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NO CUADRAN

   Según el diario El País del pasado 18 de febrero en su sección de economía, la deuda pública española ha crecido durante el mandato de Rajoy en 326000 millones de euros, lo que deja la deuda total en 1 billón sesenta y nueve mil ochocientos setenta y seis millones, aproximadamente 667.000 millones más que en 2008. Cierto es que en las dos legislaturas de Zapatero la deuda creció más; en concreto en 359000 millones y que casi la duplicó en su 2ª legislatura -del 35% en 2008 al 65% en 2011; pero Rajoy lo ha hecho en ¡tan sólo cuatro años!

    ¿Cómo se dispara dicha deuda en estos años hasta llegar al 100% del PIB? ¿Cómo lo han hecho? ¿Dónde está ese dinero? O, mejor aún, ¿en qué se lo han gastado? Según este mismo diario se debe, entre otras razones, al rescate bancario, al FLA (Fondo de Liquidez Autonómica) y aportaciones a países que, como el nuestro, han sido rescatados, como Grecia, Portugal o Irlanda, pero sin facilitar, en este último supuesto, cantidad alguna.

    ¿Estas razones son suficientes para explicar esa cifra tan desmesurada? Se me antoja que no, que hay algo más. Mi madre siempre me dijo que “si gastas más de lo que ingresas tienes pérdidas”, es decir, tengo deudas. Por lo tanto ¿qué gastos ha tenido el gobierno o qué ha dejado de ingresar para llegar a este extremo? (Días después de la publicación del artículo de este diario se publicó un informe en el que se aseguraba que en los cuatro años de gobierno de Rajoy se defraudó en España una cantidad muy similar al incremento de la deuda: alrededor de 360000 millones, “casualmente”).

    Porque haciendo unos pequeños cálculos sale que durante la última legislatura la deuda ha crecido a razón de unos 81500 millones anuales; o, lo que es lo mismo, cada español, desde el recién nacido al abuelo más decrépito, debe anualmente 1850 euros; por todo esto veo que hay algo en la economía española que no cuadra. Alguien podría argumentar que también se debe a los intereses de la deuda, que son muy altos. Pero supondrían ¿cuántos? ¿40000 millones? ¿y el resto?

 Y todo esto a pesar de los recortes y los esfuerzos que nos pidieron: “los españoles debemos apretarnos el cinturón”, nos decían; recortes excesivos en sanidad, educación, ayuda a la dependencia…; recortes brutales también en los salarios de todos los ciudadanos, trabajadores por cuenta ajena o funcionarios, congelación de las pensiones, retirada de las pagas extras. Mientras desde Bruselas aún nos exigían más ajustes y recortes. ¿Para qué? ¿Para que alguien se lo lleve crudo, a nosotros nos terminen de arruinar y la deuda vuelva a crecer?

    Insisto, las cuentas no cuadran, por lo que si algún economista serio lee este articulo le agradecería que escriba otro aclarando todas las dudas que han surgido.

Moska

Marzo ya no es lo que era

El que ahora es el tercero en nuestro calendario y antes fuera el primero en el de los romanos, siempre ha sido para mí uno de los mejores meses del año. Dedicado a un dios guerrero pero también protector, marzo en nuestras latitudes suele ser un periodo cambiante y primaveral en el que la luz vuelve a ocupar el sitio que nunca debió arrebatarle el otoño y en el que la fragancia del azahar impregnaba el aire de la tarde.  

Y así había sido durante muchos años hasta que alguien empezó a confundir las calendas con los idus de marzo, mejor dicho, no “alguien” en abstracto sino los falleros. Progresivamente y cada año un poquito antes, lo que constituye la parafernalia fallera: cables, luces, vallas, tarimas, altavoces, sacos de arena, carpas, etc., van apareciendo por nuestras calles, así como quien no quiere la cosa, a la vez que van obstaculizando nuestro paso a pie o en vehículo (no quiero ni pensar lo que será ir en silla de ruedas), de tal modo que los inconvenientes que antes duraban una semana ahora se prolongan por un mes. Puede que en algunos barrios no se tan exagerada la cosa pero les aseguro que en el mío comenzaron a colocar cables, postes y luces a mediados de febrero, vallas a finales del mismo mes y, aunque todavía no están montadas las carpas, unas cintas de bandas rojas y blancas amenazan ya a los escasos vehículos que se atreven a asomarse por aquí para que tengan claro lo que sucederá si siguen empeñados en invadir el espacio que los falleros consideran su territorio. 

