SONETO FALLERO


Caminan peripuestas las falleras,

la banda multiplica sus redobles

al compás de festivos pasodobles,

y la masa abarrota las aceras.

 

De las rancias estirpes más señerassoneto fallero

destaca una figura entre los nobles,

admirado en la city y en los pobles

por sus retransmisiones chapuceras.

 

Amante del folclore y los petardos,

en las cortes de honor siempre destaca

y se inclina devoto frente al clero.

 

Estallan en las fallas pedos pardos

mientras su voz retumba como traca.

Adivina quién es este fallero.

Gabilón y Palmireta

 

BAROLOGIA: Vilafamés y cremaet

BAROLOGIAEl barólogo investido de una de las cualidades que este oficio inventado posee, el diletantismo, tomado en sentido peyorativo, que no necesariamente negativo “persona que cultiva una afición de manera superficial o esporádica “, desea dar la bienvenida al número uno de una revista, publicada por el MACVAC (Museo de Arte Contemporáneo Vicente Aguilera Cerní) de Vilafamés, en la provincia de Castellón por más señas, aunque esto sobra porque lo conoce todo el mundo.

Si tras una fatigosa compra decide subir a descansar a la cafetería del Corte Inglés  de la calle Sorolla de Valencia, sobre estos establecimientos de los grandes centros comerciales hablaremos y no piensen que de forma negativa en otra ocasión, en el pasillo de entrada a la cafetería te encuentras con una exposición de fotografía dedicada a este Museo.

Revisitado por enésima vez encontré dos gratas sorpresas, una la rotación de las obras dando salida a su imponente fondo con criterios tanto museísticos como de adaptación al recipiente que lo contiene, el edificio de siglo XV, con salas irregulares que permiten espacios singulares, donde el visitante proyecta su concepto inconsciente de espacio relacionándolo con la obra expuesta, en ese sentido tengo rincones preferidos. Pues bien, al cambiar la distribución, sabiamente diseñada por la nueva Directora, Rosalía Torrent la exposición ha ganado movimiento y ha logrado sorprenderme con la nueva obra encontrada en esos rincones favoritos.

La segunda sorpresa, soy de los que le gustan las tiendas de los museos, es encontrarme el número uno de la Revista Diferents, en ella hay una mención muy especial al fundador del Museo, Vicente Aguilera Cerní, que logró acercarnos el arte a través de la Revista Triunfo que ávidamente leíamos, naturalmente en el bar de turno, en nuestra época de rojeras universitarios.

Cómo es un espacio de barología, Vilafamés morisco, carlista y austero lo relaciono con el “cremaet”, que no carajillo, en su versión más serrana a base de Terry o en la versión nada desdeñable con ron. Su presentación en recipiente de barro, mejor que en duralex, aunque esta permite observar las dos capas, la del alcohol quemado y el café, poniendo en jaque la técnica del barista para que no le explote el vaso por la temperatura.

El MICVAC con cremaet en invierno o cervecita en verano, siempre recomendable para comprender un Museo y la sociología que permitió el sueño de un intelectual de izquierdas y un alcalde franquista inteligente por allá principio de los 70. Ahora un espacio museístico consolidado que se enfrenta al incierto mundo cambiante.

Julio Garcia

La susurradora irresistible. El corazón de las mujeres.

Las gafas de sol alzadas sobre la cabeza. La susurradora quiere apreciar con todos sus matices el objeto de su contemplación. Ellas.

Nunca entenderé tanto odio.

El viento templado de marzo la despeina, obligándola a apartar los mechones cobrizos hacia atrás.

¿Por qué las matáis?

Observa los andares desgarbados de una joven que arrastra su cuerpecillo delgado a fuerza de ilusiones. Dos metros más allá, una mujer de curvas rotundas parece mecerse al ritmo de un son íntimo a medida que avanza por la acera.

Morenas, rubias, pelirrojas, rapadas, de melena abundante, todas esconden las mismas ganas de amar y ser amadas. Todas guardan su corazón para entregarlo a quien sepa descifrarlo.

Y no es fácil.

