DE FÚTBOL, COTILLEO, ‘OUTING’… O DE DEPORTES NACIONALES.

Ahora que el verano da sus últimos coletazos y hemos disfrutado del verano de Río que, como cada cuatro años, ha inundado nuestras pantallas para pasar al posterior olvido de sus protagonistas no puedo más que preguntarme si el deporte rey en España es el fútbol. Todos sabemos que no, que es el cotilleo en cualquiera de sus vertientes y cualquiera puede ser protagonista, o como personajes públicos o como privados pues, al fin y al cabo, todos tenemos una faceta pública que comienza tal como damos la vuelta a la llave que cierra nuestras casas y damos un paso hacia la vía pública.

Hace un tiempo leí en un artículo (no recuerdo de qué medio) el concepto de ‘outing’, con el cual se refería a sacar del armario a cualquier persona sin su voluntad o consentimiento. Cualquiera estará de acuerdo conmigo en que no es plato de buen gusto el hecho de que llegue a nuestros oídos que hablan a nuestras espaldas, hecho que magnifica su molestia cuando, de lo que se murmura es de la sexualidad de una, de con quién se besa, con quién se acuesta o qué relación tendrá con su compañera de piso, ya que, socialmente, no tiene la misma repercusión que se hable de que Fulanita se ha acostado con Menganito, a decir que Fulanita se ha acostado con Fulanita, pues lo que se busca en el efecto no es lo mismo. Aun así, todos, absolutamente todos y cada uno de nosotros, en algún momento hemos participado (con mayor o menor maldad, porque en medida nadie nos escapamos) de esos chismorreos.

Considero que el ‘outing’, como tal, ha perdido el morbo social que, tal vez, tenía en sus inicios, pues el hecho de ser gay o lesbiana hoy día en España comienza a carecer del peso negativo que tenía hace pocos años atrás, es por ello que su significado debería acoger nuevas acepciones como sacar del armario a una pareja que, sus razones tendrán, quiere vivir en privado, en su círculo de confianza su relación. Y sí, digo “peso negativo”, que debe entenderse como arma arrojadiza que una persona o personas hacen hacia un tercero (o terceros) para lastimar, sembrar desconfianza o como quiera calificarse, pero, indudablemente no pcotilleos-fotoara alcanzar una meta positiva pues, ¿Qué se consigue con sacar a alguien o a una pareja a la res publica? Nada, excepto desestabilizar, aunque solo sea momentáneamente, a aquel de quien se murmura.

No, España no llevó equipo de fútbol a las Olimpiadas, creo. Pero si usted quiere practicar el deporte nacional busque por internet, o pregunte; ahora bien, no se queje cuando quien esté en boca de todos sea su persona.

Ann Ónima (Valencia)

COMER POR UN EURO: Rollo de Carne

comer-por-un-euro-2INGREDIENTES: 

500 gr. de ternera picada

500 gr. de cerdo picado

35 c.c. de coñac

100 gr. de jamón serrano picado

2 huevos

1 sobre de crema de champiñones liofilizada

Pimienta blanca

 

ELABORACIÓN: 

Se mezclan las dos carnes y se van añadiendo los huevos, de uno en uno, amasándolo todo bien. Se añaden el resto de ingredientes y se mezclan hasta formar una masa. Se forma con la masa un rollo bien prensado y se mete al horno durante una hora, aproximadamente.

Se sirve cortado en rodajas, en una fuente, rodeado de hojas de lechuga y perejil picado o bien hojas de menta (todo esto al gusto de cada uno).

Nota de la autora: La mayoría hemos terminado las vacaciones y la mayoría nos hemos saltado nuestros hábitos de buena alimentación, que debemos recuperar en este cercano otoño. Espero que mis recetas os ayuden.

Rebelde con causa

A DIA DE HOY

   La realidad es esta: el pasado 26J las elecciones dieron unos resultados, por todos conocidos, que impiden afortunadamente una mayoría absoluta. Esto es, los cuatro grandes partidos del arco parlamentario, junto con los nacionalistas, deberán pactar si no queremos vernos abocados a unas terceras elecciones. No obstante, a día de hoy sabemos que estos últimos han negado su apoyo a la investidura de Rajoy; a día de hoy también sabemos que el respaldo de CC está en el aire y que C´s votará en contra en la 1ª vuelta para abstenerse en la 2ª (lo que me resulta poco comprensible). Y, a día de hoy, desde luego tenemos claro que el PSOE no sólo no se abstendrá, sino que votará en contra. 