Utilizo poco el coche en estas fechas pero desde mediados de febrero intento esquivar puntos conflictivos para entrar o salir del garaje, buscando las escasas pero más seguras rutas alternativas. Cuando empieza marzo dejo de reciclar residuos porque los contenedores de papel y plástico cada año son retirados de casi todo el barrio. Este año además la primera mascletá no ha sido el día 1 de marzo sino que empezaron el día 27 de febrero, digo yo que será para abrir boca.

Y con ser mucho, lo peor de todo no es la falta de consideración de los falleros, que atenta contra la libertad, la tranquilidad y la vida normal de los que pretendemos seguir con nuestra marcha, ni tampoco la invasión de gente en este barrio campeón de bombillas y saraos, nada de lo que he mencionado, ni siquiera el ruido ni cualquiera de las molestias es comparable a lo que yo considero el peor de los tormentos de marzo: el olor a refrito de las churrerías que se impone al de la flor de los naranjos, incluso al de la pólvora. Los temidos churreros, esos sí que tomarán la ciudad dentro de poco para hacer de mi barrio un lugar pestilente del que no habrá más remedio que salir huyendo si no quieres morir de asfixia. Desconozco el motivo por el que se empezó a confundir churras con merinas, es decir no entiendo cómo se ha podido pasar de vender deliciosos buñuelos de calabaza en discretos puestecitos situados en lugares estratégicos, a instalar barracones de feria con toldos, farolillos, mesas y sillas en casi cada esquina. El año pasado en un radio de escasos 100m desde mi casa había 8 establecimientos churreros, y que no se le ocurra a nadie hacer asados argentinos, fabadas, parrilladas de mariscos o cualquier otra cosa aromática porque, como tenga éxito el negocio, la mezcla de efluvios puede ser mucho más exótica y repugnante. Ya pueden espabilarse los naranjos, ya puede ser intenso el perfume de las flores porque como le pregunten a cualquier turista a qué huele Valencia en fallas veremos cómo definen lo que les dicta su maltrecho olfato.

Forastero: cuídate de los idus de marzo.

María Valeska

RÍAS DE FANGO

Para poder explicaros lo que sentí hace unos días tras escuchar unas declaraciones que cuestionaban la actitud de muchísimas personas que lo están pasando muy mal, comenzaré recordando un par de artículos de nuestra Constitución que seguro conocéis:

Artículo 40.-1. Los poderes públicos promoverán las condiciones favorables para el progreso social y económico y para una distribución de la renta regional y personal más equitativa, en el marco de una política de estabilidad económica. De manera especial realizarán una política orientada al pleno empleo.

Artículo 47. Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación.

Pienso que estando estos artículos tan cerca desde el año 1978 (en el ejemplar que guardo en casa, solo una página les separa), podrían andar de la mano, enamorarse y, mientras puedan, procrear, y darnos así el fruto de la coherencia. Me explico: debería ser normal disfrutar de un techo, poder salir adelante con nuestro trabajo y vivir dignamente.

¿Qué ocurre si las políticas no son todo lo buenas ni certeras para acercarnos al pleno empleo? Cuando el paro es un paro que en multitud de casos (jóvenes de ambos sexos, mujeres, mayores de 50 años) fosiliza a las personas. Al contrario que los fósiles, las personas comen, sienten, tienen hijos y buscan esa dignidad que los artículos mentados, a priori, deberían garantizar. Como todos sabemos, por desgracia y en la práctica no es así.

