Ésta ya la he visto: LA CIUDAD DE LAS ESTRELLAS: LA LA LAND

ESTA YA LA HE VISTOPelícula escrita y dirigida por Damien Chazelle es una versión moderna de los musicales hollywoodienses, protagonizada por Ryan Gosling y Emma Stone. Se estrenó en Estados Unidos el 9 de diciembre de 2016 y fue presentada en el Festival de Venecia en su 73ª edición.

Premiada con siete Globos de Oro se ha convertido en la película con más galardones en la historia de los Globos de Oro superando al film Alguien voló sobre el nido del cuco, que logró llevarse seis.

Está nominada a catorce premios Óscar lo que la convierte en la película con más candidaturas al Óscar junto con Titanic y Eva al desnudo, en los 89.os Premios Óscar, incluyendo mejor película, mejor director, mejor actor (Gosling) y mejor actriz (Stone).

Con un presupuesto de producción inferior a 30 millones de dólares, lleva recaudado más de 300 millones en el mundo.

Los críticos en España no terminan de ponerse de acuerdo y sospechan que es un intento de Hollywood de retomar los musicales del pasado, pero seguro que La La Land no está a la altura de los bailes de Fred Astaire, de las maravillosas piernas de la sensual Cyd Charisse. No emociona como la inigualable explosión de alegría del enamorado Gene Kelly cantando y bailando bajo la lluvia; y que decir de ese personaje tragicómico que interpreta Lee Marvin en La leyenda de la ciudad sin nombre con su voz aguardentosa cantando Estrella errante.

Pero no se dejen influenciar por las críticas, hay que ir al cine, que siempre es una buena opción de ocio.

COMER POR UN EURO: Salmón con verduras

INGREDIENTES:

4 filetes de salmón cortados gruesos

½ kg. De patatas

1 puerro

1 rama de apio

1 zanahoria

Pimienta negra

Pimienta roja

Aceite de oliva y sal

ELABORACIÓN: 

Se cortan las patatas en láminas, se les echa aceite de oliva y sal; después se espolvorean de pimienta roja y negra.  Se hornean durante 20 minutos hasta que estén blandas. Se cortan en láminas la zanahoria y el puerro, y en juliana el apio. Se hacen en una sartén o en un wok con una cucharada de aceite y un poco de sal. Cuando ya estén hechas se añaden los filetes de salmón y se les da una vuelta durante apenas un minuto.

Servir en una fuente con las patatas a un lado.

Rebelde con causa

PUTA VIDA

 

Hace unos días me aseguraron, con asombrosa certeza, que los mejores años de la vida, ese período en que tanto la mente como el cuerpo están en su máximo de posibilidades, es el comprendido entre los 22 y los 36 años. Curioso, cuanto menos. ¿Qué sucede antes? ¿Y después? 

Lo cierto es que para asegurar la veracidad de tal afirmación habría que preguntar a un gran número de personas de diferentes rangos de edad, aquellos comprendidos tanto en esa franja mágica como los que ya, o todavía, radican fuera. Si bien habría que tener en cuenta que la opinión más válida sería la de aquellos que ya la hayan superado, pues serían quienes hablarían desde la experiencia.  

Por mi parte estoy de acuerdo, aunque me encuentro de lleno dentro de la franja, y quien me comentó tal hecho también. Lo único que nosotros podemos asegurar es que, en efecto, a nuestra edad la calidad de vida en todos los sentidos (y la de los pensamientos, espero) es mejor que antes de los 22, cuando el mundo, a pesar de ser ya adultos desde hacía algunos años, todavía era un lugar un poco extraño. Cometíamos muchos más errores, la inmadurez estaba por todas partes, casi la exudábamos, y las posibilidades con respecto al presente eran mucho más reducidas. Como todo el mundo erramos un sinfín de veces, caímos unas cuantas más y, prueba de que ahora puedo escribir este extraño texto, logramos levantarnos cada vez que un hostión nos nubló la mente (entiéndase por hostión más el emocional que el físico, que también hubo alguno). 

¿Y qué acontece después de los 36? Hay quien teme la llegada de ese momento, y también quien vive aterrado pensando en que su cumpleaños está a la vuelta de la esquina, vaya a cumplir 30 o 27; les da igual. El problema es envejecer. A mí, sinceramente, eso de ir acercándome a la muerte paulatinamente es algo que me es indiferente, pues cada etapa de la vida tiene sus ventajas y desventajas, aunque no negaré las ventajas de esta franja mágica que nos ocupa. Habría que revisar cada caso en particular, pues conozco a gente que con veintisiete es un viejo y otras que con cuarenta nos dan cien vueltas, en todos los sentidos, a cualquiera de los que todavía gozamos de tener veinte y tantos.  

