarde reencarnado en el canciller Konrad Adenauer, como todos saben) y hasta de describir la comprometedora y escabrosa escena que su compañera de éxodo Jébele Hunoc contempló en los arrabales de Sodoma segundos antes de su salado modelado.

         Ante semejantes y escabrosos testimonios el comité integrado por el alcalde, Tamara, don Teócrito y el cabo jefe de puesto decidieron disolver la programación. Hubo quien propuso arreglarle una paga de desagravio, pero no hubo administración que hiciérase cargo de la cuantía y plazos, que a tenor de los acontecimientos semejaban excesivos. Un escultor de moda comarcal, muy imbuido del expresionismo abstracto de corte naíf presentó el presupuesto de un boceto para erigirle un monumento, algo que se consideró seriamente por ser la salida menos indigna, pero una inesperada auditoría de cuentas en la corporación municipal dio al traste con la empresa.

         Ahí no paró la cosa. Ajena totalmente Rosamunda a los recelos inspirados dio en relatar de manera objetivamente histórica las intrigas que senescales, cabildos y bailíos bizantinos propiciaron la caída de Constantinopla en manos sarracenas. Con muy buena intención histórica, no digo que no, pero tan inoportunos como inculpatorios y definitorios fueron susodichos informes.

         Ante semejante cúmulo de contratiempos no hubo más remedio que aplicarle uno de los artículos más peliagudos de la Ley de Extranjería, conllevando una inmediata deportación a la playa de El Tarajal, Ceuta, desde donde se la puede vislumbrar en las imágenes de los telediarios dando de beber a los encaramados en las vallas que separan, una vez más, el bien de todo lo demás. 

Ramón Díez

(Véase “REFORMAS” en el núm. 47 de esta revista)

 

Caballito

Había una vez un prado y un caballito que trotaba y retrotaba por él, hasta que atravesó elegantemente una puerta que ante su cara apareció. Tras la puerta se encontraba un guapo enano, que llevaba un recto y verde gorro sobre su calva cabeza, tenía la nariz pequeña y los labios gruesos.

– Dime una cosa, caballito: ¿a dónde crees que vas?

– Voy y vengo, sin más. No busco nada en concreto, -le contestó el potrillo.

– Pues eso no está pero que nada bien, mi cuadrúpedo amigo. Debes desear algo que no tengas, para ir a por ello con obcecación y orgullo. ¿Qué tal el amor de una hembrita que te ignore? ¿Qué tal ser el más rápido de entre tu especie? ¿Y viajar a lejanos lugares donde nadie antes haya estado, eh? Me refiero a algo que te haga único de verdad, especial. Yo, por ejemplo, tengo mi gorro verde, el más verde y recto de todos los enanos, y estoy muy orgulloso de él, aunque me costó mucho trabajo y dinero conseguirlo, y aún debo pagar la deuda.

– No entiendo lo que me estás diciendo, pequeño amigo. A mí me gusta trotar por los campos, y no hay nada yo que desee… pero quizás tengas razón, y deba empezar a preocuparme por algo. ¿Y si un día me rompiese una de mis piernas? Tendría que buscarme una de repuesto, antes del invierno si es posible. ¿Y si de pronto dejase de haber pasto a mi alcance? Quizás debería ir guardando una parte en algún agujero, para que nada malo me pase llegado el caso. ¡Muchas gracias, amigo, por hacerme ver cuán ciego estaba!

– No hay de qué, caballito.

El enano agitó levemente su sombrero a modo de despedida, y el caballo le sonrió antes de seguir con su camino. No obstante, a los pocos metros, empezó a caminar más lentamente, mirando a diestra y siniestra algo intranquilo, y antes de que pasase mucho tiempo se sintió cansado y se fue a su cama por miedo a enfermar.