Un corazón no se descifra a golpe de improperios, sino de susurros. Si quieres descubrir de qué está hecho su latido debes acariciarlo con ternura. El corazón de una mujer se cierra bajo siete llaves cuando teme recibir el más mínimo roce de desprecio. El corazón de una mujer no es frágil. Es enormemente perspicaz. Si deseas que te desvele lo que esconde, debes hacerlo vibrar con besos dulces. El corazón que está a punto de abrirse es alérgico a los puños y receptivo a las sonrisas. Se deshace ante la entrega, la confianza, la admiración y el respeto. Entonces es cuando te muestra su secreto, su lugar más íntimo y te atrapa para siempre. Y es en ese momento cuando debes redoblar el mimo y dejar crecer tu autoestima. Él se ha abierto para ti. No tengas miedo. No lo defraudes.

Recibir el cobijo del corazón de una mujer no es cualquier cosa.

Sin disculpa (Valencia)

 

COMPLEJO DE ARISTÓTELES

Dicen que Aristóteles siempre se creyó muy superior a su maestro Platón, que trató de imponer sus palabras y razonamientos por encima de su experimentado maestro. Incluso llegó a creer que los fundamentos filosóficos de Platón no tenían ningún tipo de fundamento y a pesar de esto Aristóteles es considerado el padre de la lógica y la biología.

El complejo de Aristóteles se da por la necesidad irracional de imponer el propio criterio siempre, de llevar siempre la razón a toda costa. Son esas personas que actúan con prepotencia sobre los demás, obsesionados por superar al otro y creerse mejor que él, acallando las opiniones de los demás, prevaleciendo su “verdad absoluta” para convertirse en una persona arrogante, prepotente y muy acomplejada.

Los individuos aquejados de este complejo son fáciles de detectar pues no tardan mucho en contarte su currículo, muy adornado claro, con palabras de más de tres sílabas, aprendidas y colocadas con calzador en cada frase que pronuncian, con discursos seudoculturales que te largan a la mínima, aunque tú no muestres ningún interés. Nunca prestan atención a lo que tú puedas contar y como mucho te escuchan para poder rectificar tus opiniones y dejar muy claro cuan equivocada estás y cuánta razón tienen ellos. No retienen ninguna información que tú les proporcionas lo que resulta divertido, puedes en la misma conversación hacer afirmaciones contrarias sobre el mismo tema y no se dan cuenta.

Poseen una personalidad egocéntrica que les hace considerarse intelectualmente superiores a cualquiera de las personas que los rodean y si intentan empatizar con alguien, siempre elegirán a aquellos que posean grandes títulos universitarios y que desempeñen altos cargos.

Los Sicologos declaran que eliminar el complejo de Aristóteles es tarea compleja debido a su naturaleza inconsciente, pero yo tengo mis dudas.

 

“Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo”.

                                                                                   Aristóteles 384AC-322AC

Mambrina

El concurso Astoria de cortometrajes rodados en Requena aborda el cine rural en su cuarta edición

Se celebra en paralelo al festival de cortometrajes y toma su nombre del antiguo Cinema Astoria de Requena

Hasta el 14 de abril permanecerán en la página web de «Requena y… ¡Acción!» las bases del 4º concurso Astoria de cortometrajes rodados en la ciudad de Requena. Este concurso se celebra cada año en la comarca paralelamente al festival de cortometrajes y toma su nombre del antiguo cine de la población hoy abandonado. El cine rural es el tema escogido esta edición para inspirar a los creadores que quieran participar. El festival tendrá lugar del 5 al 7 de mayo en el teatro Principal de Requena.

Los participantes deberán seguir las indicaciones de las bases para poder optar al premio, dotado con 300€, que se entregará en la gala de clausura del festival. Requisito imprescindible será que la obra haya sido rodada total o parcialmente en la ciudad de Requena.

El concurso, patrocinado por la fundación Lucio Gil Fagoaga, recoge la esencia de «Requena y… ¡Acción!», cuyos principales objetivos son incentivar la creación audiovisual en la comarca y acercar el cine a personas de todas las edades y condiciones; algo que desde la primera edición ha sido una constante para su directora, la periodista y cineasta Laura Pérez Gómez. El ganador de 2016 fue «Las personas antes que las cosas», de Gabriel Arribas y Rubén García; que se proyectó el pasado día 27 de enero durante la celebración de «El día más corto» en Requena, donde también se exhibieron el resto de vencedores de la última edición y se presentó el cartel oficial de este año.

