DE ASALTOS Y OFENSAS

   Asalto: 1) delito caracterizado por la violencia usada bien para conquistar una guarnición o lugar estratégico bien contra las personas, generalmente para robar sus pertenencias y a punta de navaja u otra arma; 2) cada uno de los tiempos que componen un combate de boxeo; 3) táctica militar usada en distintas batallas. De la misma manera existen los carros de asalto o tanques, el fusil de asalto, diseñado para el combate; asimismo se asalta un banco para robar el dinero o las joyas que guarda y, sí, también se asaltan capillas, sacristías o iglesias para robar los objetos de valor que haya, entre otros la imaginería y hasta el “cepillo”.

    En 2011, en el marco de unas protestas y manifestaciones con motivo del día de la mujer, un grupo de estudiantes de la Universidad Complutense de Madrid entró (sí, entró) en la capilla del campus para hacer ver que esta no debía estar ahí, pues es una universidad pública, laica y aconfesional. Al grito de “fuera los rosarios de nuestros ovarios” -pareado desafortunado y soez- surgió entre el grupo una chica que se quitó la camiseta y mostró el torso con el sujetador puesto (en ningún momento se aprecia que se lo quite y muestre los pechos).

    Pero años después esa chica ha pasado de estudiante a portavoz de la alcaldía de Madrid. Y es en este momento cuando se desencadenan las hostilidades hacia Rita Maestre, que así se llama. Desde todos los ámbitos: político, mediático y religioso. En el político, desde la oposición en el consistorio hasta el ministro del Interior, pidiendo su dimisión por semejante insulto a la religión católica; en el mediático van más allá: pasan del insulto al atentado a dicha fe; en el religioso, le añaden (sí, sí, aún más) el agravante de haber hecho eso dentro de la capilla y con el capellán en su interior.

    Como resultado de todo esto, el pasado mes de febrero, en el marco de una cruzada sin cuartel contra todo lo que huela a Ahora Madrid -era cuestión de tiempo- llegó la querella; en concreto del Centro de Estudios Jurídicos Tomás Moro y de AES (Alternativa Española –curioso cómo se parece a FAES), partido este cuyo presidente de honor fue Blas Piñar y cuyo secretario general actual es Rafael López-Diéguez, antiguo militante de Fuerza Nueva.

    Ambas asociaciones, también muy ofendidas por semejante y bochornoso espectáculo, pretenden que se juzgue y acuse a la Sra. Maestre de un delito de “atentado contra los sentimientos religiosos” y, en el colmo del surrealismo, piden nada menos, un año de cárcel para ella. Pero en las imágenes que muchos hemos podido ver no se advierten insultos, descalificaciones o falta de respeto a nada ni nadie.

    Sin embargo, a todas estas personas que se sienten insultadas en su moral nacionalcatólica nunca las he visto denunciado otros casos, incluso más deleznables: ¿Dónde estaban el ofendido clero, los indignados políticos y los rabiosos medios de la caverna cuando se dieron los datos de las mujeres asesinadas por violencia machista en España en los últimos quince años -cerca de 900? ¡Ah, no! Que según el obispo Reig Pla “las mujeres no deben tener derecho a voto pues eso les permite tener libertad para pensar por sí mismas”.

    ¿Por qué no se indignan cuando una mujer tiene que abortar, generalmente a su pesar? Pues no existe tal ofensa ya que para algún prócer de la Conferencia Episcopal el aborto es “un aquelarre diabólico”. Tampoco les veo rasgarse las vestiduras cuando diariamente mueren decenas de sirios que huyen de una guerra devastadora, incluidos muchos niños. Pues no es menester rasgárselas dado que monseñor Cañizares nos ha dicho que “no son trigo limpio”.

    En fin, no les veo rabiar de dolor y asco cuando en el seno mismo de la Iglesia se han dado, y siguen dándose, casos de pederastia cuyos presuntos culpables no sólo siguen en libertad, sino que se les justifica aduciendo que “son los propios chavales, los adolescentes o niños, los que van provocando con sus comportamientos”, según el obispo de Tenerife.

    Creo que la Iglesia  debería tomar conciencia de lo verdaderamente importante en mi opinión: soltar las amarras que la atan al Concilio de Trento y llegar de una vez por todas al siglo XXI sin perder su razón de ser, por supuesto. Que no es otra que educar en valores -cristianos en este caso- pero no en dogmas de fe y predicar con el ejemplo; y es que ya lo dijo el clásico: “con la Iglesia hemos topado, amigo Sancho”.

Moska

Deja un comentario