De todos modos son muchas las personas de más de cincuenta que me han asegurado que, efectivamente, los mejores años de la vida son los que hemos comentado, y por supuesto su opinión es la que más cuenta.  

Para el resto de mortales, solo decir a aquellos que han superado los 36 que, sin agobiarse, sigan viviendo con las mismas ganas y pasión que a los veinticinco, que por suerte son la mayoría; y a los de menos de veintidós, advertirles de que, casi indudablemente y en la inmensa mayoría de los casos, las mayores hostias de la vida están aún por llegar, y con ellas el valiosísimo aprendizaje y evolución personal que comportan. Así que, andarse con cuidado, pues todavía queda muchísimo aprendizaje por delante.

Salva Alberola

Chefchaouen

Canción norteafricana
de tambores e idioma-arena.
Altos cúmulos de piedra
rascan el vientre a las nubes.

La sensualidad callada grita
en dos ojos de ágata.
Leve adiós.
Amor minutero pero intenso
como lo dulce de esta tierra.

La fe no se dice, se practica,
su ciudad invoca-provoca la religión.
La nuestra, basada en el opio-materia feliz
no es mejor,
sí contagiosa, irritante; adictivo
humor de la modernidad que se extiende por contacto,
lepra que todo lo pudre y lo iguala
separándolo de su naturaleza.

Santiago Herrero

EDITORIAL: NO HAY MARCHA ATRÁS

El próximo 20 de enero Barack Obama, el primer presidente de Estados Unidos negro, él que en los últimos ocho años ha creado más empleo que en tres décadas, ampliado la cobertura médica a 20 millones de personas, gestionado los acuerdos con Cuba e Irán, premio Nobel de la Paz, capturado a Osama Bin Laden… saldrá de la Casa Blanca que cambiará de inquilino: Donald Trump, el hombre que ha alcanzado lo más alto del poder mundial como portador de teorías racistas que negaban la nacionalidad de Obama por ser negro. Que en la campaña electoral agitó la bandera del racismo y la xenofobia y que le llevó a la victoria, será el próximo presidente de la nación más poderosa del mundo.

editorial 1Obama de despidió un día y al siguiente Trump se presentó. No hay más que obsérvarlos para darse cuenta que Trump es más de nuestro tiempo, que casa más con este mundo donde la voracidad financiera y el abuso de la ley de la jungla se han convertido en el único modo de vida, donde lo mediocre y lo chapucero triunfa. No se trata de cambiar uno bueno por uno malo, es darle al conjunto del mundo la misma tonalidad. Obama no es de este tiempo, su nobleza intelectual y sus buenas maneras desentonaban. Trump está hecho a la medida de la deriva de este mundo, donde la mediocridad, lo cutre y lo barato le viene al pelo.

BAROLOGÍA EL AGUJERO CUMPLE…

El agujero… 55 años, bar, taberna, café, lugar de cenas y comidas, de encuentros y rupturas, fundamentalmente uterino por su anatomía y filosofía, regido por mujeres, cercanas en el trato y profesionales en la dispensación, cual farmacia de barrio.

Fundada por un manchego, que como otros huían de una tierra donde en la posguerra se tenían que matar el  hambre a puñetazos, frase curiosa que da mucho que pensar, la duda viene si el hambre da gana de dar puñetazos, o si  los puñetazos distraen el dolor del hambre.

Esa era la frase del fundador de nombre visigodo, Recaredo, con la que explicaba el motivo de su llegada a Valencia. Si abrías en 1961, un bar en la zona de las facultades y cercano al campo de fútbol, tenía dos consecuencias, que se llenaría de estudiantes poco consumidores y que te hacías hincha del Valencia.

Entonces el Mestalla no era como el de ahora, afectado por la Guerra Civil, que sirvió de campo de concentración y chatarrería, se vio afectado por la  inundación de 1957,  en esas inundaciones Recaredo perdió una hija. La vida del moderno Mestalla, trascurre paralela a la venta de bocadillos, donde tiene clientes de varias generaciones de hinchas.

El apellido de Recaredo era de Toro, que compartía con el comentarista Juan de Toro, el de “Carrusel Deportivo” de la Ser, aquel que anunciaba de forma inigualable “Anís Castellana, anís de España”, que para eso era su hermano y le acompaño en su viaje a Valencia, por aquello de los puñetazos.

Los clientes universitarios, eran chavalines, que posteriormente se convertirían en altos cargos políticos. Lerma, Camps, Clementina Rodenas, Perez Casado, Segundo Bru, Esteban Gonzalez Pons, (que lo comenta en su libro de memorias), entre otros. Fue refugio en las corridas apretadas, cuando se oía aquello de “que vienen los grises”.