¿Todo sigue igual? PONGAMOS QUE HABLO DE MADRIZ

Preciosa melodía de Joaquín Sabina, “allí donde se cruzan los caminos…”. En primer lugar, quiero dejar claro que la madre que me parió era natural de  la Villa y Corte. Era inevitable, por tanto, que un día cualquiera allá por 1.992, nuestro héroe se dirigiese, por motivos laborales, a Madriz. Se apeó del pájaro volador (bueno, por aquel entonces se trataba de un perro corredor…el galgo…no, el Talgo) y, en ese instante, el tiempo se detuvo. Instintivamente y, mientras observaba todo a su alrededor, con la cara que pondría un recién llegado de las Hurdes, iba sacando de su equipaje de mano una bonita boina…sí con pitorro en medio y, con un leve movimiento, la fue enroscando en su cabeza, efectivamente…Viriato ya estaba en Madriz. Su desembarco en la Estación de Atocha, de la que ignoraba cuántas plantas tenía y el montón de gente corriendo, subiendo o bajando mediante escaleras mecánicas lo tenía impresionado, tanto como   las tres interminables hileras de taxis que encontró a su salida. Sin embargo, cuando más impresionado quedó por esta gran estación ferroviaria fue cuando no tuvo más remedio que hacer un pis y observó con asombro que debía depositar una moneda en una máquina para poder “desalojar”, moneda que normalmente nunca encuentras a la primera, sobre todo cuando hay prisa.

Fue salir de la estación y acordarme del eterno debate clima seco/clima húmedo…pues, seco y todo hacía un frío del carajo, sensación que, aunque molesta… (siempre nos quedarán los calzoncillos de minero), no tiene comparación alguna con la sensación que he tenido al desplazarme allí en verano…esa sensación de que te están insuflando aire ardiendo por la nariz, sin dejar de lado el hecho de que el asfalto se derrite a tu paso…sí son los famosos “asfaltos movedizos” de Madriz. No hay que olvidar que se trata de una gran ciudad, que por supuesto a mí me recuerda a esas grandes partidas del Monopoly, donde todo el mundo intentaba comprar la calle de Atocha …¡iluso!, que si monto un hotel en Paseo del Prado…¡tonto!, no ves que ya están el “Palace” y el “Ritz” al ladito…En fin, como gran urbe que es, uno no puede dejar de pasear por sus impresionantes calles: por la calle de Alcalá…no, con la falda almidoná no, aunque como es tan interminable sí que es cierto que estuve tentado de comprar unos nardos para apoyarlos en mi cadera…siempre estaría más entretenido mirando la cara de los demás. Eso sí, si quieres andar no es como Valencia, que tú sigues, y sigues…allí de repente surge la Gran Vía, que parece el Tourmalet de la pendiente que tiene (aunque dicen que la peor es la cuesta de las perdices, yo por si acaso ni lo he probado). Sin embargo, para mí es todo un placer el hacer el recorrido inverso, es decir, voy hacia abajo y, con mi cara súper aerodinámica, con mi tocha y cuesta abajo me transformo en el Fórmula 1 del descenso peatonal, lástima que no se cumpla aquello de “tal que el nas…el compás”.

Se trata de una enorme ciudad que a Viriato le viene muy grande, y donde los pajaritos cantan, sobre todo en los semáforos cuando están en verde y, donde nuevamente Viriato se enroscó su boina y tardó aproximadamente unos tres semáforos en darse cuenta que Madriz no era la ciudad del mundo con más pajarillos por metro cuadrado. Sin embargo, si es verdad esa frase que dicen: “de Madriz al cielo”, efectivamente, dada la enorme contaminación que sobrevuela dicha urbe tienes más posibilidades de irte al cielo, al infierno o de reencarnarte en koala, según tus ideales. En Madriz tienes lugares emblemáticos como la plaza de España…próximamente plaza de Wang Jianlin, ese Sr. chino, con tanta pasta, que ha comprado el edificio España, así como el que compra un pisito y, que según los últimos rumores está pensando cambiar la estatua de Don Quijote y Sancho por un par de estatuas de los famosos guerreros de Xian, es lo que se conoce como la “chinalización” madrileña. También tienen el Retiro, no espiritual no, la Casa de campo, que uno piensa ¿será un chalet?, pero no…ellos presumen de que su tamaño es cinco veces mayor que Central Park en Nueva York, aunque sobre todo lo usan para echar cuatro “quiquis” por las noches… también presumen mucho de que tienen la “milla de oro”, aunque os juro que por mucho que he buscado no he encontrado ni una sola pepita. Bueno de oro…que alguna Josefa sí que habrá.

