BAROLOGÍA: Dos átomos de carbono, cinco de hidrógeno y un grupo hidroxilo

Es el alcohol, sobre el que se ha desarrollado la humanidad, desde que nuestros abuelos los monos descubrieron lo contentos que se ponían si tomaban unas frutas fermentadas. Mi admirado Faustino Cordón, biólogo de formación marxista, afirmaba que el dominio del fuego, permitió cocinar y por ello, la evolución de la especie humana; sin discutirle, faltaría más, apostillaría que fue el descubrimiento del alcohol lo que permitió el desarrollo de la sociabilidad humana y su evolución.

¿Se imaginan una sociedad en que las disputas se resolvieran mediante luchas?, creo que la superación de las diferencias mediante “vamos a tomar una copita”, ha logrado generar sociedades complejas. Me argumentarán y no sin razón que en el oeste americano allá por el XIX, los duelos se hacían en el saloon, tras vaciar de un trago un vaso de whisky, así como las peleas multitudinarias que acababan con la decoración del local, nunca con éste, que seguía siendo el centro de la vida social del poblado. Y esto me recuerda una definición de bar, “bebida, sociabilidad y comida”.

La máxima sofisticación, según mi humilde opinión, ha llegado con la coctelería, que fue un invento de los americanos, al igual que la bomba H pero mejor. El cóctel es una mezcla de bebidas que se ligan y dan una con características propias, que adquiere una naturaleza diferente que adquiere nombre propio. Llegado a este punto podría decir llevado por la sin razón del momento, que un Estado es como un cóctel que si se le quita un componente, se convierte en otra cosa, pero no voy a dejar que los imbéciles me arruinen estas letrillas.

El cóctel exige varios requisitos, uno de ellos es la precisión, nada que ver con los cocteles de voramar, donde la composición en base a mezclas de forma aproximada da lugar a un cóctel aproximado. Los baristas especialistas, utilizan los “toques” con la precisión de un profesional experimentado, lo otro sería lo mismo que dejar hacer una operación a corazón abierto a un Residente de primer año de especialidad. Desde aquí mi reconocimiento a las escuelas de hostelería que sacan excelentes profesionales.

La otra característica es el cosmopolitismo, la universalidad que lleva al buen vivir y beber sin prejuicios. De “El gran libro de los cócteles”, que leí por 1980, del gran maestro José María Gotarda que fue el que me desasno en el tema, me dejó impresionado, que a pesar de provenir de una familia de hosteleros, fue después de pasar por la marina mercante cuando se dedicó a la coctelería. No es necesario ver mundo para ser cosmopolita, es un estado de ánimo, véase el ejemplo de Perico Chicote, que veraneaba en Panticosa y visitaba Moscú acompañando al Real Madrid, que para eso rezaba el pasaporte español, que no era válido para ese destino.Barologia Sept2017

Cada momento y ambiente tiene su cóctel, en este punto estoy dudoso de si me apetece “Aromes de Monserrat” o “Truenos y relámpagos”, el primero se puede localizar en http://hazlicorescaseros.blogspot.com.es/2016/03/aromas-de-montserrat.html y el segundo se prepara con:

  • 1 huevo (importante).
  • 1/5 de ron.
  • 4/5 de coñac.
  • 1/2 cucharada de azúcar.

Se prepara en coctelera, con hielo. Se sirve en vaso bajo con un pizco de pimienta blanca.

Está muy indicado contra la debilidad general, tomándolo en noches de tormenta.

Pensándolo bien me quedo con el Dry y que se vayan a la mierda.