Santiago Herrero

 

El juego político

Dicen que el juego político exige cierta paciencia por parte de los ciudadanos y que la democracia lleva aparejada una confrontación dialéctica entre los partidos. Pero llevamos un año escuchando a los portavoces de los partidos, a los periodistas, a los tertulianos televisivos, a los parroquianos de los diferentes bares que frecuentamos y a los locutores radiofónicos de turno. ¡Y yo no puedo más! Me siento incapaz de soportar dos meses más de bombardeo electoral con los mismos personajes y los mismos discursos. En los últimos días de esta locura de mini-legislatura ya no me importaba a quien se investía presidente, con tal de que se pusieran de acuerdo.

Y mientras la vida sigue, la mayoría de la población no llega a final de mes, ya no quedan agujeros en el cinturón para ajustarlo más, las reservas de dinero y moral se han agotado. Las esperanzas depositadas en un nuevo tiempo político se han quemado; y nadie parece darse cuenta o peor, nadie se atreve a decirlo, nadie se atreve a reclamar un poco de respeto y de consideración para los que tenemos que bregar todos los días con esta situación de desgobierno que creíamos había terminado el 20D.

Los partidos emergentes no se conforman con su trozo de pastel y están convencidos que unas nuevas elecciones les proporcionarán unos datos más dulces. Los partidos sumergidos alternan sus actuaciones entre dentro y fuera con la esperanza de que el terror a lo nuevo y a que la tarta se rompa de tanto trocearla, influya en la decisión de los sufridos ciudadanos el próximo 26J. Y vuelta a empezar, aunque el tablero político de diciembre sea el mismo en junio, aunque las encuestas vaticinen un resultado incompatible con las actitudes excluyentes, aunque es necesario el cambio político, que este se convierta en política real, en empleo, en la recuperación de derechos desaparecidos durante el gobierno del PP, en un pacto educativo, en la reforma de las instituciones…

Y nos querrán vender el cambio de nuevo, aunque no expliquen en que, o donde. El cambio por el cambio. Una mayoría opinamos que hay que cambiar las políticas de austeridad impuestas por el anterior gobierno, pero cambiar por cambiar no. No debemos perder de vista cual va a ser ese cambio, si algún día o en alguna futura elección consiguen ponerse de acuerdo.

Y no podemos tirar la toalla, hay que ir a votar y reflexionar el voto. No podemos escuchar las voces que, en un ataque a nuestra inteligencia democrática, insisten en el discurso de la abstención. ¡Eso nunca! Nos jugamos mucho como para favorecer a la mayoría de los últimos años no yendo a votar ya que parece que, tienen de nuevo, muchas posibilidades de ser la más votada.  

¡Qué mes y medio mas largo!

Mambrina

RUSSAFART 2016

Es un evento en el que se abren las puertas de los talleres artísticos del barrio durante tres días, para dar a conocer de manera directa la actividad creativa de las/los artistas que conviven en él.

Descripción del proyecto

exposición de GabiLa asociación Russafart es una entidad sin ánimo de lucro que organiza la Bienal de arte Russafart, Puertas abiertas de los talleres artísticos del Barrio de Russafa, Valencia, que requiere un gran esfuerzo económico por parte de todos los participantes y colaboradores del festival.

El slogan del evento es “RUSSAFART 2016, Obrando arte” y se realizará el fin de semana 27, 28 y 29 de mayo de 2016, igualmente se realizarán actos de presentación, clausura y diversas actividades en torno al festival. Contaremos este año con dos proyectos de intercambio cultural internacional con Brasil, Rio de Janeiro en el que recibiremos a 7 artistas brasileños y con Francia, París, en el que recibiremos a 7 artistas. Son proyectos homólogos situados en el Barrio de Santa Teresa, de Rio de Janeiro y en el Barrio de Belleville de París.

LA VERDADERA HISTORIA DE MI CUERPO

LA VERDADERA HISTORIA...

Tendría unos catorce años, cuando, un día, al salir de la ducha, abrí el mueble-espejo del baño para procurarme una tirita que protegiese la pequeña rozadura que llevaba bajo el tobillo derecho. Advertí que, maniobrando con las puertas laterales de aquel mueble, se obtenía una perspectiva de mi cara desconocida hasta el momento. Mientras recordaba que a mi padre le servían, durante el afeitado, para dejar sus patillas lo más igualadas posible, contemplé una nariz desconocida, unas orejas muy grandes, una frente amplia y curvada y un pelo repleto de remolinos. Para tener la certeza de que aquel realmente era yo, realicé una serie de muecas cuyo reflejo confirmó mis temores.