   Es verdad que, dados los resultados, estaba convencido que C´s acabaría pactando con el PP, pues la suma de escaños permitía un gobierno con mayoría simple (169); es verdad que, llegado el caso, sería posible una coalición de izquierdas liderada por Sánchez, aunque poco probable. Lo cierto es que a día de hoy nadie quiere pactar con el PP; ¿por qué nadie quiere pactar con Rajoy? En mi opinión debería hacérselo mirar. 

   Y desde luego me parece una perversión rayana en el chantaje la presión que se está ejerciendo desde todos los partidos hacia el PSOE para la formación de gobierno. Aquí quiero recordar a los políticos que el PSOE no ganó las elecciones y que el único que, a día de hoy, ha intentado formar gobierno en los últimos meses ha sido Sánchez; y que el único que rechazó, y amenaza con volver a hacerlo, presentar su investidura fue Rajoy; así como Iglesias, a su vez, ha sido el único que ha hablado de no trazar líneas rojas pero sigue poniendo todo tipo de trabas. Y C´s, en fin, a lo suyo, es decir, surcando la ambigüedad: hoy sí, mañana no.

   Por lo tanto estamos viendo que no tenemos una clase política a la altura de las circunstancias y quienes lo estamos pagando somos los de siempre: “poca ropa”, como diría mi madre. Estos son los hechos.

   Ahora nos acercaremos a la política-ficción. ¿Qué significa ese “a día de hoy”?, ¿quiere decir que “un no es un no” ya no es un “no” al 100%?, ¿tal vez que el PSOE va a hacer algo parecido a lo que hará C´s, se abstendrá? A día de hoy puede que signifique que Rajoy y Sánchez están pactando la gran coalición, ¿o no?; cabe la posibilidad, incluso, que entre PSOE, Unidos Podemos y los nacionalistas estén manteniendo reuniones en la sombra para la formación de un gobierno alternativo, ¿o no?

   En cualquier caso lo único que tenemos claro los ciudadanos es que a día de hoy seguimos sin gobierno por dejación de funciones de uno (Rajoy), por incapacidad de otro (Sánchez) y por irresponsabilidad de dos más (Iglesias y Rivera). Y es que España nunca ha tenido tradición de pactos, ni de investidura ni de gobierno. Urge, pues, llegar a acuerdos a la mayor brevedad; no podemos seguir creando tanta incertidumbre entre nosotros pero también en la UE. Hagan algo ya.

Moska

ESPEJISMOS

Hace unos días recibimos en casa la visita de unos familiares procedentes del pueblo. Charlamos, reímos y merendamos hasta que llegó la hora de la despedida.

Nos dijimos adiós e instantes después sonó el timbre. El coche (un citroën) de nuestros familiares no se encontraba en la calle y estos pensaron que se lo habían sustraído. Bajé a la calle buscando a los míos cuando vi que unos jóvenes se acercaban y relataban lo siguiente: un individuo al volante de una furgoneta había empujado unos metros el citroën que se encontraba bien estacionado hasta ese momento. Con esta maniobra consiguió lo que quería (efectuar tareas de carga y descarga), a la vez que situaba parte del citroën delante de un vado perfectamente visible. Terminada su “obra”, ni siquiera dejó en el lugar original al vehículo que había desplazado, marchándose junto a su peculiar proceder. Después, el propietario del vado, no pudiendo acceder a su bajo, avisó a la Policía Local y la grúa municipal terminó la tarea.

Al menos no les habían robado el coche… Excepto el mentado individuo, todos actuaron como debían, cada uno hizo lo suyo, un coche bien estacionado, el titular de un vado que exige lo que es su derecho, la Policía que interviene y una grúa que arrastra. Con el pago del servicio de grúa y un boletín de denuncia en la cartera: ¡todo arreglado! Una pequeña anécdota con leves molestias pEspejismosero con grandes dosis de indignación e impotencia.