 

 

ACLARANDO CONCEPTOS

Como saben, hace unos días se produjeron dos atentados en Barcelona y Cambrils, respectivamente. Y, casi de inmediato, comenzó una serie de sucesos contra la comunidad musulmana, tales como pintadas, insultos y agresiones. Por ello creo necesario exponer algunos términos y sus definiciones para evitar en lo posible ciertos comportamientos de alguna gentuza que nunca debería haber salido de su caverna. Así:

  • Musulmán.- Aquella persona que acepta las creencias islámicas; por lo tanto cree en un solo Dios y en su profeta Mahoma, sometiéndose a su voluntad.
  • Islam.- Religión monoteísta abrahámica cuyo dogma se basa en el Corán y que tiene como premisa que no hay más Dios que Alá y Mahoma es su último mensajero. En este sentido los islamistas son contrarios a la tradición y partidarios de la pérdida de autoridad de los ulemas; a su vez, pretenden democratizar y descentralizar el Islam sin negar, entre otras cuestiones, la participación de la mujer en la vida pública, aunque ateniéndose a los cánones islámicos (p. e., el hiyab). Rechazan las monarquías pues consideran que sus gobernantes han de ser elegidos y, en su caso, cesados cuando haya motivo para ello.
  • Fundamentalismo islámico.- Al contrario que el islamismo, no es un movimiento político sino una corriente ortodoxa dentro del Islam que defiende la Sharia en su interpretación más tradicional. Trasposición del fundamentalismo cristiano, surgió en el siglo XIX como corriente rigorista protestante y no pretende tomar el poder o sustituirlo, más bien velar porque éste cumpla fielmente con la tradición.
  • Wahabismo (salafismo).- Corriente político-religiosa de la rama mayoritaria del sunismo creada por el extremista religioso Muhammad ibn ´Abd al-Wahhab en el siglo XVIII y caracterizada por su pronta y estrecha relación con la Casa de Saúd. Gracias al petróleo y los gases fósiles, a finales del siglo pasado esta corriente experimentó un gran auge pues permitió a la Casa Saudí financiar la construcción por todo el mundo de mezquitas y centros culturales y de estudio para imponer unas ideas que destacan por su rigor en la aplicación de la Ley Islámica y es la base de la ideario de grupos armados.
  • Yihad.- `Esfuerzo´, `Lucha en el camino de Dios´; se define como “el poder extremo o la capacidad en contienda con un objeto de desaprobación”. Puede ser de dos clases:
  1. Yihad menor: defensa ante un ataque del enemigo, de caracter militar o Guerra Santa.
  2. Yihad mayor: la lucha en contra de nuestro ego, defectos y bajas pasiones.
  3. Por lo tanto, el yihadismo como doctrina política es una ideología teocrática totalitaria, de corte antiliberal y antidemocrático que desprecia la vida humana.
  • Neofundamentalismo.- Conjuga los planteamientos originales del islamismo con la tradición fundamentalista. Es un movimiento político que tiene su origen en el ala más radical de aquel y cuya militancia se caracteriza por proceder de áreas periféricas, paupérrimas y desestructuradas. Sus integrantes suelen tener un muy bajo nivel cultural debido a su educación extremadamente tradicional. Practican el anatema o “takfir”, es decir, si una persona no piensa como ellos no es musulmana, es enemiga del Islam y por tanto se puede ejercer cualquier tipo de violencia contra ella. A esta corriente pertenecen grupos como los Talibán, Al-Qaeda, Boko Haram o Estado Islámico.aclarando conceeptos

Sirvan estas definiciones para aclarar las dudas que puedan surgir; para diferenciar a un musulmán que profesa la religión islàmica de un terrorista islamista o yihadista que retuerce e interpreta el Corán en su beneficio o interés. Aunque esta situación no es nueva, no debería sorprendernos; ya se vivió algo parecido con la Santa Inquisición y su interpretación de las Sagradas Escrituras y, más recientemente, pudimos observar este comportamiento con el nazismo y la forma en que interpretó el mito del superhombre de Nietzsche.

En fin, invito a islamófobos, xénofobos, racistas y otros descerebrados a que lean, se instruyan antes de sacar conclusiones erróneas, de sacar su odio a pasear y culpar a todos los musulmanes de lo que han hecho unos pocos, pues esta actitud no es más que su caldo de cultivo.

Moska

La susurradora irresistible. Sé eterna.

