Los sucesos ocurridos en la pasada noche vieja en Colonia y otras ciudades alemanas ha abierto la caja de los truenos en esta Europa perdida en sus propias contradicciones.
Un grupo de unos mil hombres, divididos en pequeños grupos, cercaron a mujeres, las acosaron y les robaron en las inmediaciones de la estación central de Colonia.
Las concentraciones callejeras que se producen en las diferentes celebraciones en este mundo y que siempre se complementan con alcohol y drogas, terminan en violencia. No importa la raza ni la nacionalidad de los participantes, ni el evento que se festeje: fin de año, alguna gloria deportiva, último día del curso escolar…
La manipulación de estos acontecimientos también es habitual. Las declaraciones del candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, son un claro ejemplo: “Los inmigrantes que Alemania dejó entrar atacan de forma masiva a su población”. Los Gobiernos derechistas de Polonia y Hungría también han usado las agresiones para atacar al Gobierno y a los medios de comunicación alemanes.
Lo sucedido en Colonia sirve de munición para grupos como Pegida o el partido ultraconservador Alternativa por Alemania, que culpa de lo ocurrido a la política migratoria de Merkel, fuerzas que llevan tiempo agitando el aumento de la criminalidad, mujeres indefensas ante la pasividad de la policía… y que ahora creen tener patente de corso para hacer lo que quieran. Se han convocado manifestaciones bajo el eslogan “contra la islamización de Alemania”.
Con la indignación por lo ocurrido a flor de piel y la sospecha de que entre los agresores había refugiados sirios, iraquíes… Pegida convoca manifestaciones con lemas como “Pegida protege”, “Solidaridad con las víctimas de violaciones masivas islámicas”, “Demencia multicultural” … Numerosos extranjeros han sido atacados en el centro de la ciudad a manos de desconocidos. Un grupo de veinte hombres se abalanzó sobre seis paquistaníes cerca de la estación central Según informaciones del diario de Colonia se forman grupos de asaltantes a través dela red social Facebook para ir a la caza de extranjeros en el centro de la ciudad.
Por otro lado, un video publicado en YouTube muestra la profanación del monumento a los judíos asesinados en Berlín por una pandilla de vándalos en plena Noche Vieja. Pese a la presencia en la zona de varios agentes de la policía, el grupo lanzó petardos, saltó entre las simbólicas losas de hormigón y orinó sobre ellas. Un medio de comunicación alemán atribuyó el hecho a la embriaguez de un grupo de jóvenes alemanes perteneciente a grupos de ultraderecha.
Tenemos que confiar en que la investigación puesta en marcha por las autoridades alemanas clarifique que pasó y confiar en que no se haya producido el caldo de cultivo esperado por algunos para justificar actitudes que de ninguna manera son justificables.
Escrito por Aurora (La carrasca)