Se marcharon con su coche liberado de un “secuestro” legal. Yo me quedé pensando en lo acontecido. Si las cosas no son siempre lo que parecen, ¿cómo creer todo lo que se nos muestra como verdad absoluta? Empujan el vehículo de nuestro raciocinio y lo dejan frente al vado de un “enemigo” no siempre real pero aparente. Nos colocan donde no queremos y luego nos arrastran a un lugar del cual solo se sale pagando, pero la deuda se salda en muchas ocasiones con sufrimiento y, peor aún, con vidas. Recordemos que hace poco más de trece años, Aznar nos dejó “azorados” con sus espejismos de destrucción masiva apoyando la guerra de Irak.

Debemos por lo tanto lavarnos la cara cada mañana y si es necesario a lo largo del día. Intentemos distinguir los espejismos que refleja nuestra retina, esos falsos beneficios comunes con los que nos engañan. Busquemos esa voluntad a veces raptada o habitaremos en el vacío en el cual nos dejan las decisiones que toman en nuestro nombre. Somos clientes de un mercado que lo vende todo para recaudar hoy sin pensar en mañana. Y nos vende ideas, amigos y enemigos. Sus armas son tan rápidas que nos hieren, a veces de muerte, sin darnos tiempo para que nos cuestionemos nada.

Disparemos nuestra inteligencia llenando su recámara de información, cuanta más mejor. Juntemos las piezas del rompecabezas y descubramos lo que representa. No dejemos que nadie gobierne nuestra razón y distribuya a su antojo las piezas de nuestro puzzle. No compremos productos sin mirar su composición y comprobar la fecha de caducidad. No ingiramos sin más todo aquello que nos quieren vender, es fácil confundir el alimento con el veneno.

El resultado de las últimas elecciones creo que avala mi teoría de los espejismos. ¿Cómo tanta gente ha percibido que vivimos en un oasis cuando, a diario, nuestros pulmones se ahogan con la arena más seca y sólida del desierto?

Este es un punto de vista más, solo eso. No nos quedemos nunca con lo primero que nos quieran vender, leamos la etiqueta, comprobemos el precio y, entonces, decidamos.

Manuel Romeu

De aquellas primaveras estos lodos: Siria.

Tras leer el artículo del Inconformista nº51, que trataba sobre el drama de Alepo, pensé que, aun siendo neutral el artículo, no reflejaba la realidad de lo que allí sucede. De hecho, el conflicto sirio no empieza con las revueltas y protestas “civiles” de 2011, sino que viene de mucho atrás, y además, ni es una guerra civil ni un puro enfrentamiento confesional entre chiíes y suníes.

Se trata de una intervención geopolítica, económica y militar extranjera que, usando el conflicto confesional inducido por los sunitas salafistas y wahabistas del propio país, y de los takfiristas sunitas extranjeros, aprovechó la inercia de la primavera árabe, (promovida entre otros por los Hermanos Musulmanes gracias a la inversión y propaganda occidental y sunita del Golfo Pérsico), para derrocar el gobierno legítimo de Assad.

Para entender por qué niego que sea una guerra civil lo que sucede en Siria hay que ver ciertos orígenes objetivos del conflicto:

Primero, los Hermanos Musulmanes, que siempre son actores de todas las primaveras árabes, han estado enfrentados durante décadas a los Assad, padre e hijo, para dinamitar la libertad de culto de los sirios y que el gobierno de Siria no fuera aconfesional, educado y moderno. Y su oposición la hacen promulgando siempre el sunismo más radical y la aplicación de la sharía, pero con el mismo modus operandi: ayudar y adoctrinar a los más pobres y desfavorecidos para ganárselos. De hecho, las primeras detenciones en 2011 de saboteadores, manifestantes violentos, e incluso terroristas, se dan en locales y edificios de culto de esta hermandad.

Se sabe que Occidente desde 1980 ya planificaba –en boca de Simon Peres y en la mismísima ONU- la balcanización de Siria por zonas de mayoría religiosa. Desde 2001 se empiezan a aplicar sanciones económicas y se aprueban actas (Ley de responsabilidad siria, EEUU 2004) para la intervención militar en el país con la excusa que Siria formaba terroristas (sic).