Es una ciudad que también impresiona por sus monumentos…quien no recuerda la Cibeles (como para olvidarla…pues no la vemos veces cada vez que gana algo el R.Madriz), la Puerta de Alcalá, ya podéis cantar eso de Víctor y Ana Belén: mírala, mírala, mírala, mírala…vale ya. Las famosas Torres Kio, sí esas inclinadas de la plaza Castilla, que dicen que son “la puerta de Europa”, con lo que considerando que una es de Bankia… ¿no sé qué es lo que encontraremos cuando lleguemos al W.C. de Europa?  Que digo yo que desde la torre de Bankia y aprovechando sus 15° de inclinación, sus 114 metros de altura y sus 26 plantas podían haber hecho “puenting” los responsables de las tarjetitas Black, al estilo del “anticristo” de la película “El día de la bestia”. A mí cada vez que las veo me da por imaginar a todos los preferentistas empujando hasta tumbarlas…con la banda sonora de “L’estaca” de Lluís Llach: segur que tomba, tomba, tomba… en fin, tantos y tantos sitios…el Palacio Real, el mercado de S.Miguel…pero, es en el centro, donde Viriato, nuevamente con su boina a rosca descubrió por qué hay que pedir un café “solo”, harto ya de tomar cortados y de intentar razonar con los reyes de la hostelería madrizleña, si los famosos “castizos de Quito”, da igual donde vayas, Mc Donas, Burriking… allí están ellos, con su sonrisa característica.

Pero a mí uno de los sitios que más me gusta es la Plaza Mayor, donde encontramos, no sólo la estatua de Felipe III (¡jopé! ya llevamos 3 palitos más), sino que entre lo más destacable de la misma esta su “Spiderman bolivariano”, no penséis mal, no está embarazado, simplemente es un señor que come mucho y se enfunda en unas mallitas para hacer posturitas cuando los turistas están receptivos. Esa plaza famosa en el mundo entero por su olímpico y buscado “relaxing cup of café con leche” de la gran Ana…solo superado por “el caloret” de la Rita en pleno “fiestón cazallero”. Por supuesto, no quiero olvidarme de la singular Puerta del Sol, donde Viriato después de ponerse su “tocado mágico” (vamos la boina) y tras un buen rato buscándolo, descubrió un mini oso yogui intentando comerse unos frutos de un arbusto/árbol…efectivamente, eran el oso y el madroño, ay cuanto idealiza la gente sus cosas. También descubrió el km 0, es decir lo que a Viriato le pareció, simplemente, un ladrillo “mu bonico” …cuanta incultura. De todas formas, lo que más me gusta de la Puerta del Sol es que es tan capaz de mantener tanto a los indignados del 15 M, manifestándose, acampando…como de ofrecernos su lado más lúdico cada Nochevieja, cuando nos amenizan con esos momentos mágicos del Ramonchu con su capita vampiresca y el modelito de cualquier Igartiburu, por ejemplo. Eso sí, todos los años como decía “Mecano” en su canción “Un año más” (venga abrimos el karaoke) “otra vez como el año que fue…”, se ve a montones de gente contenta con su champagne (bueno cava), sus gorritos y sus uvas, mucho rato antes de que, como siempre, nos expliquen mal el funcionamiento de los cuartos y las campanadas y… ¡venga a atragantarnos!, mira que no escarmentamos…

Uno de las cosas que más impresiono Viriato, con o sin boina, fue el metro de Madriz, cuando con su ingenuidad característica “de provincias”, dejo pasar un metro pensando que el siguiente, a las 8 de la mañana, vendría más vacío…podéis reíros de los empujadores profesionales japoneses…pero allí, hasta las abuelas llevaron a Viriato en volandas hasta el interior del metro…menos mal que, al menos, no se había equivocado de línea. Por el contrario, a las 10:30 p.m. y en la estación del metro de Atocha, otra vez el tiempo volvió a detenerse para el “tocado Viriato”, que sí, el de la boina. No había tanta aglomeración… ante los inmensos y estrechos pasillos solo se podía oír una serie de pasos solitarios: cloc, cloc, cloc, ante los que, las dos o tres personas que por allí deambulábamos, íbamos mirándonos de reojo y con la mano en la cartera, (sólo faltó una voz que dijera “tuto o muete”).

