Ya desde el mismo momento de su fundación, a Podemos se le ha juzgado, y condenado, como un partido, cuando menos peligroso; desde todos los ámbitos de la sociedad: político, social, económico, mediático…Para un enorme y heterogéneo grupo de ciudadanos, Pablo Iglesias es algo así como la reencarnación del mal y, si existe el infierno, Podemos es lo más parecido. Desde el ciudadano de a pie, que piensa no sin cierto temor, que Podemos hundiría España, hasta el político más cualificado, si es que lo hay, que cree que son un peligro para la democracia (¡¡¡cuánto visionario y adivino!!!), son legión los que opinan que jamás deberían gobernar, no ya solos, ni siquiera en coalición.
Se les ha llamado de todo: chavistas, cooperadores con regímenes totalitarios que no respetan los derechos humanos, como Irán o Venezuela, antisistema, radicales, extremistas, populistas y no sé cuántos adjetivos más, todos ellos de carácter despreciativo. Me permitirá, pues, el paciente lector que exponga algunas definiciones de los términos antes citados a fin de ¿intentar? dos cosas: saber qué es Podemos y ayudar a que se interpreten debidamente dichos conceptos.
Golpista: “aquel que participa en un golpe de Estado o lo apoya de cualquier modo”.
Según esta definición, ¿hay alguien capaz de decir que Podemos es un partido golpista habiendo sido elegido democráticamente en las urnas y teniendo en cuenta que los golpistas se hacen con el poder sin elecciones y con violencia?
Extremista: “término que describe ideologías, individuos o partidos políticos situados lejos del centro político o del consenso que suelen asociarse al totalitarismo. En política vendría a referirse a la extrema izquierda o la extrema derecha; en el contexto de una revolución, hablaríamos de revolucionarios o de reaccionarios; en el ámbito religioso, serían fundamentalistas o fanáticos. Pero en todos los casos se justifica la violencia, para conseguir el fin que se persigue; bien con represión policial, si se aplica desde el poder, bien con terrorismo si se hace desde la oposición”.
¿Es Podemos un partido totalitario? ¿Acaso ha usado la violencia –en este caso sería el terrorismo pues no está/estaba en el poder- para conseguir sus fines? ¿O más bien fue su germen, el 15-M, el que sufrió represión policial ordenada por parte de nuestros gobernantes?
Radicalismo: “conjunto de ideas o doctrinas de quienes pretenden reformar total o parcialmente el orden político establecido, vinculado a aquellos grupos que no se comprometen con el Estado de Derecho”.
Hasta la fecha una cosa ha quedado clara: Podemos cumple con el Estado de Derecho y con las leyes vigentes, de lo contrario es más que probable que no hubiera sido legalizado.
Antisistema: “aquella persona ideológicamente disconforme con el statu quo imperante. Suele usarse de forma peyorativa para referirse a posiciones disidentes o subversivas y se le atribuye, equivocadamente, un carácter violento, aunque necesariamente no lo sea”.
¿Cómo puede un partido político que cumple con las normas que dicta el sistema ser llamado antisistema? Efectivamente, en su origen, pretendieron cambiar las cosas desde fuera del sistema y de las instituciones; incluso siendo ya una formación política tenían algunas propuestas programáticas, cuando menos alejadas del stablishment. Pero ¿hay algo más antisistema que llevarse el dinero de todos los españoles a manos llenas utilizando los mecanismos que el propio sistema les ha dado y que los dos grandes partidos han retorcido de forma tan obscena?
Populismo: “utilizado de forma que denigre, al contrario, tiene ciertos rasgos característicos, como la simplificación o el antielitismo, predominando los planteamientos emocionales sobre los racionales, la movilización social, un líder carismático o el oportunismo”. Decía Ralf Dahrendorf: ´populistas a la derecha, populistas a la izquierda. Quien dice populismo se adentra en un terreno difícil…En todo caso, el concepto es, sin duda, peyorativo…Hablamos entonces de demagogia y esta tiene un gran repertorio de métodos´.