Si además de esto, elegimos en su día, en uso de nuestra libertad, comprar una humilde vivienda cuya hipoteca supone una cuota mensual, en muchos casos, similar a la que representa un alquiler. En resumen, cuando falta el trabajo (no las ganas de trabajar), se encuentra uno con la calle más triste de su vida, habitada por parados con hijos y, en casos, con dependientes a su cargo, bajo un cielo raso que asusta. Una calle en la cual no encontramos, o lo hacemos a duras penas, los artículos de primera necesidad y donde los artículos 40 y 47 antes citados quedan reducidos a decorativas fachadas que ocultan un interior con “aluminosis”.

Quizá lo normal, vista nuestra contrastada “irresponsabilidad”, según algunos, en este mundo de unos pocos, sería que buscásemos la ayuda de extraterrestres que habiten estrellas de otro sistema, no del nuestro. Puede que la empatía aumente con la distancia. Aquí, en nuestra realidad un par de semidioses la perdieron cuando se empadronaron en el Olimpo, y no se dan cuenta de que el verdadero escenario de la vida es aquel en el cual, con menos decibelios, la mayoría tiene que ganarse a diario los garbanzos para el puchero. Son tan responsables que se atreven a criticar a los que más jodidos están, tienen una “ría de fango” en lugar de venas, solo fango que hace que todo les resbale e impide que su ego pueda poner los pies en suelo firme y así acercarse a los demás. Johann Wolfgang Goethe dijo: “somos todos tan limitados, que creemos siempre tener razón”. Yo me atrevo a añadir: incluso si la distancia que separa a algunos de determinados problemas, de los que tan gratuitamente opinan, debe medirse en años luz.

A lo que voy, no quiero extenderme más. Para mí, Alaska y “El Canut” son: el estado más grande de los Estados Unidos y un juego tradicional valenciano que nació en la época de los árabes, nada más. Y otra cosa: Cinco horas con Mario es una novela del escritor  Miguel Delibes, incluida entre las mejores novelas en español del siglo XX. Estar más de cinco horas con Mario, no es recomendable… a los hechos me remito.

Entonces, ¿cómo cumplen con sus responsabilidades aquellos que no encuentran sus derechos en esta sociedad tan onírica para otros? ¿A quién se dirigen o a qué se aferran todas esas vidas que se apagan a diario y que a muchos parece no importar nada?

Todos los días amanecen con vidas anónimas privadas de la mínima dignidad, vidas que van quedando sepultadas entre el “fango” de críticas sin sangre y tanta indiferencia disfrazada de silencio.

            Manuel Romeu

SER UNA AMANTE

Sin ninguna duda este recién estrenado siglo es el de la soledad. Aunque los medios a nuestro alcance sean cada día más sofisticados y podamos relacionarnos con mucha gente al mismo tiempo y sin salir de casa, cada día estamos más solos. Si a esto añadimos el estar en una edad avanzada, con varios divorcios en tu cuenta personal, tu condición de mujer y que tus hijos, que tantas horas ocupaban de nuestro tiempo, han volado del nido, la soledad se multiplica exponencialmente.

En estas circunstancias lo peor que te puede pasar es tropezar con uno de esos especímenes que se prodigan por este mundo que, con dulces palabras y gestos de deseo, crees que te ayudarán a sobrellevar la soledad. Llenan tu cerebro de halagos para que caigas en sus redes y poder utilizarte cuando ellos te necesiten.

Como este tipo de relación no tiene un nombre especifico, te llaman amante, aunque el diccionario de La Real Academia no rece en esos términos.

Este tipo solo te busca cuando no tiene un plan alternativo que le seduzca más, o cuando quiere que lo saques a pasear y por supuesto pagues el gasto. Nunca te pregunta por tus problemas y mucho menos por tus sentimientos. Eres tú la que debes preguntar y escuchar los suyos, animarlo, consolarlo, entretenerlo y estar disponible para cuando llama o aparece. Sin ningún pudor puede dejarte apartada de cualquier evento de su vida, te esconde, cuando se tropieza contigo en un lugar público te da trato de conocida, como mucho; si le suena el teléfono estando contigo miente de con quién está y dónde, sin la mínima consideración de que hasta qué punto puede eso llegar a doler.