Pero, sin duda, además de que la gente siempre está dispuesta a ayudar a los que, como Viriato, tienen cara de perdidos, lo que más me atrae de esa ciudad…a pesar de todo, es su inmensa oferta cultural, desde el Prado, no, hay mucho borrego, como en todos sitios, pero me estoy refiriendo a ese extraordinario y enorme museo, que no te cansarías nunca de visitar, pasando por el Reina Sofía de arte moderno, el Caixa Fórum, donde siempre encuentras otras opciones, como grandes exposiciones de fotografía…también, puedo afirmar que he sobrevivido al Matadero madrileño, espectacular espacio artístico donde disfruté de una exposición de carteles de las “Guerrilla Girls”, un colectivo de artistas feministas que denuncian la desigualdad en el mundo del arte siempre con la cara cubierta con una máscara de gorila para llamar más la atención. Pero, por fin, en esta última visita, he podido disfrutar del museo Thyssen, si el de la “Tita, Tita, pon un coco”, que más que un coco ha puesto un huevo de avestruz… ya dicen que “tira mes un pel de figa que una maroma de barco”. La verdad es que nunca hubiera imaginado que me iba a impresionar tan gratamente. La única pega que le encontré es que nada más entrar te encuentras una serie de inmensos retratos, tanto de la baronesa y el barón, como de los reyes… no Felipe, no…sus padres, ¿o ya no son reyes? (que lio, en fin, como cobran igual), lo dicho son tan grandes que te dan una sensación como de, ¿inferioridad?, no, como si fueran a aparecer en cualquier instante “los cabezudos” para bailar con “los gigantes”.

De cualquier forma, y como dice una bonita canción de “Los Refrescos”, mucha gran urbe, mucha oferta cultural, pero al llegar agosto ¡vaya, vaya!… allí no hay playa, si podéis cantarla…ojo con la S.G.A.E.

Y, por último, Viriato volvió a enfundarse su entrañable boina a rosca, justo antes de preguntarse… ¿por qué los Leones del Congreso no tenían huevos?… ¿será porque las comparaciones con sus señorías son siempre odiosas?, aunque sólo sea en los casos que tienen que poner firmes a los bancos. Corre un extraño rumor al respecto que dice que allí nuestros diputados en lugar de la conocida frase de ¡No hay huevos!, se pican con esa otra de ¡Tienes menos huevos que Daoíz y Velarde juntos!…  ¡Grrrr! ¡Grgrgr!

(© Viriato, en cualquier w.c. de España)

Mac y su contratiempo

La última novela de Vila-Matas, pletórica de humor y sombras, es un verdadero máster sobre literatura

No es la primera vez que una novela de Vila-Matas toma como motivo central otra novela suya anterior. Ya en «París no se acaba nunca», el relato giraba en cierto modo en torno a la escritura de «La asesina ilustrada, su «primera novela». Pero si entonces dicho motivo servía más o menos de excusa para levantar su peculiar retrato del «artista adolescente», con «Mac y su contratiempo» (Seix Barral, 2017) Vila-Matas va un poco más lejos y convierte la reescritura de su novela de relatos «Una casa para siempre» en una experiencia fascinante, un verdadero máster «gratuito» de literatura o de eso que ahora se llama, académica y pomposamente, «escritura creativa».

Sobre «Una casa para siempre» pesaba una losa, que tal vez el inconsciente de Vila-Matas ha querido ahora remover. Cuando en 1988 publicó el libro, dos conocidos críticos literarios españoles destrozaron la novela y, con escasa amabilidad, le mostraron la “puerta de salida”. Mejor que no la hubiera escrito, concluyó uno. (Por cierto que al año siguiente, el libro fue seleccionado, junto a otro de Javier Marías, entre las mejores traducciones publicadas ese año en Francia). En España, fuera de un entonces todavía desconocido Roberto Bolaño, casi nadie mojó su pluma a favor del libro.

Casi 30 años después, cuando el escritor barcelonés no es solo una referencia esencial  de nuestra literatura, sino de la literatura mundial, Vila-Matas vuelve a ese texto «maldito», no para ejecutar una fría venganza, sino para levantar a partir de él una obra verdaderamente memorable, una obra que está en plena sintonía con el work in progress que lleva escribiendo desde hace décadas.

