Archivo de la categoría: Poesia

Viento

Eres como el viento…
que te acaricia pero se va,
como una viajera incansable,
como estrella sin cielo, 

que ilusionada le quitó
a su alma el velo,
y sin pudor, fue en busca del amor.

Eres como el viento…
a veces sereno, y a veces violento,
desatas tus furias… no aceptas injurias.

Pero así es la vida, necia y atrevida,
te da penas y alegrías,
y todo está decidido…

y es muy fácil caer
en la más profunda melancolía,
¿pero sabes una cosa?


en ese estado nacen
las más bellas poesías,
esas que te atrapan el alma
y no se olvidan…

A veces me pregunto
que rumbo debo tomar
para que con mis penas,
nunca mas vuelva a pasar…
Soy como una criatura,
que se ha quedado
sin inocencia…sin ternura,
pero conserva el alma pura. 


Busco incansable ese mundo,
donde el aire es de todos,
el silencio, la alegría, el sol, y el amor
es de todos,

y la vida y la muerte, es de todos,
y yo sin permiso, lo grito a mi modo…
no debemos olvidar que Dios hizo la tierra,
y el hombre las fronteras…

pero yo viviré soñando
con un mundo sin barreras,
y para todos, la misma bandera.

Eres como el viento…
que habita en mi sentimiento
y aunque los años pasen
y aunque estés lejos,
no debes de olvidar, que el amor jamás, se hace viejo…

Michel

Dentro del tiempo

Existe un tiempo dentro del tiempo,

más intenso y real

que el de la eternidad que nos lleva.

Ese que sin lluvia humedece

que sin Sol, a veces, seca.

 

Existe un tiempo

que a la sombra de los relojes respira.

Ese tiempo que en el vacío del día se oculta

y en el frío balcón de la noche asoma.

 

Sí, existe un tiempo invisible,

un polizón en el viaje obligado

de horas, minutos y segundos.

Es ese tiempo

que desde la prisión de cada latido golpea,

un rebelde

que no consigue entender

la condena perpetua que cumple.

                           Ángel Gálvez

Los tristes

No me importa que haya

vómito en mi habitación.

lo que más me importa

es todo el vómito de mí

misma

que encuentro, perdido.

 Siempre he sido una persona bastante

triste. Él también.

Nuestras casas son muy tristes,

no hacemos más que seguir la tradición.

 Veo a todas esas personas en el parque

mientras estoy sentada con mi perra.

Veo cómo les aburren sus vidas:

esa camisa planchada, la lavadora

centrifugando y unos hijos que

tienen

sin saber bien por qué.

Sarah Martinez