El ego conduce, en ocasiones, a realizar actos que rayan en lo ridículo, que roban la dignidad, que descubren, precisamente, lo que te hace más débil, lo que te convierte en masa. Actos como participar en programas que dejan al desnudo tu intimidad o la de otros; ponerte en evidencia con tal de arrebatar a la vida un minuto de gloria; perder segundos, horas, lustros, fabricando un personaje que te haga sobresalir por encima de la multitud en redes sociales o en televisión.

Has de saberlo: nada de ello te alejará de la muerte.

¿Quieres sentirte una persona única, diferente? ¿Quieres que se note tu ausencia cuando sales de una habitación, de una ciudad o del mundo? Dedícate a hacer feliz a tu entorno más próximo. Regala sonrisas, abrazos, tiempo. A tus seres queridos, a tus compañeros de trabajo, a tus amigos. Tú ya eres irrepetible, incomparable. No hay nadie con tu ADN. Que tus acciones marquen la diferencia. La fama es efímera, el amor, no. El amor deja una huella perenne que se grava a fuego en las células de quien lo recibe, que se pega a la piel. Tu imagen publicada en los medios de comunicación, tu posición puntual como trending topic, son ilusiones que se difuminan día a día, segundo a segundo, hasta convertirse en un hilillo de humo que nadie recordará siquiera cómo olía. Sin embargo, cuando tú te das la vuelta, el amor queda. En el corazón de tu entorno permanecen tus besos, tu voz, tu sonrisa. Ser una buena persona te hace eterna.

Sin disculpa. Valencia.

 

EDITORIAL: Un mes después

Hace ya un mes que una furgoneta sembró Las Ramblas de Barcelona de muerte y destrucción. Se cobró la vida de 16 inocentes y dejó decenas de heridos.

Apenas sabemos nada sobre quién o quienes eligieron el momento de atentar en Barcelona, cómo se gestó la célula yihadista de Ripoll y por qué ni la radicalización de sus miembros ni los preparativos del atentado dispararon las alarmas de los servicios antiterroristas. Pero ni los partidos ni el grueso de los medios de comunicación se formulan ya esas preguntas. Superado el luto oficial, toda la atención se centra en 1-O.

Si se creó una comisión parlamentaria tras el 11-M, resulta chocante que no se haya hecho sobre los atentados del 17-A. Sabemos que la Policía Nacional, la Guardia Civil y los Mossos tenían por separado suficiente información sobre el imán de Ripoll y líder de la célula yihadista, como para haberlo sometido a una estrecha vigilancia que, tal vez, solo tal vez, hubiera abortado sus planes.

Al margen de las alertas desechadas, este dato bastaría por sí solo para exigir al Congreso que investigue el 17-A, identifique los fallos de coordinación y modifique la estrategia antiterrorista para evitar que los recelos entre policías o las tensiones políticas distraigan a los servidores públicos, a todos, de su función principal: proteger a los ciudadanos.

 

DE FACEBOOK AL CIELO:A PESAR DE SER ASIDUA DE TU RED, NUNCA SERÉ UNA CHICA POSTMODERNA.

Partiendo de que toda literatura se escribe desde algún punto en que se mira a la realidad, existiría una literatura postal, que se asienta en unos principios éticos sociales, externos, que distingue el bien del mal por convencionalismo, por unas normas establecidas desde fuera, una literatura apta para borregos. Vacía, buenista, estupidista, literatura del coma. Léase Coelho o cualquier best seller con menos profundidad que un charco en el desierto. Literatura ciertamente conservadora.

En una segunda fase, superando esa moral convencional llena de clichés, estaría la literatura postmoderna, en la que todo vale, o nada vale, la que pretende entender al asesino, al corrupto, al cobarde, al maltratador, al héroe, la que pretende que en el fondo da lo mismo ser español que de Arizona, ser obrero que capitalista. Deslocalizada, en cierta manera transgresora pero que en el fondo no transgrede demasiado porque no pasa del egocentrismo del autor, aparentemente progresista pero que no progresa porque no transforma nada. Literatura que se sabe mejor porque ha superado las normas sociales borreguiles, pero que aún no ha encontrado un anclaje ético. Móvil, borrosa, difusa, entra bien porque vende un producto novedoso y deslumbrante en apariencia, muy avanzado, muy postmoderno, pero inmaduro y poco profundo. Literatura esteticista. Léase muchos nocillistas y postmodernos varios.