De los funcionarios de sanidad, cuando estos eran funcionarios de verdad  osease estirados, trajeados, recuerdo al grupo de veterinarios, que se sentaban en la entrada de la barra, grandes, imponentes por el porte que es una actitud más que una longitud, hablando de toros, cuyos nombres recuerdan a nombres de actuales funcionarios, que entonces se funcionaba por sagas.

…Los de la “Confe” (la Confederación Hidrográfica del Júcar), otro mundo, entrando a la derecha al centro y en la barra, que comentan animadamente la actualidad con criterios variopintos. Los de “hacienda”, recién caídos.

La actual propietaria Aurora, hija de Recaredo, economista de titulación y tabernera de profesión, inquieta, matriarca de proyectos, incluido esta revista. Ha tenido el acierto de mantener el Agujero de siempre, incluidos los barriles pintados por artistas de la época, no se sabe si por visión comercial o porque sí, ya se sabe que los economistas son un poco tacaños.

En todo caso, un acierto. Ha cambiado muchas cosas entre otras el vino, del vino a granel manchego, actualmente se puede pedir vinos nacionales e internacionales, te puedes tomar una tortilla de patata, para mí el plato estrella, con un Chablís, que para eso tiene como clientes a los departamentos de la Facultad de Filología.

Es un bar que tiende a la oralidad, si entras a un establecimiento zen es difícil hablar con el vecino, es como una intromisión. Si lo haces en el Agujero, puedes entablar una conversación sin problemas.

Por las tardes está Marta, la hija, qué te mira con una cara como de “este-de-la-mañana-que hace-por-aquí” o que hace este “analógico” por aquí, es ambiente de gente joven y erasmista. Más de hamburguesa.

Me extraña que con lo farandulera que es la dueña para con los demás, no haya celebrado el 50 aniversario. Podría ofrecer unos cacaos y olivas a todos los clientes  tanto históricos como presentes. Sería divertido e incluso, en estos momentos de acuerdos y pactos, podrían salir ideas más suculentas que las del Magestic o el Ritz.

 

La susurradora irresistible. Todos somos minoría.

El invierno ha sacado las garras por fin, pero a la mujer pelirroja no le asusta el frío. Enfundada en su traje de motorista, recorre las calles de Valencia susurrando su mensaje a lomos de la Harley. Cada cruce, cada recodo le inspira un nuevo grito.

“Durante el siglo XX fueron asesinados miles de palestinos, pero tú no eres palestino. El holocausto acabó con millones de judíos, pero tú no eres judío. Más de quinientos mil cadáveres de tutsis flotaron río abajo en Ruanda asesinados a manos de los hutus, pero son etnias que te quedan muy lejos. Se llevó a cabo un genocidio del pueblo bosnio en Yugoslavia a mano de los serbios, pero tú no eres bosnio. Atacaron una discoteca gay en Orlando, pero tú no eres gay. Cada año caen cientos de mujeres a manos de sus parejas, pero tú no eres mujer. Los atentados se suceden en grandes ciudades como París, Nueva York, Madrid, Estambul… pero tú vives en un pueblo. Miles de refugiados buscan inútilmente dónde crear un hogar, pero tú no eres un refugiado. Millares de personas mueren en el mar por intentar tenLa susurradora de eneroer una vida, pero tú ya tienes una. Millones de ancianos no tienen forma de acabar el mes dignamente, pero tú no eres un anciano. A los funcionarios se les baja un sueldo que llevaba congelado décadas, pero tú no eres funcionario. Cientos de empresas cierran las puertas, pero tú no eres empresario. Millones de personas no encuentran trabajo, pero tú no estás en paro. Miles de enfermos no tienen seguridad social, pero tú tienes tu tarjeta sanitaria. Montones de personas con diversidad funcional tienen problemas para participar plenamente en una sociedad que cada vez aumenta sus exigencias, pero tú tienes tus capacidades intactas.

¿No lo ves? Todos somos minoría. Lo que le pase a la persona que tienes al lado, importa. Lo que ocurra con la persona que está lejos, importa. Defender los derechos humanos es cosa de todos. Un día, tú serás ese humano que hay que proteger.”

Sin disculpa (Valencia)

Publicadas las bases de la IV edición del festival de cortometrajes «Requena y… ¡Acción!»

El certamen estrena web de cara a la edición de este año

Tras la publicación de las bases de participación en la sección oficial de la edición de este año de ‘Requena y… ¡Acción!’, se abre el periodo de presentación de cortos. El plazo de inscripción finalizará el 1 de marzo y está abierto únicamente a producciones nacionales.