Las amantes podemos estar horas esperando a que nos llamen, buscar una buena excusa para llamar, emplear mucho tiempo en el arreglo personal solo para gustarle, interesarnos por temas que a él le interesan, soportar salidas que nos aburren e incluso nos dan miedo, justificar sus actitudes en todo momento. Somos capaces de cambiar nuestros hábitos en la comida, no fumar si el no fuma, dejar nuestros hobbies a un lado y abrazar los suyos… hasta el punto de no vivir tu vida, solo la suya.

Sabes que no conduce a nada, que las cosas no van a cambiar. Con cada frustración, con cada disgusto, tomas la decisión de terminar, estás convencida de que puedes, pero no lo consigues. Vuelve a llamar, no te sientes capaz de decirle lo que piensas, lo que te pasa, por temor a que se enfade o porque no quieres mostrarle tu debilidad, además no va a entender de qué hablas, no entrará al trapo, le quitará importancia y con un giño o un achuchón ya estarás pillada de nuevo. Intentas mantenerlo a tu lado haciéndole costosos regalos y siendo útil en cualquier cosa que necesite.

En los momentos de mayor dolor barajas la posibilidad de poner tus afectos en otra persona; dicen que un clavo saca a otro, pero no puedes y no sería justo. No puedes hacer a otro lo que te están haciendo a ti, nadie merece eso. Amplias tus relaciones hasta que tu cuerpo no aguanta solo por mantenerte ocupada y no pensar en él, intentas pasarlo bien sin que esté presente y a veces lo consigues, incluso es tranquilizador estar en un ambiente donde nadie te hace daño, con amigos que te aprecian por lo que eres, que te dan el cariño y la compañía que tanto necesitas. Pero cuando te quedas sola tus pensamientos vuelven a él. Miras el teléfono por si te ha llamado, te sumerges en pensamientos que te vuelven a destruir, pasas unas horas de luto y de auto consuelo y cuando crees que vas a poder superarlo, te llama, aparece y vuelta a empezar.

Pienso que si de verdad fuera una amante al uso sería más fácil. Si yo tuviera un marido o él una esposa supongo que lo llevaría mejor. Por lo menos las ausencias y los silencios estarían más justificados, aunque el daño que causaríamos sería injusto, porque esta situación resulta muy dolorosa y sobre todo absurda, ¿no creen?

Aurora de Toro

Mudo absorto y de rodillas

Artículo publicado el 15 de marzo del 2012 en El Inconformista nº 5

 

Así reza uno de los versos de la Rima LIII de nuestro insigne poeta romántico G..A. Bécquer.

Pero esa actitud es la que practicamos los españoles ante las distintas acciones de nuestros gobiernos democráticos.

Llevamos casi tantos años de democracia como de dictadura y estamos permitiendo que una “casta de políticos” amorales, y otros calificativos que me reservo, disponga de nuestras vidas e intereses.

Sí, sí, mudos y absortos y en posición genuflexa permanecemos, año tras año, elección tras elección, pero ¿hasta cuándo?

Quizás transcurrido este tiempo sea el momento de recapacitar y decidir si este es el modelo de Estado que deseamos, y si queremos seguir permitiendo los usos y abusos del poder. En estos años numerosas prebendas han tramado en su propio beneficio, largo sería su cita pero en estos momentos en los que de todo se duda, ¿por qué tienen acceso a jubilaciones máximas con escasos años cotizados, frente a los más de 30 exigibles para el resto de los españoles?

Atrás quedaron los tiempos del cambio, las chaquetas de pana y los ojos llenos de esperanza en un futuro mejor y más libre.

La “casta política” desde su atalaya no atisba a ver el suelo, quizás debido a la altura en la que se han instalado o quizás por su escasa visión a distancias largas, porque a cortas distancias su agudeza visual no tiene parangón.