 

Y luego estaría una literatura que supera esa moral social, que supera esa aparente falta de moral postmoderna, la que entiende al asesino, al maltratador, al cobarde, al héroe pero da un pasito más allá y se posiciona, sí, se posiciona, aunque sea junto al asesino, al maltratador o al cobarde.

La que se moja, en definitiva, la que derriba convenciones, la que viaja de una cabeza a otra, para finalmente retornar a la propia y tomar posición. Sí, tomar posición. La literatura verdaderamente valiente, de la que uno sale transformado de sus páginas, la más evolucionada.

Si Plath decía que un escritor es alguien a quien le das un mueble y te hace un árbol, una literatura que no produce crucifijos u objetos de diseño sino árboles. Que conecta con el origen.

Bárbara Blasco (Valencia)

COLOQUIOS

Hola, bienvenidos de nuevo a este final de verano al que apenas le queda una semana. La temperatura deviene agradable y hace que las tardes se prolonguen con candelas en las terrazas de las tabernas, sobre el frescor nacido de las esquinas, tal vez entre el aroma inconfundible de la hierba cortada. Hablamos en ellas del pasado inmediato porque nos gusta rememorarlo y todavía conocemos bien sus pormenores. Quien salió de vacaciones ꟷquien se quedó, quien le hubiera gustado salir, quien hubiera preferido quedarseꟷ hablará hasta agotar mil y una anécdotas y sucedidos. Continuarán otros debates ꟷla noche sigue agradable y cuesta recogernosꟷ temas de enjundia, de actualidad, geopolíticos, teológicos, territoriales; temas apasionados en los que mostrar nuestro convencimiento con expresiones del tipo: «Lo que hay que hacer es…», «Esto lo arreglaba yo pronto…», «Si me dejaran a mí…». Por eso mismo me permito introducir unas variantes en las tertulias que pueden dar mucho de sí, dependiendo del momento. Leedlas si os parece.

Hace años, quizá dos décadas, escuché de Juan José Millás una licencia poética que me persigue, literalmente, pues la llevo a cuestas como el que lleva la chaqueta al brazo un día de calor, quien se siente vigilado por siluetas ensombrecidas que García-Calvo agradecía al Sol o al volver una y otra vez a las rupturas amorosas no resueltas (por uno mismo, claro). «Dios no inventó el mundo, creó la lógica». Hay días que me levanto y entiendo perfectamente esa frase, le pongo ejemplos, la corroboro; otras no, y me embadurno de pensamientos encadenados que me llevan a sitios muy lejanos. Demasiado alejados, diría yo. A lo mejor depende de mañanas en que me levanto más o menos lógico. Los días primeros, los más lógicos, pienso cosas de sembrar y recoger, proporciones, porqués, todo me cuadra, espanto el miedo, vivo seguro de llevar el camino correcto y pienso que las cosas me saldrán bien porque hice mis deberes. No me extraña que personas así admitan la existencia de un libro donde el destino esté escrito, no hacen (hago) si no jugar con reglas de tres simples y único resultado. Pero otros días me levanto más poético, más ilógico y me veo más enfrentado a los retos, afortunados o no, en los que no tengo ni idea de cómo solucionarlos. Me siento más animal, más de intuiciones, valoro el miedo como sistema de alarma y salgo del atolladero como puedo al utilizar mis recursos. Desconozco qué forma de levantarme lleva más razón, más cordura. Supongo que la primera, la lógica, pues es de la misma familia (razón, cordura, lógica, moral, sentido común). Pero la otra es igualmente real. No sé, lo mismo son problemas de digestión.

