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Tenemos un problema…y no es eta

   En los últimos días estamos asistiendo a tal cúmulo de despropósitos del gobierno de oper-eta que tenemos, que hemos acabado empachados; por lo que ahora debemos ponernos a di-eta para rebajar peso, como suele hacer, cuando le dejan, el atl-eta Rajoy, emulando a su antecesor en el cargo, quien, en Oropesa, mostraba orgulloso su tabl-eta.

 Y es que el señor Fernández Díaz, con su “Ley de Seguridad Ciudadana” (¡menudo eufemismo para evitar decir lo que realmente es: un insultante recorte de libertades!), nos ha hecho la puñ-eta, pues permite a un policía identificarte por la calle con estilo chul-eta y, si tienes la osadía de oponerte, soltarte una gall-eta. Desconozco qué s-eta se comió el ministro cuando cocinó esta ley en su cazol-eta.

      De la misma manera que ignoro cómo el juez de los titiriteros interpr-eta esa norma de pander-eta, como lo es este país que, con una sociedad, en algunos casos, analfab-eta, consiente que el teatro entre en prisión mientras el gran po-eta Jiménez-Losantos amenaza de muerte a unos políticos sin que eso ni un ápice le comprom-eta; es como el resto de la caverna mediática -13tv, Intereconomía, La Gac-eta, La Razón, Abc- una marion-eta en manos de un partido que reinterpr-eta las leyes a su antojo como suele hacer la ínclita Dolores de Cospedal, triatl-eta del eufemismo en diferido. Sin embargo, nada dice este partido de Rita y su j-eta quien, como el resto del PP en Valencia, sólo tenía una m-eta: exprimir a la vaca la t-eta, mientras había ciudadanos que salían a pedir a la calle con una pequeña vacinilla o mac-eta.

    Por lo que vemos esta derecha, casposa y obsol-eta sigue anclada en el siglo XIX y sólo entiende la política aplicando, primero la rabi-eta y después la escop-eta, para que, a su arbitrio, el pueblo se som-eta. Y al que dijere o hiciere gracia o cuchufl-eta, se le envíe a la policía secr-eta y se le “enchirone” a toque de bombo y corn-eta.

    ¿Les ha gustado esta pequeña introducción? Pues a mí no me ha hecho ninguna graci-eta: cuando un pederasta confeso está en la calle y unos actores de teatro, por hacer su trabajo, en la cárcel, tenemos un problema.

      Cuando criticar al rey o la casa real se considera delito de terrorismo y, por el contrario, se identifica a una persona por llevar una pancarta satírica en el contexto del carnaval, tenemos un problema.

    Cuando un pseudoperiodista amenaza de muerte a unos políticos, mientras el ministro del interior relaciona a PSOE y Podemos con Eta y ni el pseudoperiodista ni el ministro asumen ninguna responsabilidad, tenemos un problema. De la misma manera que, cuando uno de los presentadores de la gala de los Goya dice “Buenas noches, titiriteros”, recibe amenazas de muerte por ello y el gobierno calla, tenemos un problema.

    Si, además, el principal presentador de dicho evento, haciendo gala de gran profesionalidad y fino sentido del humor, recibe por respuesta insultos y desprecios a través de las redes sociales, tenemos un problema. Cuando, en fin, a pesar de los “casos aislados” de corrupción del PP, en Valencia y en toda España, éste sigue ganando elecciones a las que se presenta, significa que hay muchos millones de españoles que están justificando con su voto dicha corrupción y, por lo tanto, tenemos un problema.

   Y ese problema no es otro que una derecha que ha usado, porque así lo ha creído, España a su antojo; que ha pensado que este suelo patrio era y es su cortijo y que nunca ha trabajado verdaderamente por y para la ciudadanía a la que ha utilizado como una marion-eta.

 

 

P.D.: Como podrá comprobar el avezado lector, este artículo está escrito con     cierta premura y una inmensa hinchazón de narices; ¡sí, ha acertado! Es un texto    producto de una patal-eta.