En «Mac y su contratiempo» un narrador vila-matiano al cien por cien, tras quedarse en el paro, decide «ahora que no tiene nada que hacer» iniciarse en la escritura, para lo cual comienza a escribir un diario (toda la novela suponemos que es ese diario, que el narrador paradójicamente no quiere de ningún modo que se le convierta «en novela», para lo que aún no se considera preparado). Pero al poco de iniciar la escritura del diario, se encuentra en una librería de su barrio (el barcelonés «barrio del Coyote», así bautizado en la novela por ser donde vivió José Mallorquín, el célebre escritor de novelas pulp de la posguerra) con un «reconocido escritor barcelonés», altivo y soberbio, y a raíz de ese encuentro empieza a concebir el proyecto de «reescribir» uno de sus libros, que recuerda leyó (sin acabarlo) hacía muchos años. Así, y mientras va registrando en su «querido diario» los avatares de su «nueva vida», de su deambular por el barrio o los rescoldos de su vida familiar, Mac inicia una relectura sistemática de «Walter y su contratiempo» (que es el nombre que tiene en el libro «Una casa para siempre» o algo que se parece tanto a ella que no cabe mucho engaño, aunque por supuesto no es idéntico), con vistas a, posteriormente, reescribirlo de nuevo y mejorarlo. Mac está obsesionado con la «repetición», que considera no una operación nefasta y fatigosa, sino la esencia misma de la literatura. Aunque se habla mucho de la «originalidad», para Mac toda escritura es repetición. Repetición, una y otra vez, de un relato original, un relato oral, que se remonta en el tiempo a la época de la Arabia feliz, que decían los griegos. Escribir es repetir. Y el va a repetir la obra de su famoso y engreído vecino, el autor de mucha novelas, entre ellas «Walter y su contratiempo», de la que parece que no está muy satisfecho con los resultados, y que él considera muy mejorable, ya que el original está salpicado de párrafos farragosos e incomprensibles, debido sin duda a que fueron redactados «en estado resacoso».

«Walter y su contratiempo» (como «Una casa para siempre»), como la novela que Mac va a reescribir y mejorar, es una «novela de relatos», las memorias de un ventrílocuo que sufre «un contratiempo»: al buscar «su voz propia», su «única voz propia» (eso que todos los escritores buscan ansiosamente), ha perdido su verdadera condición de ventrílocuo, se queda «agarrotado y paralizado».  Tras conseguir superar en el primer capítulo esa parálisis, en los siguientes se desparraman sus distintas voces. Cada capítulo es un cuento y cada capítulo es un cuento diferente, cuyo armazón total construye la novela.

Mac va leyendo y analizando cuento a cuento, descubriendo en cada uno de ellos su génesis y su propósito, para luego más tarde plantear las reformas que piensa realizar. Este paseo por el interior del libro (al igual que los paseos por el barrio nos dan una radiografía bastante intensa de la Barcelona en crisis, con sus mendigos in crescendo), es también un paseo literario por la geografía de la narración, es especial del cuento, y una incursión extraordinaria en el meollo mismo de la literatura. Si hasta ahora, todo texto vilamatiano venía a ser una excursión recreativa por uno u otro aspecto esencial de la creación literaria y por el esclarecimiento de ese tejido nudoso que forman vida y literatura, en «Mac y su contratiempo» (donde el autor, sin renunciar a una intensa ficción literaria, toma quizá más que nunca la voz narrativa de un ensayista) el texto parece organizado como una verdadera y exhaustiva «master class», mucho más productiva y mucho más divertida, seguro, que mil talleres literarios al uso.

Pero con ser quizá la novela más divertida de Vila-Matas, «Mac y su contratiempo» no deja de ser un jardín con sus rincones sombríos. Y, de hecho, puede que sea su obra donde la muerte está más presente.

También -y esto lo vengo reiterando novela tras novela- este libro contiene una radiografía del presente mucho más atinada que muchas otras saturadas de un supuesto «realismo» auténtico. La mirada de Vila-Matas sobre el presente es acerada y sabia. Y su talento para indagar en el estado de las relaciones fundamentales (marido y mujer, padres e hijos, vecinos, etc.) otorga una pátina de credibilidad esencial a un relato lleno de imaginación, de pura ficción.

«Mac y su contratiempo» es una novela, una gran novela, una novela sabia, inteligente, muy divertida, y a la vez una verdadera enciclopedia sobre la creación literaria, donde Vila-Matas ha volcado una sabiduría forjada en el más solitario y heterodoxo de los moldes de la narrativa española de los últimos cincuenta años.

 

Bocadillos:

Aunque se habla mucho de la «originalidad», para Vila-Matas toda escritura es repetición

La mirada de Vila-Matas sobre el presente es acerada y sabia

Manuel Turégano

Cuadernos charnegos: La fiesta del “volem acollir”

A decir verdad tienen virtudes que deben serles reconocidas. Los nacionalistas no tienen apoyo suficiente de los catalanes, ninguno en el plano internacional, no tienen la razón de su parte y van en contra de la historia, por lo menos de la historia del progreso, pero hay que quitarse el sombrero ante sus estrategias publicitarias, son buenos, realmente buenos. Su publicismo, no es causa suficiente  de su éxito, me refiero al de lograr conducir en dirección al abismo, cantando himnos y flameando banderas, a mucha, muchísima gente avanzada, normal e inteligente, pero sí que es causa necesaria, imprescindible, ya que es lo que inocula el relato, la poética, la emotividad necesaria al  “proces”  (con la mismo efecto mágico con el que el agua embotellada se transmuta en naturaleza virgen y salud, y hasta adelgaza).

En los tiempos gloriosos del Pujol triunfant, hicieron una extravagante  campaña publicitaria, sin ninguna otra medida complementaria, con el eslogan que diu “prou accidents”, logrando que multitud de coches llevaran una pegatina con esa rogativa,  supongo que dirigida a la Mare de Deu, quien por supuesto, que yo sepa, desoyó las suplicas, pero que sirvió para demostrar que había mucha gente presta a seguir las consignas del amo, por tontas que fueran, por lo menos si la causa era buena.

No es cosa nueva, la propaganda ha sido la nervadura de todos los nacionalismos, como de otros muchos movimientos de masas, es un clásico citar a Goebbels como un maestro de la propaganda (los judíos conspiran para dominar el mundo). El nacionalismo no solo pretende representar totalmente al pueblo sino que a poco que pueda  engulle toda reivindicación y toda causa popular, sea la crisis, el paro, el déficit de infraestructuras, el peaje de las autostopistas, las listas de espera en sanidad, el bajo rendimiento de la enseñanza, etc, es muy fácil, no hay masque echar la culpa al otro. Son omnívoros, todo es alimento para ellos. Tampoco hacen asco de las mentiras, todo lo contrario, las proclaman y publicitan, engordan con ellas, logrando así convencer a mucha gente de que  OMO LAVA MÁS BLANCO (de que somos el pueblo más democrático, emprendedor y pacífico de Europa,  o de que Franco no ha muerto, la guerra de sucesión fue una guerra entre España y Cataluña, España nos roba, etc.). Total, acurre que también se han apropiado, como no, de la causa de los refugiados, sin rubor alguno.

El sábado 18 de febrero hubo una manifestación multitudinaria en Barcelona, aquí y en ningún otro lugar, 160.000 según la Guardia Urbana. El tema era los refugiados. ¡Quién es el canalla que no está por causa tan justa y solidaria !, yo no, por supuesto, ni tú probablemente. ¡A la calle que ya es hora…!, pues. Tremenda manifestación, no tan numerosa como las del 11 de septiembre, pero sí una de las gordas.

 Hete aquí que la causa y la manifestación fueron limpiamente devoradas por el independentismo, por la jeta, supongo con la complicidad de un comité organizador que no se ha quejado. La maquinaria la tiene bien engrasada: TV3 a tope, la Asamblea Nacional Catalana y su tremenda capacidad organizativa (ya sabéis, el partido único, el órgano de masas subvencionado del régimen, una especie de Secretaría General del Movimiento; lo viejos ya me entendéis), y sus centenares de voluntarios. Acudió el Govern casi al pleno, y los organizadores fueron recibidos en su palacio por nuestro amado líder el gran Cocomocho. La consigna más proclamada fue “volem acollir”. Quedaba implícito que quien impide el “volem” es Madrit, de hecho casi linchan moralmente a Jordi Évole por insinuar que también había culpas locales (la verdad es que no se bien qué pasa para  que no lleguen los refugiados, ni aquí ni a otros muchos sitios, pero me huelo que culpa hay para todos, y para la UE para la que más).

A nadie se le escapa que en la situación de Cataluña aquí nada es casual ni inocente, a pocos meses de las fecha del prometido choque de trenes (también llamada revolución de las sonrisas, ¡habrase visto tamaño fraude y  cursilería!). Querido lector, repite conmigo: volem acollir, volen acollir… ¿a qué te suena?: quizás uno sea un paranoico pero a mí me suena mucho a “volem votar”, la consigna del referéndum pasado y  futuro. No me extenderé en lo impropio del término “volem”, expresión de voluntad, de subjetividad, de emotividad (no es que los refugiados tengan derecho a ser acogidos, sino que yo tengo la necesidad de acogerlos), del mismo modo que se argumenta como prueba de que somos una nación, que “nos sentimos una nación”, o que es “la voluntat d’un poble”.

Fue una mani sabatina de ambiente festivo, a la que una vez más bajaron de los pueblos, se veían bastantes esteladas y todo tipo de consignas. Pero la consigna más flipante, y bastante abundante, venía en unos carteles rojos en los que se leía “contra las fronteras…. desobediencia”, que a mi parecer estaban fuera de lugar y es tremenda tontería. ¿Qué habría que desobedecer para poder acoger a los refugiados?. No hace falta ser muy paranoico para relacionar esto con las consignas insurreccionales independentistas  (desobedecer las leyes, a los tribunales, y  a Madrit: independencia pues).

En resumidas cuentas se han marcado un tanto, una nueva performance publicitaria, un acto gubernamental en virtud del cual al parecer queda demostrado que somos un “sol poble”, una nación unida con gran capacidad de movilización, que a diferencia de la “resta” del estado somos tierra de acogida (siempre que adoptes la lengua y la identidad que impone el régimen), y que estamos listos para el “volem desobeir”.

Fue la más grande manifestación europea sobre la causa de los refugiados ( otro Guinness), con lo que queda proclamado, urbi et orbe, lo que se quería anunciar:

                                               Volem acollir, ergo som collonuts

Valero de Luna (Barcelona)

¿CÓMO ERES ASÍ?

¿Qué tienes en la cabeza cuando no reconoces que me vejas?

¿Qué tienes en el alma cuando alzas tu mano sobre mí?

¿Qué tienes en la cabeza cuando no ves cómo me tratas en el trabajo?

¿Qué tienes en el alma cuando te mofas de mí?

¿Qué tienes en la cabeza cuando no me respetas?

¿Qué tienes en el alma cuando me hieres con lo que ha salido de mí?

¿Qué tienes en la cabeza cuando no me dejas vestir como me da la gana a mí?

¿Qué tienes en el alma cuando decides sobre mi sexualidad?

¿Qué tienes en la cabeza cuando no reconoces que me deseas controlar?

¿Qué tienes en el alma que te genera tanta inseguridad?

¿Qué tienes en la cabeza cuando no te das cuenta de que me haces llorar?

¿Qué tienes en el alma para que me quieras violar?

¿Qué tienes en la cabeza que no aceptas que no te amo ya?

¿Qué tienes en el alma que hace que me quieras castigar?

¿Qué tienes en la cabeza para no admitir que me esfuerzo más?

¿Qué tienes en el alma que no me dejas avanzar?

¿Qué tienes en la cabeza que antes de matar no te agredes a ti?

¿Qué tienes en el alma para no ver más allá de tu nariz?

¿Qué tienes en la cabeza que no dejas las bravuconadas?

¿Qué tienes en el alma para generar tanto terror?

¿Qué tienes en la cabeza para quererme callada?

¿Qué tienes en el alma para ser tan castrador?

¿Qué tienes en la cabeza para que no me sepas valorar?

¿Qué tienes en el alma que hace que no me sepas amar?

¿Qué tienes en la cabeza cuando no me dejas libertad para vivir?

¿Qué tienes en el alma que me obligas a morir?

¿CÓMO ERES ASÍ?

Tal vez un día seas consciente de mi realidad, mi fortaleza y valor y te avergüences tremendamente de ti.

Roberta Taro

Una moda

Ser víctima mola.
Del sistema, del amor, del otro,
de todo aquello que en verdad
no existe.

No me jodas,
mártir.
Aquí andamos todos perdidos
entre dos nadas y
no defiendo la cabeza del tirano

ni al certero desamor
ni a tu incomprendido,
pero sobre todo,
sobre
todo
no te defiendo a ti,
ni me defiendo a mí.

Vivo,
persevero,
como Ícaro me lanzo y
estrello, mas soy
pesado como el plomo.
Con cada hostia cambio el molde
y ya estoy listo
-la cara más guapa-
para otro round,

Yo fui también víctima.
Llenito y con suaves plumas.
Necesitado
de caricias.
Ahora soy un monstruo:
escamas de lagarto,
moral de gato.

Y ando suelto.

Santiago Herrero

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