La Susurradora Irresistible. El empujón

La mujer pelirroja se acoda en la balaustrada del balcón que estuvo cerrado demasiadas décadas. Ha anochecido y las luces engalanan la plaza. Ese lugar, en otro tiempo feudo de unos pocos, es ahora lo que siempre debió ser. De todos. En otro tiempo fue privilegio de los que seguían ciegamente la estela dejada por vestidos rojos, perlas ostentosas y palabras que cubrían de ridículo la representación del pueblo.

Hoy no. Hoy ya no se lanzan gritos vergonzantes, hoy solo son sonrisas y flashes lo que se vierte desde allí, solo promesas cumplidas, esperanzas ciertas y banderas arcoíris.

Por eso hoy la susurradora nos recuerda que el gran paso todavía está pendiente, que si conseguimos dar un empujón certero, entre todos y todas haremos saltar por los aires las barbas caducas, la corrupción como norma, la tomadura de pelo más hiriente que ha sufrido este pueblo durante demasiados años.

Por eso esta noche murmura en nuestros oídos un mensaje necesario: “Es la hora. Levántate y elige ideas nuevas, gente nueva, futuro nuevo. El cambio solo asusta cuando lo de siempre no duele. Pero es que lo de siempre duele demasiado. Lo de siempre mata; mata de enfermedad, de ignorancia, de desigualdad y de hambre. Tienes una variada gama de posibilidades. Estúdialas, piénsalas, abrázalas. Y si no, echa los dados y arriesga. El día veinte renaceremos a costa de las cenizas de los dinosaurios. Que se las lleve el viento.”

Sin disculpa (Valencia)

Seguridad Social

Parece mentira que se pueda jugar con la salud como lo hace la burocracia sanitaria.

Hace algún tiempo que me esta viendo un médico especialista por una enfermedad crónica .Este médico, persona muy atenta y que te explica todo muy bien, me mandó hacer unas pruebas. Me enviaron por correo las fechas y una de ellas coincidía con mi horario de trabajo.

Tras sucesivas llamadas (unas 30,en un mes) y viendo que no lo podría arreglar por teléfono, me personé en la consulta y después de estar 55 minutos esperando a que viniera la persona que me podía cambiar la fecha me fui directamente a atención al paciente. Tras poner mi queja por escrito y darle curso me fui a mi casa.

Cual no sería mi sorpresa cuando, antes de llegar, me suena el teléfono y era de atención al paciente, donde acababa de poner la reclamación. Me ofrecían una nueva fecha que me conviniera, pero tenía que retirar mi denuncia para que pudieran dármela.

Muy a regañadientes acepté, pensando que en cuanto me dieran la fecha volvería a poner la queja.

A los dos días me llamaron, de nuevo, por teléfono para decirme que no me pueden dar fecha hasta dentro de cuatro meses. Tengo consulta con el médico la semana que viene, no la he cancelado porque el resto de las pruebas si que me las han hecho y no quiero que se pierdan los resultados.

Estoy esperando a ir a la consulta para volver a poner la reclamación, pero hacerlo, no me deja satisfecha.

Y pienso en los abuelos que van solos al médico, que si yo no entiendo nada, ellos menos, que si van a preguntar a información solo encuentran malas caras y desplantes por parte del personal.

Y yo me pregunto, ¿Es esta la sanidad que queremos?

Queremos sanidad universal, para todo el mundo, sí, pero buena, que tenga los mejores profesionales, que además sean eficaces y también que haya buenos gestores que la hagan eficiente. y no los amigos y familiares de políticos.

Al igual que dicen que los ángeles no tienen sexo, la sanidad no debe tener política, porque seas del bando que seas la utilizas en algún momento de tu vida y en ese momento lo único que quieres es que todo vaya bien.

Ayla

Apuestas y Sondeos

Cuando este artículo salga publicado faltarán cinco días para que se celebren las Elecciones Generales del 20 de diciembre. Hay encuestas y opiniones para todos los gustos y varían mucho según qué empresa las encargue o qué medio las publique. Todos sabemos que las encuestas se consideran una ciencia inexacta.

