Archivo de la categoría: Poesia

Frontera. Futuro

«¡Eh! ¡Alto ahí!»

Corre como si sólo sangre y fuego llevase encima, corre y más que corre vuela,
pero la bala llega y no duele.

Palomas de pluma y rojo surgen del pecho abierto y siguen volando,
lejos del cuerpo que da en la tierra, lejos los gritos, botas y grava.
Sus iris se tornan grises como la mar, pero allá arriba el ave vuela,
y sube,
y vuela.
 

Pronto reclamará venganza, el ave junto al perro, el cerdo con el gusano.
Volverán sus ojos contra los hombres, les clavarán sus dientes y la marea los engullirá
sin medir ni pensar, gris,
pues poco mide y piensa cuanto sigue su cauce.
Y las aves, todas, volarán, y los gusanos volverán a sus pequeñas cuevas, y el mar llenará de verde
las cuencas vacías e iguales;
y nadie nunca recordará,
que un día aquí silbaron balas.

Santiago Herrero

El cuerpo

Lo sabes,

aunque duele.

Duele la pena

que, como una hoja caída,

reposa en tu rostro.

 

Las marcas que quedaron en tus ojos

y por todo tu cuerpo

te lo recuerdan.

 

Hay decisiones que liberan de la angustia

y, momentáneamente,

te sientes fuerte,

amarrada a

la belleza desnuda

de tus silencios.

 

Que no te traicione tu espalda

cuando te dice

que aguanta cualquier peso.

 

A veces sólo hay que soltar

y sentir que nuestro cuerpo

no es más que eso:

peso muerto.

Pues muerta la ilusión,

muerto el cuerpo.

 

Siente el agua que desbordas,

es momentánea.

Momentánea es la ilusión,

momentáneo es el llanto,

que, como el agua,

sigue su curso.

Sarah Martínez

Un par de poemas cortos

NOCAUT

Aunque el mundo

se me cae fuera del mundo,

cada cual continúa en su silla.

Y siento penetrar en mi pecho

el frío suelo de este ring.

 

NIÑOS  MAYORES

A mis padres, a todos los enfermos

                                    de Alzheimer y a sus cuidadores

Por el cielo menos azul del día

atraviesan, como si fueran pájaros,

las horas añoradas de la infancia.

Y entonces –en el mismo firmamento–,

de esa luz indeleble del pasado,

nace un ocaso nuevo que distingue

miradas de niño en ojos ancianos.

 

                                                Ángel Gálvez

Diálogo II

–       Hablemos de la magia.

–       Hablemos de la nada.

–       Hablemos de esa magia que es tu cuerpo sobre la almohada.

–       De tu risa, de tu fuego, de tu respiración acelerada.

–       Hablemos primero de tus silencios.

–       Hablemos de lo que callas.

–       Hablemos de eso que es secreto pero que en tus ojos estalla.

–       Háblame de la música de tus versos.

–       Enséñame el alma de tu guitarra.

–       Dejemos a los miedos debajo de la cama.

–       Un segundo, yo no puedo. Son mi canción de nana.

–       ¿Duermes en el miedo?

–       El miedo pone recta mi espalda, mientras tus manos hacen de mi cuerpo la postura de la gata. Suave, pero afilada.

–       Tú me diste una puerta.

–       Pero yo necesito una ventana, para gritarle al alba en esas noches que no duermo, donde tu ser me arrasa.

–       Yo sólo duermo.

–       Tú sólo callas.

–       Siempre hablo.

–       Pero no barajas. Sólo tengo la seguridad de las sábanas, donde mi cuerpo tiene su sitio, como las luces de ese techo que apagas.

Sarah Martinez

POESIA CHINA – BAI JUYI – (772-846)

Suele decirse que China es un país de poesía y ésta no es una afirmación gratuita. La poesía china es una de las más antiguas del mundo. La primera antología de la poesía china se conoció al principio con el simple título de Poemas y el de Trescientos poemas, y más tarde, XunZi (siglo IV a.C.), un famoso discípulo de Confucio lo rebautizó con el de Shi Jing. Shi significa poesía o poemas, y jing, Biblia, código o cánones. Tanto Confucio como sus discípulos utilizaban el libro como textos de enseñanza en sus colegios o escuelas, lo consideraban como indispensable y elemental para la formación de una persona culta.

 LAMENTACIÓN POR MIS PEONÍAS (1)

 Me lamento por mis peonías

crecidas delante de mi puerta:

Encuentro, al caer la tarde,

que sólo quedan dos de ellas.

Mañana, de madrugada,

el viento viene a barrerlas.

La idea me apena. En la obscuridad,

candil en mano, salgo a verlas.

 (1)Peonía: Planta herbácea que desaparece cada invierno y reaparece en primavera. Es de fácil cultivo, muy rústicas y ofrecen una floración incomparable

Una aficionada (En cualquier lugar)

La erótica de lo imposible

La erótica de lo imposible

se materializa

frente a la ausencia

de un cuerpo verdaderamente caliente,

lo sexual se dramatiza

para poder ser

representado.

Hay en tus caderas

el más grande de los teatros.

Abre la puerta del cielo

 y míralo despacio

que es

finito.

Cuenta los suspiros

que regalas

antes

de ahogarlos.

Ahógate en la sangre

que

verdaderamente

es tuya.

Toca el deseo con los dedos

y vívelo como un sueño

pues al alba

se desvanece.

No estremezcas

mientras lo veas alejarse,

aquí no hay trampa:

tus pecas flotarán

exactamente igual

que antes;

solas, sin gemidos.

No desees lo imposible,

tus labios serán cenizas

muy pronto.

Sarah Martínez

Mi amor… no soy poeta

Que deseas que te escriba…

Si poeta no he nacido

, los versos no se han hecho mis amigos

a veces solo a veces ellos vienen conmigo.

Perdona, si no soy preciso

si no logro en mis letras descifrarme

. Decirte, cuanto te amo en silencio

sin grito, cuando distante me hallo

. Tú sembraste el amor en mi vida

regando ilusión, necesidad humana,

mi paisaje gris en mil colores transformaste

mi vida dejo de ser un mero trance.

Dejar lo mejor de uno en otro

es lo que hace de esto importante…

Si se vive en destinos paralelos

si sólo hay entregas en instantes…

Ya existen mil poemas sobre todo ello

de poetas de calibre detonante…

Pero ninguno podrá hablarte

de este amor que por ti profeso

y que sólo tu sabes, al entregarme.

Si mañana no estamos,

si sólo somos un ayer bueno

será un valioso tesoro en el recuerdo…

¿Quién sabe? Si tú o yo seremos,

¿Quién sabe? Si sobreviviremos

. Cuando en mis labios te encuentras

, mis ojos y mi cuerpo te dicen que eres mi dueña,

no pierdo mi libertad ni mis sueños

porque en ellos constantemente te labro

sabiendo que acecha un final

a este cuerpo que pasión te da,

y es mi alma, esta alma que no ves

la que viva o muerta

por siempre te proteja,

por siempre te ame…

Michel

 

TV

Medios, los medios, qué medios;

sus medios.

Estamos mal, qué mal, muy mal,

pues somos crédulos, estúpidos, farsantes.

Incluso tú. Incluso yo.

¿Dónde están nuestros cerebros?

¿En qué momento los perdimos?

Chico, ¡ya estamos muertos!

Se miente mucho y se miente mal

pero es que, chico,

¡ya estamos muertos!

 

Santiago Herrero