El “trinque”, el hurto y el pillaje nos acompañan desde tiempos inmemoriales pero estos modernos bandoleros, dejan a los “Tempranillo” y “Candelas” como simples aficionados.

Y yo me pregunto: ¿Seguiremos “mudos absortos y de rodillas?

FATUM, (Valencia)

ESTA YA LA HE VISTO: “Cien años de perdón”

esta ya la he visto (2)

La última película de Daniel Calpasoro, con guion de Jorge Guerricaechevarría e interpretada por Luis Tosar, Patricia Vico, Rodrigo de la Serna y Raúl Arévalo se convertirá en este estrenado 2016, en la película del año.

Con una duración de 98 minutos el argumento gira alrededor del asalto a un banco donde guardan su botín los grandes ladrones que nos invaden últimamente.

El ingenio en varias de sus vueltas de tuerca, el talento del director y la soberbia actuación de los actores convierten a “Cien años de perdón” en un thriller donde no hay lugar para el descanso. Es una película de entretenimiento y que nos lleva a la reflexión a la hora de escarbar en un panorama político rebasando los límites de la ficción para convertirse en un documento de nuestro tiempo.

A todos nos recuerda films de culto como: “Tarde de Perros” (1975), “Heat” (1995) o “Plan oculto” (2006), cine de atracos y ladrones en el que la planificación del delito es lo de menos para convertirse en una dura crítica a la clase política española y a los círculos de poder. No estaría mal que algún político fuera a verla.

Recordad que ir al cine siempre es una opción para el ocio y que, cuando nuestros flamantes políticos se pongan de acuerdo, igual baja el precio de las entradas.

El cine de los sábados

Rajoy y los toros

Esta revistilla que hacemos unos cuantos diletantes, fue la primera que presentó a Rajoy como un Tancredo, esa figura a medias entre el toreo serio y el espectáculo bufo, que consiste en aguantar quieto generalmente sobre una silla para dar al toro sensación de un mueble confundiéndole como un elemento inerte de la plaza, sobre el que no tiene sentido hacer el mínimo derrote porque no cuenta y que magníficamente dibujó Gabi  habitual ilustrador de la publicación con el que no he tenido oportunidad de intercambiar muchas palabras pero que como artista supongo compartidor  de la estética taurina, y no es necesario nombrar a Picasso.

RAJOY y los torosRecuerdo la magnífica revista Quites que publicaba la Diputación de Valencia y que era la admiración de todos incluido el mundo de la cultura, cuando esta institución estaba gobernada por personas serias, antes de que vinieran los macarras tauleros, y en la que participaban firmas como Rosa Chacel, Francisco Brines, Fernando Quiñones, Juan Luis Panero y otros, con ilustraciones del muy admirado Ramón Gaya, Antonio Doménech entre otros.  Revista que recomiendo a los jóvenes donde verán algunas cosas que yo aprecie cuando era como ellos, abolicionista.

Creo que la figura del Tancredo, aun siendo gráfica, no se ajusta a la actitud de D. Mariano que en los últimos tiempos recuerda más a las espantadas a las que nos tenía acostumbrados Curro Romero, pero sin su maestría y arte. Y que Dios me perdone por la comparación.

Su naturaleza torera es la de un chapuzas, escurridizo y miedoso, no solo cuando el toro es astifino y caballaco por alto de  agujas,  simplemente porque es toro. No le gusta el toreo prefiere verlo  desde el tendido,   a lo sumo desde la barrera. Cuando no tiene más remedio que salir, elige  únicamente las artes que domina fundamentalmente la capa, que es la que más viste y ofrece menos peligro. Quizás por eso ha encontrado una figura desaparecida, la de “medio espada” que consistía en bregar, poner los rehiletes y sustituir al espada cuando “no es necesario” y esto para el menda es habitual; hasta ahora los lideres debatían, Don Mariano manda a su “media espada” que no tuerce el ojo, habla mejor y no le pueden preguntar por su amigo Bárcenas, su peón de confianza durante muchos años y encargado de repartir el dinero a la cuadrilla.