A pesar de esto yo procuro leer todas las que se publican e incluso entro en Internet para enterarme qué opinan los usuarios de la web. La otra tarde descubrí que se puede apostar dinero al ganador de las elecciones, además dicen que las apuestas raramente se equivocan.

Si apuestas a que gana el PP, te pagarán 1,15 euros por euro apostado, si es el PSOE 3,50€. Que Ciudadanos logre el mayor número de escaños se paga a 5 euros, si tu apuesta es por Podemos obtendrás un beneficio de 14 euros por euro apostado. Si hay algún osado que apueste por Izquierda Unida sus apuestas se multiplicarán por 101.

Por tanto, según las apuestas el vencedor será el PP, seguido de PSOE, Ciudadanos y Podemos. No parece que haya mucha diferencia con respecto a las encuestas, pero si las apuestas son a quién gobernará, la cosa cambia, teniendo en cuenta que ningún sondeo pronostica una victoria por mayoría absoluta.

La coalición formada por PP y Ciudadanos se paga a 1,75, un hipotético pacto entre PSOE y Podemos a 2,10. Un acuerdo de gobierno entre el partido de Pedro Sánchez y el de Albert Rivera se abonaría a 3,75 y entre Podemos e IU a 10 euros.

En cuanto a los gobiernos en solitario el PP se lleva la palma, 5 € y el PSOE 12. La victoria de Ciudadanos o Podemos en solitario se pagaran respectivamente 26 y 41 euros.

Enfrascada en estos datos he recordado que, en una trifulca que presencié en la calle por “el hueco para aparcar es mío”, se montó una porra en menos de un minuto en cuanto a quién se llevaría el gato al agua. En el trabajo solemos hacer una porra casera cuando en la jornada de fútbol hay algún partido que llama poderosamente la atención, pero apostar a quién gana las elecciones me ha pillado de sorpresa. Parece que en otros países es práctica habitual.

Si perteneces al numerapuestas y sondeos foto Poseteoso grupo de personas al que la política le aburre y tienes buen ojo para los pronósticos, puedes ganar un dinerito apostando por quién será el próximo presidente de este país y si no, puedes hacer como yo, ir a votar y recordar, a tus cercanos, por todo lo que hemos pasado en los últimos años con la esperanza de que voten y reflexionen antes de elegir a quien nos va gobernar en los próximos cuatro años y así intentar evitar reclamar elecciones anticipadas durante toda la legislatura.

Escrito por Aurora (La Carrasca)

La verdad en lo mísero

Con facilidad se teme a lo mísero, a lo más oscuro de nosotros mismos. Con incalculable esfuerzo vertimos capas sobre nuestra propia miseria, temerosos de mostrarla. Sin embargo, en su aceptación se encuentra lo más fantástico a lo que podemos aspirar: el crecimiento. Somos un entramado de mentiras hasta que miramos a nuestra miseria a la cara y afirmamos: éste soy yo. 

¿Acaso podemos esconder la tiranía en nuestras vidas? Siempre al borde de la inocencia, en ese tímido momento en que tu valía supone más valía que la de cualquier otro, alimentando al lobo malo sin saberlo. O quizá sí, mientras no miren. Las encrucijadas del ego, el personal y el colectivo. Son múltiples las situaciones cotidianas en que se hace, o hacemos, uso de la tiranía: siempre hay alguien más débil. La soberbia es la más fina representación de lo tirano, la más fina representación de la miseria.

Hay un punto muy interesante de nuestra miseria cultural, por tanto colectiva e individual, que todos conocemos o fácilmente intuimos, una postura tirana y soberbia sobre el dominio del mundo: el protagonismo. Conocemos a los protagonistas de la historia, del arte, de la literatura. ¿Son realmente los únicos protagonistas? Si te fijas, la grandísima mayoría comparten rasgos comunes. Ese es un aspecto bien tratado en la historia cultural, no es ningún descubrimiento; pero lo rodea un pesado velo.

Hace un par de días ojeaba títulos y autores en una pequeña librería; tras un buen rato dando vueltas, cogiendo libros y soltándolos, emocionándome con los hallazgos y teniendo que tomar serias decisiones acerca de cuáles llevarme, me paré unos segundos a observar mis elecciones: en su mayoría hombres, blancos, europeos o norteamericanos. ¿Acaso no son ellos los protagonistas de nuestra historia de la literatura? 