Moska

¿Quiénes son?

Ya desde el mismo momento de su fundación, a Podemos se le ha juzgado, y condenado, como un partido, cuando menos peligroso; desde todos los ámbitos de la sociedad: político, social, económico, mediático…Para un enorme y heterogéneo grupo de ciudadanos, Pablo Iglesias es algo así como la reencarnación del mal y, si existe el infierno, Podemos es lo más parecido. Desde el ciudadano de a pie, que piensa no sin cierto temor, que Podemos hundiría España, hasta el político más cualificado, si es que lo hay, que cree que son un peligro para la democracia (¡¡¡cuánto visionario y adivino!!!), son legión los que opinan que jamás deberían gobernar, no ya solos, ni siquiera en coalición.

Se les ha llamado de todo: chavistas, cooperadores con regímenes totalitarios que no respetan los derechos humanos, como Irán o Venezuela, antisistema, radicales, extremistas, populistas y no sé cuántos adjetivos más, todos ellos de carácter despreciativo. Me permitirá, pues, el paciente lector que exponga algunas definiciones de los términos antes citados a fin de ¿intentar? dos cosas: saber qué es Podemos y ayudar a que se interpreten debidamente dichos conceptos.

   Golpista: “aquel que participa en un golpe de Estado o lo apoya de cualquier modo”.

Según esta definición, ¿hay alguien capaz de decir que Podemos es un partido golpista habiendo sido elegido democráticamente en las urnas y teniendo en cuenta que los golpistas se hacen con el poder sin elecciones y con violencia?

   Extremista: “término que describe ideologías, individuos o partidos políticos situados lejos del centro político o del consenso que suelen asociarse al totalitarismo. En política vendría a referirse a la extrema izquierda o la extrema derecha; en el contexto de una revolución, hablaríamos de revolucionarios o de reaccionarios; en el ámbito religioso, serían fundamentalistas o fanáticos. Pero en todos los casos se justifica la violencia, para conseguir el fin que se persigue; bien con represión policial, si se aplica desde el poder, bien con terrorismo si se hace desde la oposición”.

¿Es Podemos un partido totalitario? ¿Acaso ha usado la violencia –en este caso sería el terrorismo pues no está/estaba en el poder- para conseguir sus fines? ¿O más bien fue su germen, el 15-M, el que sufrió represión policial ordenada por parte de nuestros gobernantes?

Radicalismo: “conjunto de ideas o doctrinas de quienes pretenden reformar total o parcialmente el orden político establecido, vinculado a aquellos grupos que no se comprometen con el Estado de Derecho”.

Hasta la fecha una cosa ha quedado clara: Podemos cumple con el Estado de Derecho y con las leyes vigentes, de lo contrario es más que probable que no hubiera sido legalizado.

Antisistema: “aquella persona ideológicamente disconforme con el statu quo imperante. Suele usarse de forma peyorativa para referirse a posiciones disidentes o subversivas y se le atribuye, equivocadamente, un carácter violento, aunque necesariamente no lo sea”.

¿Cómo puede un partido político que cumple con las normas que dicta el sistema ser llamado antisistema? Efectivamente, en su origen, pretendieron cambiar las cosas desde fuera del sistema y de las instituciones; incluso siendo ya una formación política tenían algunas propuestas programáticas, cuando menos alejadas del stablishment. Pero ¿hay algo más antisistema que llevarse el dinero de todos los españoles a manos llenas utilizando los mecanismos que el propio sistema les ha dado y que los dos grandes partidos han retorcido de forma tan obscena?

Populismo: “utilizado de forma que denigre, al contrario, tiene ciertos rasgos característicos, como la simplificación o el antielitismo, predominando los planteamientos emocionales sobre los racionales, la movilización social, un líder carismático o el oportunismo”. Decía Ralf Dahrendorf: ´populistas a la derecha, populistas a la izquierda. Quien dice populismo se adentra en un terreno difícil…En todo caso, el concepto es, sin duda, peyorativo…Hablamos entonces de demagogia y esta tiene un gran repertorio de métodos´.