            Pensando que aquellos espejos tuviesen algún defecto, busqué otros que me sosegaran. Entonces encontré, en el armario de la habitación de mis padres, un nuevo laboratorio; en la parte posterior de las puertas centrales, dos lunas permitían seguir observando más fallos de fábrica: piernas largas y desiguales, abdomen abultado en exceso, una chepa tremenda y una serie interminable de desproporciones que remataban una asimetría casi «perfecta».

            No sólo me asustaba verme en los espejos de casa; no soportaba los de ascensores, escaparates, ni siquiera estar delante de cualquier superficie que pudiese devolver vagamente mi imagen. Mi inseguridad aumentaba con los días.

            Pasado un tiempo, me convencí de que aquella perspectiva tampoco era la buena; quería saber cómo me percibían los demás. En este intento de continuar investigando, un fotomatón cercano a mi casa se convirtió en mi aliado. Allí dejaba toda la asignación semanal en fotos frontales, de perfil, y, cómo no, en otras donde ensayaba posturas que disimulasen, en la medida de lo posible, cada uno de los innumerables defectos de mi cuerpo, procurando siempre que, durante el proceso de secado de las fotos, nadie de los que hacía cola para usar la máquina pudiera verlas.

Ahora, después de muchos años, tengo cámaras de vídeo instaladas por la casa que recogen imágenes mías desde todos los ángulos posibles, y que más tarde examino; las paredes y el techo están cubiertos de espejos, y pronto una empresa de Barcelona hará lo mismo con el suelo. Así, le hago frente al problema y, al tiempo, descubro en mí nuevas deformidades. Me encuentro mucho mejor y casi he olvidado la época de visitas continuas a psicólogos y psiquiatras. Pronto, muy pronto, mi cabeza terminará por conocer cada una de mis imperfecciones y todo se solucionará: ya tengo localizado al cirujano plástico más célebre del país… Después, se acabarán de una vez los odiosos barracones de feria. Cambiaré de ciudad y, allí, nadie sabrá la verdadera historia de mi cuerpo.

  Ángel Gálvez

Dibujo de Juan Díaz

 

Los ojos amados

Hay dos cosas que cada vez me seducen menos: el sadomasoquismo, sobre todo de mitad de palabra hasta el final, y la vida vivida a través de un avatar: ya sea un perfil de Facebook o un desdoblamiento esquizoide de personalidad in situ, es decir habitar en esa capa entre la troposfera y la estratosfera, donde se dan las condiciones idóneas de frivolidad y artificiosidad para que crezcan fuertes y sanas todas esas proyecciones de identidad delirantes, emperifolladas y, las más de las veces, ridículas.

Puede que ambas cosas no estén relacionadas o puede que sí (escribir no deja de ser tirar flechas a diestro y siniestro).

El caso es que desde que dejé el sadomasoquismo, que practiqué de forma amateur a decir verdad, y los machotes malotes fueron despojándose de lujuria para ir cargándose de compasión, desde que ÉL es sexy y es bueno, es sexy porque es bueno, es bueno porque es inteligente (la bondad es la forma más refinada de la inteligencia), cada vez me da más pereza y también más vergüenza sacar a pasear al avatar, lanzar al mundo esa identidad que pretende ser un compacto boomerang y que resulta ser un bote de humo mal tirado.

He llegado a la conclusión de que cuanto más necesitamos construirnos desde fuera, más dolor nos está mordiendo las entrañas, cuanto más dolor, más necesitamos construirnos desde fuera: ahí está la relación.

Llámame misántropa pero empiezo a imaginar un futuro no muy lejano en que el anonimato será el auténtico lujo, el paraíso un espacio ciego, como el que queda en los retrovisores, la vida privilegiada aquella que crece a partir de unos ojos, los propios y los amados.