Sarah Martínez

Alién Nación

Al final va a resultar que ser español no es un premio de consolación, la muñeca chochona de la feria sino un oso gigante y esponjoso.

Al final va a resultar que nuestro complejo hispano, esa pusilanimidad patrocinada por Franco durante casi 40 años, lleva camino de convertirse hoy en una ventaja, sobre todo si alzamos la vista, no ya hacia el lejano Trump y sus delirantes gags, sino hacia la vecina Francia, por la que tantas veces hemos suspirado, y que ahora mismo bombardea Siria mientras se tiñe de lepenianismo.

Ante esto, la deriva política en España produce cierto orgullo aunque solo sea por contraste, sobre todo entre los que crecimos con una selección de fútbol que lo más que hacía era el ridículo internacional, y lo más patriótico que aspirábamos a sentir como españoles consistía en una mezcla de vergüenza, resignación y cariño.

Nuestra política emergente goza hoy de un nivel más elevado que el de muchos países europeos y por supuesto que el que venimos sufriendo en nuestras españolas carnes desde hace una década. Ha logrado sustituir los eufemismos por palabras precisas, no tomar al electorado por un menor o un demente, no estar alienada en definitiva.

Y no se trata sólo de las formas, nadie negará que es más fácil vender un Iphone que un quitarañazos mágico o un alargador de pene, para los que hace falta sin duda un mayor esfuerzo de marketing, una estrategia publicitaria mucho más agresiva, mucha más alienación en definitiva.

La semana pasada, Rajoy, con esa manía suya tan entrañable de resumir los defectos de su partido en un solo acto irónico, llevó al absurdo esa alienación con su no asistencia al debate.

El candidato de Podemos en Almería, con ese gracejo andaluz, lo contaba muy bien: por una parte el presidente decía estar demasiado ocupado para asistir al debate, por otra iba a ver el debate por la tele, en Doñana, con su familia. Y es que, se quejaba con ironía Bravo: ¿a quién se le ocurre programar las dos cosas a la vez, celebrar el debate el mismo día que se emite el debate?, ¿estamos locos o qué?

Esa necesidad de verse mientras se actúa es una característica de los alienados, desde las guapas y los guapos que viven en los ojos de los demás, hasta los que se forran privadamente en actos de servicio público, desde los que son pobres pero votan como ricos, hasta los que sí asisten a debates pero salen de su cuerpo para ver mejor el producto que venden.

Afortunadamente, parece que por fin se va imponiendo la idea de que no es posible vivir fuera de uno mismo, que los aliens NO lograrán invadir la tierra, que la ciencia ficción es algo pasado de moda, al menos en política.

Escrito por Barbara Blasco

Alucinaciones Navideñas

Como cada año, al llegar estas bonitas fiestas, a mi me da por alucinar, si ya sé que en mi eso es bastante normal, pero… empiezo alucinando con el subido de precios ( da igual que hablemos de comida…donde te llegas a preguntar : ¿qué comen estos centollos las últimas semanas del año…caviar?, además de otras preguntas clásicas ¿cómo se come un pavo su última comida para que al cortarlo quede tan bonita esa imagen con sus ciruelas , sus manzanas, su romerito… allí en el medio?, en cuanto a la bebida, ¿está mejor el vino en estas fechas?, ¿tiene mas years el whisky?, porque su precio así lo indica…da igual que compres el “tío de la bota” que el mejor vino de ribera del Duero o Rioja, todos han subido su precio exageradamente. En realidad, hasta el cotillón se dispara de precio, ¿por qué estos días vale más un pito, o unas simples serpentinas?… ¿tienen música interpretada por alguna orquesta sinfónica?