Por otra parte, el departamento de estado norteamericano empezó a ayudar económicamente (12 millones de $ de 2006 a 2012, filtrado en wiki leaks) a la oposición político-propagandista Siria en el exilio (Londres, París, Ankara) como dentro de Siria, siendo la mayoría de exiliados de la hermandad y ex ministros -bien remunerados por occidente- de Assad. Incluso el Washington Post publicó como la CIA invierte un millardo de dólares en entrenar los rebeldes “moderados” cada año.

Los mass media no explican “por qué” aparecen en 2011, en la froEditorial Alepontera de Turquía miles de milicianos de Al Qaeda-CNT de Libia (sí, desde donde exportamos previamente nuestra democracia occidental), o que en las supuestas zonas rebeldes del norte aparece Al Nusra, el lavado de cara de Al Qaeda (subvencionados sobre todo por EEUU para parecer rebeldes de la propia Siria) y el Ejército Libre Sirio en un número abrumador. Ni tampoco como en un Irak bajo el paraguas de los EEUU, se forma el gran califato del ISIS en un par de años con un presupuesto de millones, que más tarde entraría en Siria, con las desagradables acciones editadas en video -al estilo Hollywood- que nos han televisado en bucle en nuestro pacífico occidente para convencer a los ciudadanos de iniciar una intervención militar a gran escala. Tampoco explican que Siria al negarse a que un gasoducto qatarí pasara por sus tierras, hecho que hubiera desequilibrado los intereses económicos de varios países no “pro occidentales”, fuera el detonante de que Qatar financiara a los hermanos musulmanes masivamente (incluido al ISIS según la inteligencia de varios países),  y por esta razón entre otras, también Turquía apoya al ELS, ISIS y Al Nusra desde sus fronteras (Turquía fue denunciada por Rusia ante la ONU por traficar con el petróleo sirio del ISIS, por ejemplo). Tampoco nos han informado que Arabia Saudí invierte millones en radicalizar sunitas, en comprar armas que acaban en Siria, así como también mercenarios (guerra de proxies) para que vayan a dos guerras por la supremacía religiosa y geopolítica de Oriente Medio: Yemen y Siria, y por lo cual están endeudándose masivamente. En fin, la propaganda en los medios es descomunal y occidente ve una realidad que no es.

Y así podría seguir con más ejemplos. Pero lo que quiero venir a decir es que la OTAN está implicada totalmente en la creación de los rebeldes -que ya sabemos que no son moderados gracias a informes como el de este mismo mes de Amnistía Internacional-, que tiene una desidia al combatir al ISIS, pues durante años de ataques de la coalición el ISIS sólo ha crecido, y sólo gracias a la entrada de Rusia está empezando a retroceder, y que es la más empeñada junto a Turquía, Israel, Qatar y Arabia Saudí, en echar a Assad para balcanizar Siria. Así pues, teniendo tantos países interfiriendo en esa guerra a favor de la “oposición”, y sólo sus vecinos palestinos, libaneses, iraníes e iraquíes defendiendo, con el inestimable apoyo militar de Rusia, a Assad, podemos decir que la primavera árabe siria se ha convertido en una guerra regional con actores e intereses internacionales.

Y recordando Alepo, se puede afirmar rotundamente que las tropas terroristas extranjeras, con Al Nusra a la cabeza, al estar ya prácticamente sitiada la ciudad, han comenzado a disparar contra la población civil masivamente para acusar a Siria y Rusia de actos de mayor criminalidad de lo que la propia guerra es. Y como en otras ocasiones, usando la ayuda de los cascos blancos, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos de Londres y la prensa occidental para tratar de no perder tan importante ciudad. Y en este punto, en la batalla de Alepo, sí discrepo totalmente con la opinión del Inconformista nº51, ya que los rebeldes “no moderados” y en su mayoría takfiris extranjeros, son los responsables de las mayores matanzas en Alepo y de la persecución de la gran comunidad cristiana que había. Y no es sólo el gobierno sirio el que combate a los yihadistas y a la oposición wahabita, sino palestinos, libaneses, iraníes e iraquíes, y me temo que matar civiles sirios por ser del bando opuesto no estará entre sus objetivos. Recordad Palmira, cuando la liberó Assad los refugiados volvieron, si se libera Alepo, podrán volver de Turquía y Europa muchos miles a sus hogares.

Continuará

R.G.J.