Para enredar la cosa todavía más, en la lectura estos días pasados de la última novela de David Trueba, «Tierra de Campos», una de sus páginas comenta (aproximadamente): «Aplicó la lógica a la realidad y por tanto se equivocó». Entiendo por realidad en ese caso a la naturaleza, sea humana (una pequeña porción) o no (todo el resto de naturaleza previa, incluso, a la aparición de los primates). En un escenario integrado tan grande, con una puesta en escena tan descomunal y un argumento tan espontáneo y libre como perpetuo, ꟷdonde incluso los dioses no se atrevieron a meter mano y prefirieron crear un método de lógica retroalimentariaꟷ, dudo del juicio altruista de los recién llegados sobre conductas de miles de millones de antigüedad, fundamentalmente por cuestiones empíricas. Algunos griegos clásicos mostraron vilezas de las que somos capaces, hechos que nos horrorizan pero que se han sucedido en diferentes épocas a lo ancho de la historia. No intentaron analizarlas, sólo las representaron. Eran muy cautos.

Cuesta entender la realidad, por eso se nos explica de manera conveniente y/o reconfortante. Cuesta menos convencer con argumentos tranquilizadores que determinadas actitudes no pasarían si se obrara, o se hubiera obrado, de otro modo. ¿De cuál? De este. Ah, bueno. (Pardiez, que buen invento el subjuntivo).

Eso sí, procurad no emprender según qué conversaciones presos de la euforia o del arrebato, mucho menos del alcohol, ni os arroguéis dotes justicieras en vuestros veredictos y proclamas. Probad, antes de salir de casa, a escuchar de Los Punsetes un tema a propósito de la opinión. De nada.

Ramón Díez

Los pequeños momentos y las pequeñas cosas

Momentos. Todo se reduce a efímeros instantes esparcidos en el tiempo. Los pequeños y más fugaces son los más valiosos; los grandes, impactantes y trascendentales están sobrevalorados, porque al final no lo son tanto.

Largos veranos de arena y sal, de soles que caen verticales sobre las espaldas. Siempre suelen antojarse cortos, cercana su conclusión. En ocasiones pienso que no son más que falsas ilusiones que nos creamos, tratando de mejorar lo que, sin saberlo, puede ser ya inmejorable.

A veces me da por trabajar en el campo a cuarenta grados, asándome al sol e introduciendo las manos en la tierra, solo para recordar de dónde venimos. En ocasiones miro un momento mi reflejo en unas aguas cristalinas, solo para recordar quién solía ser. Sí, ocasiones y pequeños momentos.

Los que van y vienen, los encuentros por sorpresa y las despedidas que pretendemos aplazar. Los unos no son más importantes que los otros, ni los que permanecen dejan tanta huella como los que marchan tempranamente, no tiene nada que ver.

Pequeños momentos con las personas adecuadas; las pequeñas cosas. Reúne unas temperaturas infernales, una diminuta piscina en un lugar dejado de la mano de Dios, unos sabrosos refrigerios y un rincón chill. Far L’amore y tendrás algo único. Fugaz en el tiempo, también. ¿Has pensado que quizá estos sean los mejores días de nuestras vidas?

Conduce al ritmo de Fans. Líquidos transparentes que saben a fuego y excursiones al más allá de las que uno no retorna sin unas cuantas fotografías diluidas en tinta roja. A veces me da por vivir demasiado y escribir demasiado poco; todo radica en el exceso, en un extremo u otro de la balanza oxidada de nuestros días.

Sonrisas que retroceden y avanzan hasta confundir. En ocasiones me da por recordarlas y pensar demasiado, y buscar besos húmedos para sentir el pálpito de nuevo. Arizona. Refresca una noche vacua de estrellas. Sudores sobre las sábanas y bajo soles de hermosa decadencia.

Ecos de días futuros. Se palpa la nostalgia al rememorar algo que aún no ha terminado. Suena Hero en lontananza. Videoclips en blanco y negro de nuestras propias hazañas, todavía latentes en nuestras carnes. A veces me da por reabrir viejas heridas solo por recordar cómo dolían. Esculturas que se desmoronan y embellecen con la decrepitud; ausencias que nos construyen y logros que siempre saben a poco, porque siempre se quiere más y se espera más de lo que se alcanza. Quizá el sentido radique en no buscarle un sentido, solo en sentirlo, que es diferente.