Pero mis alucinaciones siguen con la lotería, ¿por qué todo el mundo empieza a comprar toda la que le ofrecen? Siempre aparece el amigo/familiar vidente que ha tenido un sueño con el número que va a salir…venga a buscar donde lo venden, para luego descubrir que mejor hubiera sido que tuviese un sueño erótico. Siempre sale el colega que dice aquello de ¡dadme dinero que tengo que pasar por Sort, bonito pueblo leridano con su vecina más famosa: “la bruixa d’or”, si esa famosa administración de loterías y, entonces, volvemos a pensar aquello de “aquest any si”, claro, como allí tampoco venden casi números. Bueno siempre es bonito tener ilusión y esperanza, siempre que esta ultima señora no coma mucho.

Por su puesto, alucino con la cantidad de almuerzos, comidas y cenas navideñas, que al final ya no hay fechas libres para encajarlas…en fin, comidas pantagruélicas en las que siempre acabamos con dos pensamientos: “¿quién es el cabrito/a que se ha llevado el “almax”? Y “por favor que hoy no me haga soplar la pulisia”

Alucinaciones de los adornos navideños (árbol, luces, belén… que, no sé por qué yo empiezo a pensar que tal ambiente se respiraría en el portal, porque entre lo que dejara la mula y lo que dejara el buey…calorcito sí que habría si, pero…en fin como entonces no preocupaba la contaminación ni el cambio climático…

También alucino con el ruido que se puede montar con tres panderetas y una carraca (la zambomba es un instrumento que precisa de varios cursos musicales para sacarle el mas mínimo sonío, al menos yo justifico así mis fracasos con el mismo todos los años…todo ello a pesar de que los chicos sobre todo a la “edad del grano/pavo “solíamos entrenarnos bastante…luego claro, de ahí que la miopía se haya extendido tanto entre los chavales. En fin, ya nos lo auguraban los curas…ceguera y condenación eterna.

De lo del desafino a la hora de cantar los villancicos, mejor no hablamos, y de cómo la gente se inventa la letra, tampoco. En fin, ¿qué más da?, si llevas una alegría etílica en el cuerpo que no veas…

También alucino con el fiestón de Nochevieja, cuando después de una opípara cena y su correspondiente bebida empiezas a ver tres “igartiburus” y dos “ramonchus” , todo ello con tu “set nocheviejuno” tu gorrito cónico o tu peluca plateada…tu collarcito hawaiano y tu matasuegras correspondiente, …si esa estampa donde aparecemos, casi todos, con esas uvas, (bien grandes ¿eh?, que si no, no dan suerte…) de la que algún grano, con la ilusión del momento, está a punto de introducírsenos en la nariz y que al sonar la última campanada todo el mundo nos empeñamos en decir, “Feizz Anofff”, por supuesto, con toda la boca todavía llena de esas preciosas uvas y al mismo tiempo intentamos tomar un sorbo de cava/champagne (los mas potentados) para brindar, cuando en realidad ni nos cabe un traguito y, desde luego, con la esperanza, eso sí, de que ese nuevo año no sea una P. M. (no, no hablo de la policía militar) como el que acabamos de dejar atrás… por cierto, después de tan bonito ritual, ¿hay alguien que tenga completo el juego de copas de cava?… Esa noche es cuando nos damos cuenta de que “la tele engorda”, por eso en la Puerta del Sol parece que haya más gente que en una fiesta multitudinaria china, por ejemplo: el año nuevo chino en Pekín (Beijing)

Sufro alucinaciones con las cartas a los reyes magos/ papa Noel, sobre todo alucino con esas pantallas donde aparece un papá Noel digital y es como si fuera adivino…me imagino que llevara una cámara, porque es capaz de distinguir cuántos niños hay frente a él…, y yo no he visto salir ningún enanito de detrás del cristal. Como podréis comprobar nada que ver con aquellos niños temblorosos al acercarse al rey majo, o mago para entregarle su carta con todos sus deseos, que, en la mayoría de ocasiones, no se cumplían en su totalidad…casi como ahora, que ya puedes ser bueno, ya, que con esto de la crisis…

De cualquier manera, a mí lo que más me alucina son las velocidades de los reyes magos, o con tanta invasión americana papá Noel, santa Klaus o san Nicolás, da lo mismo, ahora en lugar de camellos…no hablo de drogas, casi vemos más renos, con sus cuernos retorcidos (claro que en España, cuernos y retorcidos…ya teníamos unos cuantos) .Yo alucino con los que piensan que Rudolph y sus compis poseen una propulsión nuclear, de ahí lo de los silos nucleares en Laponia, hay quien todavía va más lejos y habla de que les introducen unas “capsulas de velocidad infinita” vía rectal, vamos los supositorios de toda la vida, pero más potentes y modernos.