EDITORIAL: Votando con miedo

En estas dos campañas consecutivas parecía que la consigna de todos los partidos era desbancar a Rajoy y a su partido tocado por los múltiples casos de corrupción.  Pues parece que irremediablemente el PP va a seguir gobernando España.

Los analistas dicen que el voto de la gente mayor ha sido determinante, que el miedo a cambios radicales han movilizado a una parte de la población que prefiere malo conocido que bueno por conocer y que no valoran la frustración y la falta de expectativas de la gente joven, que, por cierto, parece que más de uno se quedó en casa.

Sea como fuere la estrategia al Partido Popular le ha salido redonda.  Ponen al país al borde la ingobernabilidad y salen fortalecidos, el aumento de escaños ha funcionado como una goma de borrar que ha hecho desaparecer todas las imputaciones que tienen pendientes; Podemos y sus confluencias caen en la trampa de la polarización, abrazan cualquier discurso que aumenten sus números, y se convierten en Unidos Podemos,  un matrimonio de conveniencia que les ha salido rana; Ciudadanos es castigado con el voto útil y por los votantes naranjas que no entendieron su pacto con los socialistas, y al PSOE lo convencieron de que Podemos era su mayor enemigo y su electorado les ha pasado el recibo por sus continuos cameos con la derecha moderada de este país.

Ahora hay que formar gobierno, y el PP no puede gobernar solo, un tercio de los escaños no es suficiente y para ello tiene que llegar a acuerdos cambiando su programa y a algunos de sus líderes.  Pero eso tampoco parece creíble. Las decisiones que Rajoy ha tomado hasta hoy, sin importarle el interés general, le han dado muy buen resultado y no parece que tenga intención de cambiar, seguirá en la línea de confiar en que los problemas se resuelvan solos y seguir las directrices que marcan desde Europa, que no está pasando por su mejor momento e incluso se cuestiona su futuro.

En cuanto a los pactos posibles de investidura son poco menos que infinitos…

El Sistema, según Menéndez Salmón

Premio Biblioteca Breve de Novela 2016, estamos ante la obra más extensa, compleja y ambiciosa del gran escritor asturiano

Desde comienzos de este siglo, las nouvelles de Ricardo Ménendez Salmón han ido sembrando un terreno acotado, donde un lenguaje conciso, austero y casi aforístico diseñaba un universo literario tan singular como atractivo, especialmente para el lector más exigente, ese que no teme que la reflexión o aun la filosofía empapen un texto narrativo, o que el arte, la música o la propia literatura sean ingredientes esenciales de un texto de ficción. En ese territorio acotado viven obras ya memorables, como las que componen su célebre «Trilogía del mal» (compuesta por las novelas La ofensa (2007), Derrumbe (2008) y El corrector (2009) o  esos dos magníficos libros que son Medusa (2012) y Niños en el tiempo (2014), que lo han acabado por perfilar como un autor esencial de la narrativa actual española, tanto por sus esfuerzos de indagación como por la singularidad de su lenguaje, su arma más poderosa.

Con la publicación de El Sistema (Premio Biblioteca Breve 2016, entregado por Seix Barral), Menéndez Salmón (Gijón, 1971) ha dado un paso adelante, cambiando el formato tradicional de su obra, desde la nouvelle a la novela de más de 300 páginas, y llevando su ambiciEl Sistemaón literaria a un terreno más arduo: la confección de una «distopía» (una «ucronía», según Pere Gimferrer, integrante del jurado que le otorgó el premio), en la que el autor se atreve a inmiscuirse y aventurarse en ese Futuro que cada día se dibuja (desde todos los ámbitos estéticos: el cine, la televisión, el arte, la propia literatura…) como un lugar tenebroso, definido por inquietantes tendencias y amenazas, en las que lo «humano» parece correr un peligro mortal.