Si bien es cierto que Podemos es antielitista (la famosa casta), que tiene un líder carismático, por más que Sánchez y Rajoy tienen poco carisma, ciertamente; que además es inteligente y culto y que mueve masas, no es menos cierto que también pasa en el resto de partidos. ¿O es que es menos populista fletar cincuenta autobuses para asistir a un mitin al mismo tiempo que invitas a los pasajeros a un “bocata” o una ración de paella? ¿Acaso los líderes del resto de partidos no apelan al sentir emocional del público?
Demagogia: “estrategia utilizada para conseguir poder político consistente en apelar a las emociones, miedos y/o esperanzas del publico para ganarse su apoyo usando la retórica y la propaganda política”.
¿Dice Podemos lo que queremos oír? El análisis que hace de la situación actual de España es totalmente certero, reconocido incluso por sus adversarios políticos. Las soluciones que plantea ¿son demagógicas? ¿No es posible una alternativa habitacional para las familias sin recursos, pagando un alquiler social, en un país con aproximadamente 300.000 viviendas vacías y donde la Constitución dice que todo ser humano tiene derecho a una vivienda digna? ¿O es que la campaña que montó el PP cuando estaba en la oposición, contra la subida del IVA –con recogida de firmas por toda España, incluida- no fue demagógica si tenemos en cuenta que nada más llegar al poder lo subieron al 21%?
Quisiera reseñar, así mismo que en el colmo de la desfachatez, la caverna mediática, con 13TV a la cabeza, y algunos políticos, utilizando la vía de los hechos consumados, se hacen eco y muestran como reales informaciones o acusaciones que, lejos de haberse demostrado como tales, están en fase de investigación. Es en ese momento cuando estos pseudoperiodistas se rasgan las vestiduras y acusan a Podemos de hacer negocios con dos países que no respetan los derechos humanos, como he comentado anteriormente. ¿Se puede ser más falso e hipócrita? Al mismo tiempo que ponen en la picota a Podemos por esas supuestas colaboraciones, resulta que el ministro de exteriores, García Margallo aprueba la construcción de una refinería de petróleo en Algeciras con capital iraní; y, además, en 2015 se ha producido un incremento del 21% en la venta de armas a Venezuela por parte de España.
Pero apelar al estilo en las formas de vestir o de peinarse para criticar al adversario político me parece ruin y miserable. Sra. Villalobos, en su caso esta muy feo el comentario sobre los posibles piojos de un diputado de Podemos con “rastas”; quiso ser graciosa, pero le salió humor negro y soez. Si eso lo dice alguien de Podemos en algún tuit, se arma la mundial. Peor fue lo de la Sra. Cernuda insinuando que los diputados de podemos huelen mal. Como si el hecho de no llevar traje y corbata o vestido de vete tú a saber qué modisto, les incapacitara para ser diputados. Con ese comentario Sra. Cernuda demostró ser muy poco decente.
Como se ha podido comprobar, cuando la derecha de este país no se sale con la suya, no gobierna con mayoría absoluta, no roba y estafa lo suficiente y no tiene argumentos políticos y mediáticos con los que responder al adversario, hace lo único que realmente se le da bien: echa mano del insulto y la descalificación. Una pena.
En definitiva, ¿qué es Podemos? Desde mi punto de vista, es cierto que tiene un aire populista; algunos de sus dirigentes peca de prepotencia y cierta soberbia; y, desde luego, deberían suavizar su discurso dado que el ideal de Marx (Don Carlos) de un paraíso igualitario no es posible. Desde luego lo que no son los de Pablo Iglesias es lo que sí son en PP, PSOE y C´s: el orden establecido. Podemos tiene un aire de transgresor y rebelde, pero nunca serán, a mi modo de ver, ni golpistas ni leninistas; lenguaje, por otra parte, trasnochado y caduco que sólo utilizan aquellos diplodocus de la política –Corcuera, González, Hernando, Leguina y cía.- y que por su forma de hablar y de comportarse, más parecen el “Homo Antecessor” que ciudadanos del siglo XXI.
Moska