Sin embargo, a mí, quien me alucina es esa especie de ” súper héroe “ , de ”abuelo-man” que es papá Noel, solo así se entiende que reparta más que Seur y Ups en tan poco tiempo, gracias, según dicen a su famosa “Fabada power”, incluso afirman que santa ha sido pillado” in fraganti” por una revista de actualidad (“Lola” creo recordar) comprando un montón de latas de fabada “pitoral”, por lo que tuvo que salir al paso afirmando “son para mis renos”.

Sin embargo, lo del “trío los panchos”, con la monarquía hemos topado, no tiene tanto mérito, pues entre que son tres, tienen sus pajes y pajas, uy perdón, “las pajes”, sus carteros reales…y es que claro, con tanto contrato basura, por días e incluso por horas… la gente perversa asegura que a Baltasar lo hacen trabajar más…aunque sí que es verdad que suele ser el más solicitado por los niños

Pero, donde mas alucino es en la cabalgata, con esos “baltasares” pintados, ¿no hay bastantes subsaharianos? Y, sobre todo, con esas abuelas agresivas, si esas inofensivas señoras que se transforman en Hulk (si el hombre verde), del mismo modo que cuando dan zumos gratis o hay que coger el autobús y la emprenden a empujones con todo el mundo. Efectivamente, esas dulces ancianitas que, con un salto prodigioso, te lo enganchan y te quitan los bollycaos de las manos (¡ay nene, que nos lo quitan de las manoooo!), palabrita del niño Jesús…todavía llevo las marcas de sus uñas en mi mano… ¡a punto estuvieron de darme un minusvalía…! Y eso, eso no fue una alucinación…

(©Viriato, En cualquier w.c. de España)

Así NO Señor Rajoy (El desprecio como estrategia política)

Por fortuna ha llegado un tiempo nuevo a la política española. La ciudadanía ha madurado política y socialmente y esto ha permitido, junto a las crisis económica, social, política e institucional, la aparición de nuevos actores en el panorama político patrio. Efectivamente, la irrupción de Podemos y Ciudadanos, de Rivera e Iglesias, ha provocado que los dos grandes partidos hayan tenido que ponerse las pilas. El estilo más mediático de los primeros es un soplo de aire fresco pues sus formas han cambiado para que los ciudadanos perciban mayor cercanía.

Sin embargo, hasta hace muy poco, el bipartidismo sólo debatía en el Congreso, sin bajar al ruedo de la calle, a escuchar a los ciudadanos, algo que siempre les hemos reprochado. Pero también han llegado nuevos tiempos para las formas de debatir; hasta no hace mucho era impensable ver a un político en una tertulia televisiva, mucho menos en un programa “late night” en horario “prime time”. Incluso había quien se burlaba, escandalizaba, mofaba, de ver bailando a su contrincante político en televisión. Aunque días después el mismo que le criticaba acabara haciendo lo mismo.

Ahora todos los políticos de cualquier signo aparecen hasta en la sopa. Programas matinales, con debate a cuatro incluido; programas vespertinos; por supuesto, nocturnos; en debates a dos, a tres, a cuatro…Incluso en entrevistas personales en programas de poco calado político (van a divertirse, dicen). Es más, en esta campaña que ahora está acabando, hemos tenido cuatro, cinco, seis debates en los que nuestros políticos han expuesto, más o menos acertadamente, sus ideas para convencernos de lo que debemos votar. Y todos los posibles candidatos han acudido prestos a ensalzar sus programas para facilitarnos la existencia. ¿Todos?