Sin renunciar a ninguno de los ingredientes esenciales que han caracterizado su obra anterior (la indagación sobre el mal y una reflexión filosófica permanente sobre los grandes temas de la contemporaneidad), El Sistema de Menéndez Salmón erige como protagonista a El Narrador, un vigilante de la nueva sociedad conocida así, como «El Sistema», que impera con sus Ideólogos y sus Forenses en una época llamada Historia Nueva (posterior a la nuestra, a la actual, aunque sin fechas precisas ni constatables) y en la que el mundo, convertido en un archipiélago, está dividido entre dos fuerzas antagónicas: los Propios, súbditos de esas islas, y los Ajenos, personas extrañas y que pertenecen a la marginalidad por su exclusión ideológica o económica. En ese contexto, El Narrador, guardián del statuo quo, no deja de recibir noticias en su isla-torre de vigilancia de que esa situación social y económica se derrumba, hecho que coincidirá con la llegada de un extraño a su isla.

“Es una novela de ideas, de enorme ambición intelectual y literaria, que abre nuevos caminos en la narrativa contemporánea”, dice el acta del premio, cuyo jurado quiso hacer hincapié de ello en el acto de entrega. “Menéndez Salmón sigue mostrando una sorprendente seguridad verbal y una asociación imprevista de adjetivación que hace que pocos autores hoy tengan una personalidad expresiva como la suya”, apunta el poeta y académico de la lengua Pere Gimferrer.

“Este mundo futuro posee muchos elementos del nuestro, que me han servido de inspiración y de modelo”, afirma Menéndez Salmón, que admite la influencia en su libro de autores que “reflexionan sobre la velocidad imparable del presente” como Ballard y Houellebecq, “los maestros de la parábola”, como Jorge Luis Borges o Stanislav Lem, y “los del lenguaje como sistema de autocontrol”, en la estela de Orwell. Todos ellos confluyen en una obra que es “una decantación de los últimos diez años de mi producción, con los problemas de la libertad y del individuo en un grado mucho más potente que hasta ahora”.

La ambición temática de El Sistema pasa por “una lectura de los grandes temas que tiene hoy la contemporaneidad encima de la mesa, como esa identidad que parece sólo poder construirse desde la oposición a otros o preguntarse hacia dónde vamos como especie”. Sobre ese último punto, el escritor reflexiona sobre una de las cosas que más le obsesionan últimamente: la posibilidad de un tiempo posthumano. “Más allá de la reflexión de final de ciclo, después de ese final, ¿hacia dónde vamos?”.

Esa última pregunta resuena con fuerza en la cuarta y última parte de la novela, donde un narrador omnisciente -a diferencia del Narrador protagonista que cuenta las tres primeras-, apunta serias dudas sobre las consecuencias del actual sistema político y ético o hacia dónde se encamina la ciencia y la cultura de hoy, así como el arte, disciplina que siempre tiene notable peso en la obra del novelista asturiano.

Escrita en Berlín gracias a una beca, durante un período en el cual se encontraba, por temas de lengua, «en un exilio emocional y vital que quizá explique esa sensación de opresión y vacío que destila la obra”, Menéndez Salmón admite que, en definitiva,  no puede responder al enigma de hacia dónde se encamina hoy la humanidad: “Fuera de la novela no me atrevo a jugar a profeta; son tiempos ambivalentes, con una extraordinaria efervescencia de lo inmediato, la banalización de casi todo en una cultura del simulacro y de sociedades donde impera la náusea, y todo ello frente a la idea de que la supremacía de la cosmovisión del hombre blanco está desapareciendo del planeta, como decía hace poco Hanif Kureishi; parece que las formas de control social que hemos conocido están en declive, pero todo va tan rápido que quién sabe”.

Novela de enorme densidad y poderoso atractivo intelectual, El Sistema sobrelleva sin embargo con cierta dificultad la falta de fluidez imprescindible en toda gran obra narrativa. La espesura de la reflexión bloquea a veces el avance de la acción y nos deja huérfanos de historias y detalles que nos gustaría conocer. Sin embargo, bien merece la pena el esfuerzo de sumergirse en las interrogantes de este libro, que sin duda impulsará una literatura muy necesaria en el presente.

Manuel Turégano

La política, un problema lingüístico

Lo mío con la política es un problema básicamente lingüístico. No puedo debatir sobre el fondo del discurso de algunos políticos porque tendría que pararme antes a cuestionar el significado de cada término empleado, y unos años después, tal vez empezar a discutir en serio el asunto.