Lo insólito es que ahora no  quiere  ir ni siquiera a la plaza, ya que sus compañeros de terna no son de su agrado, pero a la vez quiere salir  en el cartel sin torear. Si esta actitud poco gallarda y quedona persistiera la autoridad gubernativa debería afearle la conducta y mandarlo al menos a hacer el paseíllo, torero naturalmente.

Otro arcano indescifrable es lo que piensan sus seguidores y no me estoy refiriendo solo al que vota, me refiero el que confía sus intereses al partido. Aunque los del tendido de sombra son menos propensos a la bulla que los de sol; creo que le terminarán pitando y acabará como Antonio Ruiz “El Sombrerero” torero absolutista, de carácter altanero y poco acostumbrado a desaires que tras una estrepitosa bronca por una mala faena se persono ante Fernando VII para protestar ante el Rey por el comportamiento de los que antes le aplaudían y este le reconvino: “Antonio, el público es muy respetable, y sobre todo el público de Madrid”. Desde entonces perdió el favor Real.

El símil torero es de aplicación al segundo espada, Pedro Sánchez, que el nombre lo tiene de torero, se la juega en esta corrida, los toros no son fáciles, unos son bravucones para estos lo mejor es seguir el Manual de Tauromaquia de Pepe Hillo: “Estos toros se burlan con facilidad; pero para sortearlos será muy bueno prevenirles el terreno de afuera…, muchos se quedan en el centro sin hacer suerte, bien que en este último caso  será más oportuno que el diestro forme nueva suerte adelantando el terreno”. Para los toros revoltosos también hay solución.

Donde no casa el toreo es con el engaño, hay que ser muy claros y generar confianza  y por supuesto con el final no se debe matar ni que te maten. O sea que no es una corrida.

El pichilin inquieto

Editorial: «Que, a cualquier mal, buen ánimo repara»

Ojalá sea así porque se necesita mucho buen ánimo para reparar la situación política en este país.

editorial48Felipe VI en la segunda ronda de contacto con las diferentes formaciones políticas ofreció formar gobierno a Pedro Sánchez y este aceptó. El líder socialista no vislumbra de momento las luces verdes del contador de escaños del hemiciclo del Congreso que le permita ser investido. Tampoco queda claro si prefiere gobernar en solitario o en coalición, qué parte de su programa está dispuesto a aparcar y de qué partidos se siente más cercano, sin olvidar intentar involucrar a los dirigentes de su partido para evitar tormentas internas.

En sus primeras declaraciones anuncia que no buscará el apoyo ni del PP ni de partidos que defiendan la autodeterminación y que, si no consigue los apoyos necesarios, acudirá igualmente al Congreso, aunque sea para naufragar. “Yo no soy Rajoy”, advirtió

Aunque todas las medidas presentadas para negociar la investidura nacen de su programa electoral, hace un claro guiño a la izquierda, recogiendo las principales reivindicaciones de Podemos e Izquierda Unida en materia de libertades, políticas sociales o regeneración económica.

Mientras, los de Ciudadanos aconsejan a Rajoy dejar a un lado su habitual inmovilismo y le recuerdan que él dijo no al mandato del Rey de tratar de formar gobierno, al tiempo que intentan convencer al presidente en funciones de que debe abstenerse en la investidura si quiere que haya un gobierno “constitucionalista”.

Parece que las negociaciones entre el PSOE y la formación naranja van viento en popa.

En cuanto a Podemos, Sánchez quiere volver a sentarse en la mesa con Pablo Iglesias para evitar llegar a la investidura sin certezas sobre el resultado de las votaciones, contando con que Ciudadanos, PNV, Compromis, IU y Coalición Canaria voten a favor, y PP, ERC, DiL y Bildu en contra, la gobernabilidad dependerá de la abstención de Podemos.