No, todos no. Hay uno que resiste ahora y siempre a dar explicaciones públicas. Sí, es el Sr, Rajoy. Su despreciable tancredismo raya el insulto, pues suele esconderse y “dejar que la tormenta escampe” para no dar la cara. De todos los debates habidos hasta la fecha sólo ha asistido a uno y era un cara a cara con el líder de la oposición. A los demás no ha ido porque dice que estaba trabajando de presidente. Eso sería creíble si lo hubiera dicho en Bruselas, en la cumbre del clima, pero lo dijo en una entrevista en una cadena de TV privada al mismo tiempo que se estaba produciendo un debate en un periódico de tirada nacional al que estaba invitado como candidato. Y pasa que si eres el candidato debes ir tú, no enviar a tu segunda de a bordo mientras estás descansando en Doñana. Insisto, una falta de respeto y un insulto.Así no

En particular hacia sus propios votantes; estrategia, dicen, para no desgastar al candidato ya que en valoración personal está por debajo del resto. Pues precisamente por eso debería salir más a menudo en los medios, ya que cuando mejor valorado está más se les ve en prensa, radio y TV; sin embargo, cuando peor se le ve, pues juega al futbolín.

Por lo tanto creo que al actual presidente del gobierno se le ha acabado el tiempo de hacer nada, que es lo que estaba haciendo. Sr. Rajoy, debe dejar pasar a la siguiente generación que, al menos, viene más limpia y sin corruptelas a cuestas. Sic transit gloria mundi.

Escrito por Moska (Valencia)

¿Todo sigue igual? Violencia de Género

Articulo publicado en Enero de 2012 en El Inconformista nº 3

VIOLENCIA DE GENERO

Ahora mismo, cuando estoy escribiendo esto, escucho en la radio una noticia de otro crimen de una mujer a manos de su pareja.

Siempre podemos fijarnos en la parte positiva y valorar que muchos de estos hechos han dejado de ser invisibles. Que el número de víctimas a descendido en el año que acabamos de dejar atrás. Que ya no son considerados noticias para la sección de sucesos de los periódicos. Que ya se considera una problemática social de amplio consenso, una realidad que no es aceptable y sobre la cual cabe intervenir.

Para encontrar una solución a esta lacra es imprescindible realizar un análisis en profundidad de cuales son los motivos. Un mayor compromiso por parte de los poderes públicos. Modificar los roles tradicionales, causa de todas las modalidades de violencia y discriminación contra las mujeres.

Velar porque las leyes sean justas, porque las actuaciones de los poderes públicos mejoren la vida de todas y todos. Luchar contra la discriminación por motivo de sexo, contra la exclusión de los lugares de decisión a las mujeres, contra la perpetuación de los roles tradicionales, contra la feminización de la pobreza….

Por todo esto hemos de pensar y actuar en femenino plural.

Escrito por Mambrina

Entre la voluntad y el acto caben océanos de sueño

Una de las grandes ventajas de manifestar nuestro descontento por escrito, es la posibilidad de una mayor reflexión sobre lo que decimos. Cuando escribo un artículo me gusta ser como soy y expresarlo con palabras de forma natural y fluida, pero también disfruto procurando emplear un lenguaje pulcro y a ser posible sugestivo, y eso requiere cierta elaboración. Otra de las prerrogativas de la escritura es que las inflexiones del discurso se pueden controlar con mucha más facilidad que las modulaciones de voz, siempre que conozcamos las técnicas y sepamos aplicarlas. Y otra de las ventajas, sobre todo para los imprudentes, es que la escritura no permite la mímica ni los gestos, salvo en los teléfonos en los que para transmitir nuestros mensajes casi nos valemos más de los iconos que de las palabras, pero yo hablo de otro tipo de escrito que no es sólo de usar y tirar. A mi modo de ver la claridad y la calidad de los manifiestos dicen mucho de quien los pronuncian, incluso en el caso de que el orador no haya sido el autor de su propio discurso.

Todo este preliminar, que sin duda tenemos en cuenta quienes nos manifestamos en esta plataforma inconformista, seguramente no lo vamos a observar en los oradores que asistirán a los múltiples debates televisivos y radiofónicos que veremos y hemos visto ya en los medios de comunicación, y no sólo será porque ellos tendrán que improvisar, ni porque su discurso sea oral ni porque no hayan tenido ocasión de reflexionar sobre lo que van a decir, nada de eso. En mi opinión lo que los líderes de casi todos los partidos políticos pretenden no es en absoluto ser como son ni expresar lo que sienten de forma natural, clara y fluida, no buscan explicar con sencillez sus programas, no procuran expresar sus argumentos y que sean sus ideas las que nos cautiven sino más bien lo que parece que intentan es rebatir al oponente, el famoso “y tú más”,  seguramente con el fin de convencer para conseguir más votos.