Durante sus tres ediciones anteriores, ‘Requena y… ¡Acción!’  ha ido haciéndose un hueco en el espectro cultural actual y ha introducido la ciudad de Requena en el circuito de festivales de cine de la ComRequena y Accion 2016unidad Valenciana.

El festival espera superar este año el récord de más de 600 trabajos recibidos en la última edición. ‘Requena y… ¡Acción!’ se celebrará el fin de semana del 5 al 7 de mayo en el Teatro Principal de la ciudad. Los objetivos del festival son, incentivar la creación audiovisual de cineastas noveles y acercar la cultura a personas de todas las edades y condiciones.

Las bases pueden consultarse en: requenayaccion.com

Se trata de despatriarcalizar, no llega con ‘feminizar’ la política

Aunque el discurso sobre ‘feminizar’ la política parece estar activando un interesante y muy necesario debate, sostengo que el trasfondo del mismo es una mera pose discursiva si no va acompañado de propuestas para despatriarcalizar las estructuras, la política, el poder y la sociedad. Incidir en la idea de que aumentando la presencia de mujeres en el espacio público y asumiendo la ‘ética del cuidado’ en el funcionamiento de las estructuras generará potencialidad suficiente para provocar un cambio real en las mismas es situarse en el ámbito de la ilusión discursiva.

Como ya he explicado en este otro artículo, “cualquier proyecto de emancipación política que pretenda ofrecer alternativas para la democracia económica y social, fuera de la colonización depredadora capitalista, debería plantearse como reto el de despatriarcalizar la sociedad para la plena soberanía de las mujeres, de los hombres y de las comunidades en las que discurren sus vidas”. Es decir, resulta impensable un hipotético cambio social que no incluya la necesidad de partir de un análisis de las estructuras y relaciones patriarcales en los subsistemas sociales, económicos y culturales; y esto afecta de lleno a la credibilidad de las organizaciones políticas.

En estos días han proliferado algunos artículos de interés sobre qué significa ‘feminizar la política’ y la mayoría de ellos recogen una interpretación bastante más generosa y nutrida que la que sugiere el propio concepto de ‘feminizar’. En mi opinión, el concepto en sí se refiere al resultado de un proceso de mayor concentración de presencia y participación de mujeres en la política y en lo político; es evidente que a medida que los ratios de participación se vayan equiparando y haya una mayor diversidad de género en la representación, se irán aportando más elementos al debate político y se evidenciarán necesidades prácticas, asociadas a los roles de género, hasta ahora no abordadas por la cultura androcéntrica que predomina en las organizaciones políticas; de ahí a pensar que por sí mismo dicho proceso va a significar una transformación de la política me parece más una proyección del ‘desideratum feminista’ que una probable tendencia de cambio real.

Coincido plenamente con que la paridad es necesaria por pura normalización democrática, y por justicia social. Creo firmemente que es necesario incidir en el cambio del imaginario simbólico, y en este sentido, liderazgos como el de Ada Colau, Manuela Carmena o Mónica Oltra proyectan otra forma de hacer política más próxima a las cotidianidades de la vida, abordando explícitamente la cuestión de los cuidados. Es evidente que estos liderazgos alientan a una predisposición favorable para dar algunos pasos más y, como dice María Pazos, llegar a ‘feminizar’ el poder

Y sin embargo, no me parece que sea garantía suficiente para provocar un cambio en el orden de prioridades ni mucho menos para creer que las organizaciones o estructuras políticas van a empezar a desarrollar políticas feministas o a cuestionar los privilegios masculinos otorgados desde la inercia de las estructuras patriarcales y heteronormativas.

Por ello me parece que el debate no debería centrarse en la idea de ‘feminizar la política’, porque, más allá de que probablemente existan buenas intencionalidades, el riesgo es que se aproveche como una estratagema más para marear la perdiz. En cambio, soy partidaria de abordar explícitamente las relaciones desiguales de poder que se reproducen en las estructuras políticas, los mecanismos sutiles -y no tanto- de violencia que siguen funcionando, la necesidad de implicación activa y real de toda la estructura política y sus dirigentes con la eliminación del feminicidio, acabar con el ninguneo y la estigmatización que afecta a gran parte de las feministas ‘políticamente incorrectas’, tolerancia cero con tanto ‘mansplaining‘ progre que pulula en las organizaciones políticas, abordar el conflicto permanente de los tiempos ante la inercia de la práctica y gestión política o las resistencias a abrir el proceso para orientar el presupuesto público a la igualdad de género, por mencionar algunos aspectos que considero efectivos para despatriarcalizar.

Así pues, insisto, se trata de despatriarcalizar, y no, no llega con ‘feminizar’ la política.

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