Me sucede lo mismo que con la trampa-pregunta ¿tú crees en Dios?  Me quedo pillada. Pero… ¿qué cosa es Dios? Su definición nos llevaría una vida entera, su definición es una carrera de filosofía más un máster en existencialismo. Líbreme Dios de acotar a Dios, líbreme Dios de encarcelarlo.

Del mismo modo, impugnaría toda afirmación política que dé por sentadas definiciones que ellos mismos se han sacado de la manga.

Sufro de incompatibilidad léxica con muchos políticos, y quedo sumida en una perpleja irritación cuando veo que sus delirantes definiciones son asimiladas por otros partidos, por la prensa, por gran parte de la sociedad, por personas inteligentes incluso.

El populismo por ejemplo. Hoy todo es populismo,  En ese saco cabe gente tan dispar  como Nicolás Maduro, Bernie Sanders, Donald Trump, Pablo Iglesias, Marine Le Pen o Nigel Farage. ¿No se nos está yendo de las manos esto del populismo? El otro día en un patio de colegio oí que un niño le decía a otro, devuelve el balón, populista de mierda.

No importa que algunos a los que se acusa de populistas sean precisamente los que se esfuerzan por elevar intelectualmente el discurso  y desmarcarse de los que tratan al votante como a un deficiente mental. Por lo visto, populismo es cuando el pueblo vota equivocadamente a todo lo que no soy yo.

Radical, según estos improvisados académicos de la lengua, es quien intenta conservar un sistema , una seguridad social, una educación pública, una sanidad universal, unos derechos laborales y no quien pretende hacerlos saltar por los aires, quien se empeña en dinamitar el estado del bienestar  mediante el saqueo y la venta del país a amiguetes.

Y es que el estado del bienestar es ese solecito que te pega en la barriga cuando surcas el mar con tu yate, esa agradable brisa que refresca lo suficiente pero no llega a apagar el puro.

Una persona respetable es quien roba según un estricto código de honor que dicta que si subes tienes la obligación moral de robar a los de abajo, que para eso eres español. Queda así estipulado que las mismas ventosas usadas para trepar hay que hacerlas servir para que los billetes queden adheridos a ellas, dinero público se entiende, aquel que parece del Monopoly cuando se adhiere y de curso legal cuando se despega.

Y el nacionalismo, ah, el nacionalismo, esa cosa tan fea en los demás, tan peligrosa,  tan delictiva, tan buena en uno. Una definición directamente robada a la mafia.

El trabajo se redefine como un lujo, no importa si las condiciones rozan el esclavismo, no importa si los contratos se han convertido en incunables. Por supuesto, lo que ellos hacen no es trabajo sino dedicación y servicio público a la ciudadanía, algo que aunque no tiene precio, resulta más bien caro.

Nos quieren vender sus definiciones surrealistas, alejadas de todo sentido etimológico y común. Son punkis del lenguaje, al que también quieren destruir, viven al límite lexicológicamente hablando, qué tíos.

Porque saben, como sabe Banville, que el lenguaje crea el mundo, que si algo no se nombra no existe, que dependiendo de cómo se nombre existirá de una determinada manera.

Comprenden, como comprende Banville, que la realidad no es real hasta que no pasa por el tamiz de las palabras.

Después de todo, igual no son tan idiotas.

Bárbara Blasco

LA PÉRFIDA ALBION

   Un divorcio nunca es un plato de buen gusto; al “mal rollo” de la pareja hay que añadir el tema económico: uno de los miembros ha de soltarle “una pasta” al otro. Si a esto añadimos que puede haber hijos de por medio, propios o adoptados, la situación se complica exponencialmente. Es verdad que antes de llegar a ese punto de no retorno la pareja ha hablado, discutido; se ha enfadado y reconciliado, pero al final, y desde los entornos más cercanos, se ha dejado influenciar y todo acaba “como el rosario de la aurora”. Esto es, más o menos, lo que ha ocurrido con el Reino Unido y la UE, por más que desde el principio siempre ha parecido más un matrimonio de conveniencia que una unión de hecho. Y es que los británicos, erróneamente, han creído estar por encima de los europeos ya que fueron los libertadores de un continente devastado por el nazismo. Es uno de sus argumentos. 