Una canción, unas últimas notas que nos unieron a todos, que nos hicieron sentir en hermandad. Pistas que nunca habíamos escuchado y que, sin embargo, nos llevaron al mismo lugar. Tierras abandonadas, preñadas de matorrales y sequedad. Encrucijadas en las que siempre falta gente y sobran opciones.

Ocasos en la orilla con el sol a nuestras espaldas. Un panorama que se destiñe, que se va oscureciendo y tiende al gris. Bancos de nubes dejando paso a una luna que se reflejará en esas aguas cuando nos bañemos de madrugada. Demasiados adioses. Siempre nos quedará el bourbon del domingo por la noche. Comeback Story.

 

Historias inconclusas, siempre inconclusas, porque si no perderían su razón de ser, siguen sangrando al ritmo de Pickup Truck. Unas últimas arremetidas contra esas olas que no nos dejan llegar más allá. Se sigue empujando como si no se comprendieran las mareas y las crestas. Unos últimos revolcones para sacar la pasión y la ira. El ruido y la lluvia. Caricias hambrientas de sexo. Caídas, ropa que se mancha del lodo del tiempo. Un pálpito, una corazonada. Te sigo para ver dónde vives, olvidándolo al día siguiente con la próxima marea. Pero miro esa fotografía y vuelvo a sonreír. Vuelvo a mirar hacia las alturas. Sí, en ocasiones me da por releer viejas cartas y volver a pasar por delante. Solo para que sepas que estaba pensando en ti.

Todo son pequeños momentos, al fin y al cabo. Únicamente se trata de las pequeñas cosas, porque siempre ha versado sobre ellas. La vida y todos sus textos, la música y todos sus desenfrenos. El éxtasis y los frenesíes que nos poseyeron. Sí, esta película siempre ha ido de lo mismo. No hay luz ni oscuridad aquí, no, nada de eso. Este tiempo nunca habló de otra cosa que no fuera la entropía y la búsqueda del pivote fijo. La balanza oxidada de nuestros días. Nuestros pequeños momentos y nuestras pequeñas cosas.

Salva Alberola

 

 

.

 

 

 

 

HISTORIA, ¿PARA QUE?

¿Por qué nos empeñamos en interpretar la historia como si hubieran sido otros quienes hicieron lo que al final hizo la humanidad?

Si, la humanidad también somos usted y yo. La esclavitud, la explotación económica y social del ser humano, la tortuosa especulación y el tráfico de prostitutas también lo inventamos usted y yo, si nos ponemos en plan “humanidad”…

¡Que desastre! Resulta que como no he matado a nadie ya soy bueno…

¿Y que pasa con todo lo que callamos y no hacemos por defender mejores opciones y actitudes en el transcurso del día a día, otorgando legitimidad por silencio a las malas costumbres, a menudo malísimas y asesinas de guante blanco, que algunos vecinos, familiares y amigos realizan con nuestro consentimiento tácito?

Usted y yo somos en cierto modo igual que Hitler, o el estrangulador de Boston, tenemos la responsabilidad de ser humanos, y parir a estos… ¿monstruos?

Quien no haya parido a un monstruo en varias generaciones que tire la primera piedra…

Todos somos humanidad, y deberíamos tomar la historia como un aprendizaje de lo que somos, no de lo que hicieron otros. Somos responsables de la procreación en un mundo global. No vale eso de pensar que lo malo siempre le ocurre a otros, o lo hicieron otros, nunca incluida nuestra humana descendencia.

Me siento responsable de las guerras mundiales, aunque yo no existía. Al fin y al cabo lo hicieron los hombres. Gente como yo. Y de las matanzas de hutus y tutsis, y de Tian an Meng, y de los millones de muertos en Camboya, y de Israel y Palestina, y de una innumerable lista de atrocidades que cometen personas como yo.

¿Por qué nos empeñamos en interpretar la historia como si hubieran sido otros quienes hicieron lo que al final hizo la humanidad?