Si bien es cierto que Podemos es antielitista (la famosa casta), que tiene un líder carismático, por más que Sánchez y Rajoy tienen poco carisma, ciertamente; que además es inteligente y culto y que mueve masas, no es menos cierto que también pasa en el resto de partidos. ¿O es que es menos populista fletar cincuenta autobuses para asistir a un mitin al mismo tiempo que invitas a los pasajeros a un “bocata” o una ración de paella? ¿Acaso los líderes del resto de partidos no apelan al sentir emocional del público?

Demagogia: “estrategia utilizada para conseguir poder político consistente en apelar a las emociones, miedos y/o esperanzas del publico para ganarse su apoyo usando la retórica y la propaganda política”.

¿Dice Podemos lo que queremos oír? El análisis que hace de la situación actual de España es totalmente certero, reconocido incluso por sus adversarios políticos. Las soluciones que plantea ¿son demagógicas? ¿No es posible una alternativa habitacional para las familias sin recursos, pagando un alquiler social, en un país con aproximadamente 300.000 viviendas vacías y donde la Constitución dice que todo ser humano tiene derecho a una vivienda digna? ¿O es que la campaña que montó el PP cuando estaba en la oposición, contra la subida del IVA –con recogida de firmas por toda España, incluida- no fue demagógica si tenemos en cuenta que nada más llegar al poder lo subieron al 21%?

Quisiera reseñar, así mismo que en el colmo de la desfachatez, la caverna mediática, con 13TV a la cabeza, y algunos políticos, utilizando la vía de los hechos consumados, se hacen eco y muestran como reales informaciones o acusaciones que, lejos de haberse demostrado como tales, están en fase de investigación. Es en ese momento cuando estos pseudoperiodistas se rasgan las vestiduras y acusan a Podemos de hacer negocios con dos países que no respetan los derechos humanos, como he comentado anteriormente. ¿Se puede ser más falso e hipócrita? Al mismo tiempo que ponen en la picota a Podemos por esas supuestas colaboraciones, resulta que el ministro de exteriores, García Margallo aprueba la construcción de una refinería de petróleo en Algeciras con capital iraní; y, además, en 2015 se ha producido un incremento del 21% en la venta de armas a Venezuela por parte de España.

Pero apelar al estilo en las formas de vestir o de peinarse para criticar al adversario político me parece ruin y miserable. Sra. Villalobos, en su caso esta muy feo el comentario sobre los posibles piojos de un diputado de Podemos con “rastas”; quiso ser graciosa, pero le salió humor negro y soez. Si eso lo dice alguien de Podemos en algún tuit, se arma la mundial. Peor fue lo de la Sra. Cernuda insinuando que los diputados de podemos huelen mal. Como si el hecho de no llevar traje y corbata o vestido de vete tú a saber qué modisto, les incapacitara para ser diputados. Con ese comentario Sra. Cernuda demostró ser muy poco decente.

Como se ha podido comprobar, cuando la derecha de este país no se sale con la suya, no gobierna con mayoría absoluta, no roba y estafa lo suficiente y no tiene argumentos políticos y mediáticos con los que responder al adversario, hace lo único que realmente se le da bien: echa mano del insulto y la descalificación. Una pena.

En definitiva, ¿qué es Podemos? Desde mi punto de vista, es cierto que tiene un aire populista; algunos de sus dirigentes peca de prepotencia y cierta soberbia; y, desde luego, deberían suavizar su discurso dado que el ideal de Marx (Don Carlos) de un paraíso igualitario no es posible. Desde luego lo que no son los de Pablo Iglesias es lo que sí son en PP, PSOE y C´s: el orden establecido. Podemos tiene un aire de transgresor y rebelde, pero nunca serán, a mi modo de ver, ni golpistas ni leninistas; lenguaje, por otra parte, trasnochado y caduco que sólo utilizan aquellos diplodocus de la política –Corcuera, González, Hernando, Leguina y cía.- y que por su forma de hablar y de comportarse, más parecen el “Homo Antecessor” que ciudadanos del siglo XXI.

Moska

Esperpentos

   Hace menos de un mes se celebraron unas elecciones que -nos decían- acabarían de una vez por todas con el bipartidismo. Efectivamente, así ha sido; pero con los resultados de todos conocidos, la pregunta que subyace es: ¿y ahora qué? ¿qué alianzas deben producirse para que gobiernen unos u otros?

   Al mismo tiempo, en Cataluña se acababa el plazo para investir al nuevo presidente de la Generalitat y formar gobierno, por lo que, como ocurre a nivel nacional, los partidos se afanaban en buscar apoyos y llegar a acuerdos. Pero hete aquí que ni en España ni en Cataluña están consiguiendo llegar a un entendimiento, provocando una retahíla de zarandajas y despropósitos que ni el mismísimo Valle-Inclán acertaría a escribir. Así las cosas esta es la realidad en la que nos movemos:

   1er esperpento: el PSOE ha dejado de ser un partido político para convertirse en una jaula de grillos donde sólo se miran el ombligo. Por un lado, Pedro Sánchez se aferra a un más que improbable pacto con las fuerzas de izquierdas; por otro lado, Susana Díaz presiona a Sánchez para que no pacte con los que “quieren romper la unidad de España” (sic); más parece Merkel a la andaluza, ávida de poder. Y dándole la puntilla están los barones del partido que, junto a Madina, exigen a gritos un congreso federal.

   2º esperpento: el PP ha ganado las elecciones pero, a diferencia de 2011, no gobernará salvo que se produzca un gran pacto PP-PSOE, harto difícil, que en la práctica supondría la “quasi” ruina del primero y la desaparición del segundo; sin embargo se sienten victoriosos…¡habiendo perdido 63 escaños y más de de dos millones de votos! Y es que, como el PSOE, no ven más allá de sus narices y además están encantados de conocerse pues creen que ellos, y sólo ellos, son los garantes de un gobierno estable y de la unidad de España; esto es, o el PP o el caos.

   3er esperpento: señor Rivera ¡no sea Ud. tramposo! Ha copiado punto por punto algunas de las propuestas programáticas de Podemos y eso no vale. Pero lo peor es que siendo C´s la cuarta fuerza política en número de escaños se atreve a ningunear a Pablo Iglesias y los suyos para la (im)posible formación de un gobierno. Es decir, Rivera pretende una coalición con PSOE y PP porque sabe que, de celebrarse elecciones en breve, se descalabra casi con toda seguridad.

   4º esperpento: si bien Podemos, estratégicamente hablando, ha acertado en la forma de acudir a estas elecciones –cabe recordar que lo hizo con varias formaciones políticas ideológicamente cercanas (Compromís, Mareas…)- también es verdad que se ha metido en un jardín del que le va a costar salir; pues una de estas formaciones “amigas”, En Comú Podem, es de corte independentista. Por ello Pablo Iglesias se ha visto obligado a mantener a capa y espada el acuerdo en virtud del cual sólo habrá pacto con el PSOE si se convoca un referendo por el derecho a decidir de los catalanes. ¡Hay que tener cuidado con lo que se promete, Pablo!

   5º esperpento: ¿qué diantres pasa en Cataluña? ¡Hemos vivido los cinco años más delirantes que ha dado la política catalana! Artur Mas se aferra al sillón mientras habla de soberanismo para eludir su responsabilidad en “el caso del 3%”. ERC dice que debe gobernar JxSí, pero no con el Sr. Mas; la CUP, entre tanto, vota para investir, o no, a Mas, pero, sospechosamente se produce un empate en la votación. Y entre todos han conseguido ser el “hazmerreír” de Europa provocando un total desgobierno con cuatro procesos electorales en cinco años.

   La lista de despropósitos es más larga, por lo que la cierro aquí para no aburrir al lector; pero hagámonos algunas preguntas: ¿de verdad la española es una democracia consolidada? ¿una democracia en plena madurez? O ¿acaso estamos asistiendo a un juego político patrio caracterizado por una más que manifiesta, y preocupante, bisoñez?

¿será, tal vez, que los españoles, faltos de tradición democrática y, por ende, pactista, no estamos preparados para afrontar un gran acuerdo que permita la gobernabilidad del país?

   Una sugerencia: aún a riesgo de caer en la ingenuidad, los políticos deben hacer el esfuerzo que sea necesario para llegar a acuerdos, a ver si de una vez por todas somos europeos de verdad. Y a los ciudadanos les pido; no, mejor, les exijo que nos comportemos civilizadamente y no caigamos en discusiones intestinas que en nada ayudan a la convivencia.

Moska

Así NO Señor Rajoy (El desprecio como estrategia política)

Por fortuna ha llegado un tiempo nuevo a la política española. La ciudadanía ha madurado política y socialmente y esto ha permitido, junto a las crisis económica, social, política e institucional, la aparición de nuevos actores en el panorama político patrio. Efectivamente, la irrupción de Podemos y Ciudadanos, de Rivera e Iglesias, ha provocado que los dos grandes partidos hayan tenido que ponerse las pilas. El estilo más mediático de los primeros es un soplo de aire fresco pues sus formas han cambiado para que los ciudadanos perciban mayor cercanía.

Sin embargo, hasta hace muy poco, el bipartidismo sólo debatía en el Congreso, sin bajar al ruedo de la calle, a escuchar a los ciudadanos, algo que siempre les hemos reprochado. Pero también han llegado nuevos tiempos para las formas de debatir; hasta no hace mucho era impensable ver a un político en una tertulia televisiva, mucho menos en un programa “late night” en horario “prime time”. Incluso había quien se burlaba, escandalizaba, mofaba, de ver bailando a su contrincante político en televisión. Aunque días después el mismo que le criticaba acabara haciendo lo mismo.

Ahora todos los políticos de cualquier signo aparecen hasta en la sopa. Programas matinales, con debate a cuatro incluido; programas vespertinos; por supuesto, nocturnos; en debates a dos, a tres, a cuatro…Incluso en entrevistas personales en programas de poco calado político (van a divertirse, dicen). Es más, en esta campaña que ahora está acabando, hemos tenido cuatro, cinco, seis debates en los que nuestros políticos han expuesto, más o menos acertadamente, sus ideas para convencernos de lo que debemos votar. Y todos los posibles candidatos han acudido prestos a ensalzar sus programas para facilitarnos la existencia. ¿Todos?

No, todos no. Hay uno que resiste ahora y siempre a dar explicaciones públicas. Sí, es el Sr, Rajoy. Su despreciable tancredismo raya el insulto, pues suele esconderse y “dejar que la tormenta escampe” para no dar la cara. De todos los debates habidos hasta la fecha sólo ha asistido a uno y era un cara a cara con el líder de la oposición. A los demás no ha ido porque dice que estaba trabajando de presidente. Eso sería creíble si lo hubiera dicho en Bruselas, en la cumbre del clima, pero lo dijo en una entrevista en una cadena de TV privada al mismo tiempo que se estaba produciendo un debate en un periódico de tirada nacional al que estaba invitado como candidato. Y pasa que si eres el candidato debes ir tú, no enviar a tu segunda de a bordo mientras estás descansando en Doñana. Insisto, una falta de respeto y un insulto.Así no

En particular hacia sus propios votantes; estrategia, dicen, para no desgastar al candidato ya que en valoración personal está por debajo del resto. Pues precisamente por eso debería salir más a menudo en los medios, ya que cuando mejor valorado está más se les ve en prensa, radio y TV; sin embargo, cuando peor se le ve, pues juega al futbolín.

Por lo tanto creo que al actual presidente del gobierno se le ha acabado el tiempo de hacer nada, que es lo que estaba haciendo. Sr. Rajoy, debe dejar pasar a la siguiente generación que, al menos, viene más limpia y sin corruptelas a cuestas. Sic transit gloria mundi.

Escrito por Moska (Valencia)

Pequeñas semblanzas

Cuando salga este nuevo número de El Inconformista estaremos a las puertas de unas elecciones generales que algunos analistas no han dudado en calificar como históricas. Desde luego sólo por el hecho de que hay cuatro partidos políticos con posibilidades de ganar ya merecen dicho calificativo. Y eso se lo debemos, en mayor o menor medida, a sus cabezas de cartel, los cuales se han percatado que hay una nueva forma de hacer y entender la política. Pues con su permiso, haré una pequeña descripción de cada uno de los “cuatro jinetes del cambio”, por si les es de alguna ayuda.

Empezaremos por un señor joven, de pelo castaño, algo encorvado de espaldas y siempre sonriente. En la mesilla de noche, amén de “Republicanismo” de Philip Petit, su libro de cabecera es “Juego de Tronos”; y cree que para gobernar es necesario asaltar los cielos; efectivamente, él es el Mesías.

El siguiente en la lista es un tipo también joven, con aspecto remilgado y ciertas ideas un tanto trasnochadas. Campeón de oratoria hace unos años, gusta de jugar a las batallitas pero con soldados de verdad; me pregunto porqué no va él. Sí, lo han reconocido, es Falangito.

El tercero en liza es un señor serio, con poco sentido del humor y aficionado a retransmitir partidos de fútbol, al que le gusta, asimismo, jugar al dominó y al futbolín; pero al que, en su modestia, no le gustan las apariciones en público; suele enviar a sus subalternos; (debe ser que tiene agorafobia, el pobre). Es Plasmaman.

Y el último en cuestión, pero no por ello menos importante, es un tipo aficionado al baloncesto, alto (¡claro!), bien parecido y cabeza visible del partido con más historia de España. Con poco bagaje político hay quien le votaría simplemente porque es guapo; ¡joder, qué nivel! (el del votante, digo). El es, como no puede ser de otra manera, Madelman.

Espero que estas semblanzas les hayan ayudado a decidir su voto. Si es así, lo celebro; si ya tenían decidido a quién votar a pesar de la lectura de estas líneas, también me alegro: al menos ha servido para que lean por encima de sus posibilidades, que nunca está de más

Moska

Carta abierta al presidente del Estado español

Señor presidente del gobierno, don Mariano Rajoy Brey, no ha entendido Ud. nada, como diría uno de sus correligionarios. No ha comprendido que a los españoles nos trae sin cuidado que los datos macroeconómicos de los que tanto cacarea sean magníficos y en Europa nos vean como ¿ejemplo? a seguir. Los datos que verdaderamente importan a la ciudadanía son los “micro”, es decir, el día a día de la gente de a pie. Le invito a pasear por un barrio obrero de cualquier ciudad española.

Don Mariano Rajoy Brey, no ha comprendido que echar las campanas al vuelo porque ha bajado el paro en medido millón de personas, es un insulto a nuestra inteligencia por dos razones fundamentales: ha dejado la tasa de paro más o menos donde se la encontró cuando llegó a la Moncloa; en segundo lugar, no ha tenido en cuenta que hay muchos, muchos miles de personas que, o bien no están en las listas del INEM, o bien han tenido que emigrar (perdón, quería decir que han ejercido su derecho a la “movilidad exterior” -¿en qué estaría yo pensando?-).

Señor presidente del gobierno, tampoco ha entendido que esconder la cabeza, algo demasiado habitual en su quehacer político, no es lo más adecuado para acabar definitivamente con los últimos estertores del terrorismo etarra; haga el favor de escuchar a todos los actores implicados; estoy convencido de que un acercamiento de presos facilitará el desarme, la asunción de responsabilidades, una admisión de culpa, pedir perdón a todas las víctimas y, consecuentemente, la disolución de la banda; dé usted el paso, los españoles se lo agradeceremos.

Don Mariano Rajoy Brey, no ha querido ver, asimismo, que su reforma laboral ha sido nefasta para la clase trabajadora y una suerte de “El Dorado” para los empresarios. ¿Cómo se atreve a decir que los trabajadores están mejorando sus condiciones laborales con unos empleos irrisorios, unos despidos casi gratuitos y, lo que es peor, un 30% de ciudadanos que, trabajando y cobrando un sueldo, no salen de la pobreza? ¿En qué país vive? ¿Acaso habita una realidad paralela?

En el ocaso de esta lamentable legislatura podría enumerarle muchos más problemas que ustedes, los del PP, nos han creado a los españoles (educación, sanidad, IVA cultural…Cataluña…), pero tengo la impresión de que a usted todo esto le resbala. Por lo tanto, sólo le diré una cosa; sólo le transmitiré un deseo: señor presidente del gobierno, don Mariano Rajoy Brey, no sé quién ganará el 20D, pero espero que Ud. pierda porque no se entera de nada.

Escrito por Moska

Cómo destrozar un mito: manual de usuario

Desde que el mundo fue “conquistado” por el ser humano, éste siempre ha pretendido comprender la naturaleza que le rodea; siempre ha pretendido comprenderse a sí mismo. Por eso desde hace cientos de miles de años los humanes, como diría el profesor Mosterín, nos hemos dotado de símbolos, iconos, mitos que nos han ayudado a entender el “cómo” de las cosas, pero sobretodo, el “por qué”.

¿Por qué sale el sol, se produce una tormenta o debemos alimentarnos? ¿por qué somos como somos? Así, hemos ido creando una serie de seres (dioses, deidades de todo tipo…) a los que les hemos añadido unos símbolos con los que identificarlos e identificarnos y unas historias (mitos) que nos han ayudado a obtener respuestas de la sociedad o de las fuerzas de la naturaleza; o de nosotros mismos; desde los mitos babilónicos, egipcios o griegos hasta los mitos actuales (sobretodo en música y deportes); de Aquiles o Baco a Messi o Justin Bieber, pasando por el Rey Arturo y sus caballeros, aztecas o, incluso personas y personajes reales que por distintos motivos hemos encumbrado al altar de los dioses, al monte Olimpo de los grandes mitos, a lo largo de la historia muchos han sido los que nos han permitido comprender las cosas, desahogarnos y evadirnos de la realidad o, simplemente, hacernos felices. Napoleón, Martin Luther King, Cervantes o Bruce Springsteen son sólo algunos ejemplos pero la lista de ídolos es larguísima.

También en el deporte hemos creado grandes mitos porque tal vez, sólo tal vez, veíamos en ellos a alguien con quien nos identificábamos y nos permitían distraernos de nuestras rutinarias vidas. Es en este ámbito en el que hemos encumbrado a cientos de deportistas que han hecho historia en sus respectivas disciplinas. Jesse Owens, Santana, Abdul Jabbar, Induráin o Alain Prost, son para nosotros espejos en los que nos hemos mirado.

Sin embargo, algunos de estos mitos han caído por distintos motivos: porque han muerto de éxito (literalmente) o porque su comportamiento ha sido deplorable, causando estupor entre sus seguidores. Así ocurrió con Pantani o Armstrong en ciclismo, Maradona en fútbol, Rollán en waterpolo o Lamar Odom en baloncesto.

El mundo del motor no ha sido ajeno a los mitos y sus excesos; en automovilismo, Schumacher hizo trampas en el G.P. de Mónaco y Alonso no gana un mundial desde que abandonara el equipo Renualt.

Pues bien, el pasado 25 de octubre, en el G.P. de Malasia de motociclismo y en la categoría de motogp, se produjo un hecho insólito que mancha para siempre la, hasta entonces, casi impoluta carrera del que ha sido (así, en pasado), el mejor piloto de todos los tiempos. Valentino Rossi soltó una coz a la moto de Marc Márquez, cayendo éste al asfalto. Fue la guinda a una semana previa ya de por sí tensa en declaraciones, sobretodo del italiano, que cual colegial infante, no dejó de llorar durante este tiempo porque supuestamente Márquez le impedía correr tan sólo contra Lorenzo, su auténtico rival.