Es algo bien sabido que no tiene más razón quien más grita ni tiene más cosas que decir el que más habla, aunque la argumentación sea imprescindible y el diálogo necesario, no por estar uno muy convencido del propio triunfo va a persuadir a los demás de que merece ganar. De todo ello debería tomar nota quien pretenda gobernar, todos esos candidatos cuyos vanos discursos ofenden cada vez más nuestros maltrechos oídos y nuestra denigrada inteligencia. Al parecer en muchos países, y no solo en las campañas electorales sino de forma habitual, los políticos exponen sus argumentos sin engaños y responden a preguntas sin vaguedades. Algunos de nosotros todavía no hemos perdido la ilusión de que un día eso suceda en el nuestro. Mientras, nos tendremos que conformar con sospechar de quienes creemos que no muestran todas sus cartas, que son la inmensa mayoría.

Menos mal que ya queda poco de campaña y que el año que viene no tenemos elecciones a la vista; puede que entonces el panorama se despeje y podamos volver la mirada hacia lo que de verdad importa. Quizás el 2016 sea el momento de ir poniendo soluciones a tantos problemas acumulados. Entre las múltiples medidas que tendrán que llevar a cabo quienes gobiernen, yo les pediría a los vencedores, como regalo de Navidad y como ejemplo para el resto de Europa, que agilizasen las medidas para acomodar a algunos de los cientos de miles de refugiados en los lugares que están preparados para recibirlos en nuestro país. Si eso sucede, si lo hicieran yo empezaría  a creer que han ganado los mejores. Mientras, como dice J Ángel Valente: Entre la voluntad y el acto caben océanos de sueño.

María Valeska

Deseo

Fue Don José Luis un ímprobo funcionario del cementerio de mascotas muy esmerado en el trato, intachable conducta, solícita diligencia y eficacia contrastada a lo largo de sus cuarenta y siete años de activo desempeño.

Aprovechando tanto su envidiable condición física como su gallardía intelectual no escatimó recursos Don José Luis, una vez jubilado, con que comenzar un extraordinario currículum artístico cultivador de latentes y nunca olvidadas pasiones de otrora.

Dotado de fino oído retomó sus clases de solfeo y piano iniciadas en su lejana infancia, atreviéndose incluso con minuetos de violín; su exquisita memoria le permitió recordar y, por ende, perfeccionar, buena parte de los vocabularios franceses, ingleses y algo alemanes almacenados en profundos pliegues de su cerebro, adquiriendo toda vez recursos lingüísticos necesarios con que aumentar su copiosa biblioteca. Viajador empedernido anduvo siempre en sus rutas acompañado de cuadernos y pinceles para recordar en sus notables acuarelas los lugares visitados; de aquellas melancólicas aguadas tradujo no menos entusiastas crónicas de sus periplos, publicadas indefectiblemente a sus regresos en el periódico local. Se permitió incluso algún soneto colaborador en gacetillas literarias, formidablemente criticado, que repartió generosamente en las veladas y soirées que con gusto organizaba en los salones de su casa. Nunca tuvo reparos en obsequiar a sus invitados con romanzas cantadas durante la sobremesa, ni de repartir los escasos recursos monetarios que recabó entre las diferentes ONGs que apadrinaba. Avezado gastrónomo, pícaro sumiller, afortunado galán y sofisticado hombre de honor y palabra, contestó disciplente a la curiosa pregunta sobre sus denodados esfuerzos en pro de tan filantrópicas veleidades culturales.

– “No hago sino cumplir un arraigado sueño de juventud que adobado en mi madurez puedo hoy definitivamente explayar: siempre quise ser una dama ilustrada de finales del XVIII”.

Y vaya si lo consiguió. Hoy su lápida reza “Doña Josefina Amescúa, marquesa de Pastrana”.

Ramón Díez

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