Si, la humanidad también somos usted y yo. La esclavitud, la explotación económica y social del ser humano, la tortuosa especulación y el tráfico de prostitutas también lo inventamos usted y yo, si nos ponemos en plan “humanidad”…

¡Que desastre! Resulta que como no he matado a nadie ya soy bueno…

¿Y que pasa con todo lo que callamos y no hacemos por defender mejores opciones y actitudes en el transcurso del día a día, otorgando legitimidad por silencio a las malas costumbres, a menudo malísimas y asesinas de guante blanco, que algunos vecinos, familiares y amigos realizan con nuestro consentimiento tácito?

Usted y yo somos en cierto modo igual que Hitler, o el estrangulador de Boston, tenemos la responsabilidad de ser humanos, y parir a estos… ¿monstruos?

Quien no haya parido a un monstruo en varias generaciones que tire la primera piedra…

Todos somos humanidad, y deberíamos tomar la historia como un aprendizaje de lo que somos, no de lo que hicieron otros. Somos responsables de la procreación en un mundo global. No vale eso de pensar que lo malo siempre le ocurre a otros, o lo hicieron otros, nunca incluida nuestra humana descendencia.

Me siento responsable de las guerras mundiales, aunque yo no existía. Al fin y al cabo lo hicieron los hombres. Gente como yo. Y de las matanzas de hutus y tutsis, y de Tian an Meng, y de los millones de muertos en Camboya, y de Israel y Palestina, y de una innumerable lista de atrocidades que cometen personas como yo.

Somos hijos de la historia, y deberíamos interpretarla como una responsabilidad común, intentando mejorar los efímeros logros de ser mas humanos en lo mejor de nuestras capacidades , sin necesidad de tantas fechas y nombres propios de humanos que se comportaron mal… lo hizo el hombre, o sea la humanidad.

La responsabilidad es global, hagamos una especie de “curriculum ciego” de quien es la humanidad, sin detallar nombres, ni edades, ni sexos…

Hagamos una nueva historia, la de una humanidad común, responsable de lo que hagan los demás. La humanidad no tiene sexo, ni espacio ni tiempo.

Todos hemos sido, somos y seremos una.

 

 

ESTA YA LA HE VISTO: Rehenes

Rehenes es una película basada en hechos reales y dirigida por el cineasta Rezo Gigineishvili (Zhara, Lyubov s aktsentom). Cuenta con un reparto formado por Merab Ninidze (El puente de los espías, En un lugar de África), Tinatin Dalakishvili (Zvezda, Bolo gaseirneba), Avtandil Makharedze (Arcángel, Arrepentimiento), Giorgi Tabidze (Mesaate) y Darejan Kharshiladze (Chemi sabnis naketsi, Robinzoniada, anu che…), entre otros. Estrenada en España el uno de septiembre.esta ya la he visto

El cine ruso no destaca por ser muy comercial, pero este film merece perder una hora y cuarenta y cuatro minutos que dura su metraje de nuestro tiempo de ocio.

La película obtuvo los premios a Mejor Director y a la Mejor Fotografía en el Festival de cine ruso de Sochi, además de haber estado nominada a Mejor Película en los festivales de Edimburgo y Sarajevo y se proyectó en la sección Panorama de la 67ª edición del Festival Internacional de Cine de Berlín.

Rodada en una atmosfera asfixiante que está presente en todos sus planos, consigue plasmar a la perfección como era el clima de falta de libertades y represión que se vivía en la Georgia de 1983 bajo el dominio de la Unión Soviética.

Resulta difícil recomendar un estreno cinematográfico en los meses estivales, salvando las películas dedicadas a los más pequeños, pero a cambio el verano está plagado de programas y revisiones, muchas de ellas en las estupendas terrazas de las diferentes ciudades, de películas de culto que hacen las delicias de los cinéfilos.

Rehenes es nuestra recomendación para este largo verano a la espera de suculentos estrenos que anuncian para el próximo otoño/invierno. De cualquier modo, os recordamos que ir al cine siempre es una buena opción de ocio.

 

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar