Caminan peripuestas las falleras,
la banda multiplica sus redobles
al compás de festivos pasodobles,
y la masa abarrota las aceras.
De las rancias estirpes más señeras
destaca una figura entre los nobles,
admirado en la city y en los pobles
por sus retransmisiones chapuceras.
Amante del folclore y los petardos,
en las cortes de honor siempre destaca
y se inclina devoto frente al clero.
Estallan en las fallas pedos pardos
mientras su voz retumba como traca.
Adivina quién es este fallero.
Gabilón y Palmireta