El primer pleno de investidura se celebrará con toda probabilidad los primeros días de marzo y si el entendimiento con Podemos no se produce y todo desemboca en nuevas elecciones el partido de Iglesias será el mayor penalizado por los votantes.

Los periodistas especializados de este país dicen: “Es un tablero con un juego en cada cara: en una de ellas se desarrolla la partida de investidura y en la otra el juego se llama nuevas elecciones”.

En cualquier caso, convendría que Sánchez y el resto de líderes de la izquierda, se convenzan de la necesidad de un verdadero “cambio”; esto es, cambiar las instituciones para ponerlas al servicio de la ciudadanía, no al servicio de los partidos. Si consiguen dar ese paso es relativamente fácil que lleguen a un acuerdo, no sólo de investidura, si no, sobretodo, de legislatura para tener un gobierno y que además sea estable. ¡Trabajen por ello, señores diputados!

Dos Millons de “PPeles”

Dos Millons de PpelesDespués de leer el informe médico, supe que D. José Chafado recuperó la conciencia tras un lavado de estómago. Esto fue lo que le salvó.

Hoy he pasado a visitarlo. Me ha explicado que la ingesta de barbitúricos y alcohol se produjo minutos después de escuchar la susodicha frase que comenzó a martillear en su cabeza, al ver la facilidad con la que algunos detraen cantidades destinadas al bien común para el beneficio propio. Una pequeña mordida para lo que parece acostumbran, casualmente la misma cantidad que su familia adeudaba al banco y que tras perder su empleo y no poder hacer frente a las cuotas mensuales, los dejó sin la vivienda que venían pagando desde hacia dieciocho años. Esos dos millons de peles, después de haber pagado más de nueve al banco, les llevaron hasta la casa de sus padres donde actualmente viven.

Comenta José (ahora quiere que le llamen así, el Pepe de tantos años le duele en el alma, le recuerda al partido que tantos años ha “gobernado” en estas tierras) que esa doble “p”, parece privarles de entender lo que significa para el prójimo, del que tanto hablan en sus misas dominicales, palabras que la contienen como: paro, persona, dependencia, privaciones… en definitiva, esa total falta de empatía que les hace vivir solo para ellos, en un mundo PParalelo de PPrivilegiados que no han puesto nunca los pies en el suelo.

José habla de una peste que está llenando de bubones nuestros días. Él y los suyos acabaron en la calle por no tener dinero para hacer frente a esa hipoteca de la cual restaban por pagar doce mil euros, otros (investigados), por tener posibles para hacer efectivas las fianzas también están en la calle. Si la justicia es la misma y los investigados acaban siendo culpables, no deberían pisarla hasta cumplir la pena de privación de libertad y, además, haber devuelto todo lo que se llevaron.

Una pequeña mordida para esos que dicen que debemos apretarnos el cinturón, toda una vida para gente como José que, a veces, acude in extremis al banco de alimentos, avergonzado, no quiere caridad, no sabe ni quiere robar, solo desea un trabajo con el que ganarse la vida. La casta de los investigados parece no tener vergüenza alguna al quedarse con aquello que no les pertenece. Si pasan de investigados a más, se demuestra que siendo la mayoría tan devotos han atentado contra el séptimo mandamiento, y al final llegan a la cárcel, ya tendrán más techo que aquel que le dejaron a la familia de José. ¿No saber cocinar será el motivo que les hizo perpetrar esas mordidas para tarde o temprano tener hecha la comida a diario en la prisión?

Abramos los ojos: no dejemos que cualquiera administre nuestras “pelas” y menos aún nuestra razón, no seamos peleles y pensemos ¿quién o quiénes son los que realmente han querido vivir siempre por encima de sus posibilidades?

José se despide diciendo que por muchos logros que alcance la investigación, como escribió Albert Camus en una de sus obras maestras, hay que permanecer siempre alerta, pues por desgracia “el bacilo de la peste no muere ni desaparece jamás”.

Escrito por Manuel Romeu