   El problema, entre otros, es que esta salida puede provocar un efecto llamada (o dominó) con otros países de la UE. Así está empezando a ocurrir: Francia, Holanda, Dinamarca o Austria, por citar algunos, ven la posibilidad de convocar referendos como el británico, aunque cierto es que dichas propuestas provienen de partidos de extrema derecha, ultranacionalistas, xenófobos y racistas. Y puede extenderse. 

   En cierta medida creo entender la postura de la británicos aunque no la comparto. Yo tampoco quiero esta Europa (y no soy sospechoso de ser antieuropeo); un continente gobernado con puño de hierro por el Bundesbank, con Merkel a la cabeza, no me gusta; como tampoco me gusta una “Troika” que desde Bruselas y siguiendo las directrices del BCE y del FMI nos sigue imponiendo unas medidas económicas draconianas  con unos recortes abusivos cuyos resultados son más precariedad y más pobreza -de los países de la OCDE, España es el tercero por la cola en pobreza infantil, solo superada por Rumanía y Bulgaria-. Una Europa que, además, ha perdido su memoria histórica y la poca que le queda es muy selectiva; o ¿ningún Estado recuerda qué pasó en las dos grandes guerras? Por centenares de miles, sino millones, tuvieron que abandonar sus casas y sus países ciudadanos que fueron acogidos en otros Estados que nunca cerraron sus fronteras. Sin embargo nosotros sí las cerramos ahora para que no alteren nuestro cómodo estilo de vida. 

   Para colmo vemos el resultado de la votación y son los mayores de 55/60 años -jubilados y pensionistas- los que han votado masivamente por la salida de la UE; es decir, aquellos que durante 40 años han estado disfrutando y sacando partido de las ventajas y parabienes que proporcionaba Europa son los que el pasado 24 de junio han hipotecado la vida y el futuro de sus hijos y nietos, quienes, en su mayoría votaron por la permanencia. 

   Pero lo que realmente subyace en el “brexit” (y este argumento no es nuevo, ya lo hemos oído), es la configuración de una Europa de dos velocidades, con europeos de primera y de segunda. No es casual, en ese sentido, observar cuáles son los países más euroescépticos: amén de los ya citados podríamos añadir a Suecia, Bélgica, los países nórdicos…Es decir los países más ricos del continente. En un segundo plano estaríamos el resto de países, sobretodo aquellos del arco mediterráneo que somos los que más problemas estamos causando al Norte rico.  

   En definitiva solo veo una solución para enderezar el errático rumbo de esta UE y pasa por cambiar las políticas económicas ultraliberales y las políticas migratorias, dando cabida a aportaciones económicas estatales (no estoy hablando de intervencionismo) por un lado; y acogiendo a los refugiados, por otro, que solo esperan nuestra ayuda y solidaridad, eso si, solucionando previamente los problemas en los países de estos expatriados para que puedan retornar a sus hogares con ciertas garantías de seguridad y así rehacer sus vidas. 

   Pero con esta Europa tan dividida y plagada de luchas intestinas difícilmente podremos hacer nada, no ya por los exiliados, siquiera por nosotros mismos.

Moska

COMER POR UN EURO: Merluza a la Savona

 

 

 

 

 

 

 

INGREDIENTES: 

500 gr. de filetes de merluza

3 cucharadas de aceite

2 anchoas

Una cucharada de harina

Un limón

Una cebollacomer por un euro

Perejil, sal y pimienta 

ELABORACIÓN:

Corta el pescado en trocitos, calienta el aceite en una cazuela, incorpora la harina, déjala dorar unos instantes y añade las anchoas.  Agrega el perejil y la cebolla picados, mezcla bien y sofríe a fuego lento unos minutos, cuidando mucho que la llama esté baja, pues de otro modo el perejil podría quemarse. Acomoda en la cazuela los trozos de pescado y rehoga durante dos o tres minutos, removiéndolos un par de veces. Añade un vaso de agua, cubre el recipiente y cuécelo durante media hora, vigilando para que el pescado no se pegue.

Finalmente exprime el limón y añade el zumo, remueve un par de veces, pon el pescado en una fuente y sírvelo bien caliente con su salsa. Puede acompañarse con unas patatas cocidas al vapor.

Nota de la autora: En esta época del año se pueden encontrar en el mercado gran variedad de pescados que pueden sustituir la merluza en esa receta. Feliz verano a todos.

Rebelde con causa

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