Esa actitud sólo se entiende de alguien, de un mito que, fruto de su genio, se ha tornado caprichoso y reacciona a base de pataletas; y que, quizá por su edad, ha acabado quejándose de todo y de todos, haciendo visible un exceso de victimismo impropio de un gran campeón.

Una vez más queda patente que hasta los grandes mitos tienen su particular “talón de Aquiles” y en el caso que nos ocupa, si Rossi tiene un mínimo de orgullo irá a Cheste y correrá el último gran premio de la temporada; si le queda dignidad, acabada la carrera, campeón del mundo o no, pedirá disculpas y se retirará como piloto, porque desde ese 25 de octubre ha caído un mito.

Escrito por Moska

Éxodo y Memoria Histórica

Decía algún ilustre político, y asentían sus adláteres ideológicos, que Europa -¿qué es eso de Europa?, ¿dónde empieza y dónde acaba Europa?-. Bien, ¿por dónde iba? ¡Ah, sí!; dialogaban estos civilizados dirigentes sobre el origen cristiano del continente europeo; “cristiano”, ¿recuerdan?: símbolo de grandes valores morales, símbolo y mensaje de paz; símbolo, en fin, de ayuda al prójimo, ¿les suena?

Pues hubo un tiempo en que esa Europa tan generosa fue cuna de uno de los más grandes movimientos migratorios de los que hay constancia. En número cercano a 23 millones de almas y a lo largo de varias décadas del siglo XIX, llegaron a la costa este de E.E.U.U. emigrantes que por distintos motivos se vieron en la necesidad de abandonar sus países de origen.

Guerras, persecuciones o hambrunas provocaron un éxodo masivo de Inglaterra a Grecia, de Escandinavia a Italia. Estos apátridas ciudadanos tuvieron que sufrir, amén del exilio, insultos, vejaciones y reacciones racistas y xenófobas, aunque también hubo quien tiró de solidaridad y procuró facilitar su situación a los pobres europeos.

España no ha sido ajena a este tipo de situaciones y también ha tenido su particular éxodo; en este caso fue provocado por una guerra civil fratricida y una larguísima dictadura. Cerca de un millón de personas tuvieron que emigrar, bien hacia algún país europeo, bien hacia Sudamérica, para poder ganarse la vida o simplemente para conservarla.

Sin embargo da la impresión de que los europeos no hemos aprendido nada; ninguna de las desagradables experiencias por las que pasaron nuestros antepasados parece haber servido para tomar conciencia de lo que debería ser Europa, supuesta cuna de la civilización y la democracia (¿alguien recuerda Grecia y Roma?).

Pues bien, en el siglo XXI estamos asistiendo atónitos e impávidos a uno de los más importantes éxodos desde la 2ª guerra mundial. Efectivamente, ahora son los sirios los que deben huir de su país debido a una guerra provocada por su dictador presidente ante la desidia y la inacción de una Europa que vive esclava de la dictadura de la indiferencia (“no se puede hacer nada más”, “es lo que hay”…); pero antes han sido magrebíes, subsaharianos…y, desgraciadamente este éxodo continúa.

Y ante todos estos casos, ¿qué está haciendo Europa? Recuperar fronteras y establecer cuotas de inmigrantes como si estos fueran una suerte de productos alimenticios perecederos. ¡No, señores dirigentes! Son personas con muchas necesidades y todas las carencias; y rechazarlas apelando a que entre ellas se ha podido colar algún supuesto terrorista de Isis es demagógico y falaz porque no está demostrado. Este comportamiento, por lo tanto, indica una creciente, y muy preocupante, xenofobia en el seno de esta Europa supuestamente cristiana.

Invito a los europeos a que abran sus países y acojan sin cuotas ni prejuicios, a cuantos refugiados lleguen, como si de un arca de Noé se tratara, utilizando un símil cristiano. No olvidemos lo que nos pasó hace poco más de un siglo, pues parece que tenemos una memoria muy corta y, lo que es peor, selectiva.

Escrito por Moska